{"id":130,"date":"2022-02-04T09:44:36","date_gmt":"2022-02-04T09:44:36","guid":{"rendered":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/?p=130"},"modified":"2022-04-05T10:59:10","modified_gmt":"2022-04-05T10:59:10","slug":"modelo-economico-y-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/modelo-economico-y-crisis\/","title":{"rendered":"Modelo econ\u00f3mico y crisis"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img alt='' src='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=48&#038;d=mm&#038;r=g' srcset='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=96&#038;d=mm&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' \/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Rafael Echeverri Perico &#8211; Director cient\u00edfico DATAUM<\/p><\/div><\/div>\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><div class=\"wp-block-post-excerpt\"><p class=\"wp-block-post-excerpt__excerpt\">Cr\u00edtica a los an\u00e1lisis tecnocr\u00e1ticos sobre la crisis colombiana, el caso del Informe Alesina, 2001 <\/p><\/div><\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Profesor Alberto Alesina:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Coincidiendo con los anhelos de muchos colombianos, instituciones del prestigio de la Universidad de Harvard, que representa la \u00e9lite acad\u00e9mica del primer mundo, y Fedesarrollo, que ha jugado el papel de liderazgo t\u00e9cnico de la econom\u00eda nacional, han adelantado un an\u00e1lisis profundo de las ra\u00edces que originan la grave crisis que aqueja la estructura econ\u00f3mica y pol\u00edtica de nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Usted le correspondi\u00f3 la responsabilidad de orientar y dirigir este grupo de expertos en una aventura especialmente atractiva para el intelecto y la academia, convirtiendo el ejercicio en una oportunidad para poner a prueba los profundos trabajos que sobre el tema de la institucionalidad han revolucionado los c\u00edrculos de estudiosos de la econom\u00eda en los \u00faltimos a\u00f1os. Las conclusiones de esta reflexi\u00f3n han desatado no pocas pol\u00e9micas, pero especialmente una ola de rechazo por parte de quienes pueden llamarse formadores de opini\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de los intereses contrapuestos que existen siempre ante tan complejas materias, llama la atenci\u00f3n el consenso logrado en la cr\u00edtica, respecto de una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de ligereza y superficialidad en las recomendaciones hechas por el estudio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las expectativas que genera un trabajo acad\u00e9mico de esta naturaleza, en un momento especialmente complejo como el que vive el pa\u00eds, amerita mirar con mayor atenci\u00f3n la naturaleza del an\u00e1lisis y conclusiones al las cuales lleg\u00f3 este grupo, que de cualquier cosa se podr\u00eda tachar, menos de ingenuo, irresponsable, poco riguroso o superficial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quisiera llamar su atenci\u00f3n sobre una perspectiva m\u00e1s abierta para el debate de los resultados de sus Reformas Institucionales en Colombia, haciendo un esfuerzo por leer lo no escrito en su informe, con la convicci\u00f3n de encontrar en lo que no se pudo decir, por razones t\u00e9cnicas o pol\u00edticas, las claves para entender las clar\u00edsimas recomendaciones hechas por Ustedes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He de confesar que las primeras l\u00edneas de su informe logran conmover al m\u00e1s incr\u00e9dulo de los lectores, cuando se plantea con extraordinario optimismo la \u201ccoyuntura cr\u00edtica\u201d de tener que elegir entre dos caminos que se insin\u00faan claros, el primero \u201dde violencia, caos y colapso econ\u00f3mico\u201d y el segundo de \u201cpaz, reformas y progreso econ\u00f3mico\u201d. Con un cierto sarcasmo se manifiesta su esperanza de que los colombianos escojan la segunda. El mismo hecho de creer que esta sociedad diversa, compleja e inteligente, necesite que un grupo de notables acad\u00e9micos le recomiende optar por la segunda v\u00eda y no por la primera, devela un presupuesto heroico del cual parte Usted. Creer que los colombianos estamos en el fango simplemente porque no queremos salir de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quisiera tratar de desentra\u00f1ar la naturaleza de sus an\u00e1lisis, m\u00e1s all\u00e1 de esta postura dif\u00edcil de entender en el marco del nuevo institucionalismo, el cual pregona la necesidad de un pragmatismo radical, reflejado en los diferentes ejercicios emp\u00edricos de esta emergente disciplina, que deja de lado la ingenuidad en los an\u00e1lisis para buscar las causas ocultas de los problemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lista de manifestaciones de la crisis y, especialmente, su peso estrat\u00e9gico en la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos que vive el pa\u00eds, resulta decepcionantemente incompleta. Se describe la crisis como una explosi\u00f3n de violencia, crimen y terrorismo, agravado por una defensa irracional de los derechos consignados en la Constituci\u00f3n, en especial el \u201cindebido\u201d cumplimiento del deber por parte de los magistrados de nuestras cortes. Se afirma que el ejecutivo y el mercado cumplir\u00edan mejor ese papel que la justicia. Se afirma que la inestabilidad macroecon\u00f3mica se debe a una deficiencia institucional, la cual se podr\u00e1 solucionar con algo de reingenier\u00eda menor, como se concluye de las recomendaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No logro entender como Usted y su prestigioso equipo, logran dejar por fuera de este \u201cdiagn\u00f3stico\u201d aspectos esenciales para la comprensi\u00f3n de lo que es esta realidad social rebelde a los modelos simplificadores. Se asume que condiciones estructurales de tan profunda implicaci\u00f3n en el funcionamiento de nuestras instituciones, como la marcada desigualdad de nuestra econom\u00eda y pol\u00edtica, la naturaleza internacional del narcotr\u00e1fico como fuerza desestabilizadora, la legendaria guerra que hace parte de nuestra historia desde siempre, la estructura concentradora de nuestra econom\u00eda, las desiguales relaciones con los mercados mundiales y los altos \u00edndices de pobreza, entre otros grandes problemas, no son imprescindibles al momento de hacer un an\u00e1lisis de la institucionalidad colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo entender que no es un caso de falta de ilustraci\u00f3n o de -ligereza en el momento de analizar el estado del arte, sino que es una manifestaci\u00f3n ex-profeso de que no es necesario entrar en semejantes honduras para explicar a Colombia y su crisis. Pues perm\u00edtame poner en duda semejante presupuesto que conducir\u00eda a aplicar a su estudio la genial explicaci\u00f3n que hace Susanita, expresi\u00f3n magistral del pensamiento ligero en creaci\u00f3n de Quino, cuando se sorprende de los discursos sobre la pobreza, al destacar que es ingenuo creer que hay soluciones para una gente que come mal, se viste mal, vive mal, habla mal, no estudia, no se ba\u00f1a y tiene trabajos mal pagos, \u00a1as\u00ed como van a salir de pobres!. Quisiera superar la sensaci\u00f3n de tautolog\u00eda que hay en la descripci\u00f3n de la crisis que se presenta en la introducci\u00f3n de su informe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los elementos de diagn\u00f3stico que Ustedes plantean, son s\u00edntomas de enfermedades m\u00e1s profundas, complejas y graves. Pero quiero insistir, no es que Ustedes no las vean, sino que consideran que no son necesarias para proponer la reforma, o, algo m\u00e1s significativo, que por ser complicados es mejor renunciar a enfrentarlos, que es mejor asumirlos como par\u00e1metros de la tarea a realizar. Restricciones las llaman los economistas en sus an\u00e1lisis, lo cual expresa en forma de elegancia t\u00e9cnica, lo que Garc\u00eda M\u00e1rquez defin\u00eda como la condena a cien a\u00f1os de soledad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, el sentido de responsabilidad, los conduce a Ustedes a hacer propuestas \u201cpol\u00edticamente factibles\u201d, realistas, viables y de bajo costo transaccional. Sin embargo, ese sentido de lo pol\u00edticamente correcto se estrella con la realidad de una sociedad que tiene una l\u00f3gica extraordinariamente diferente a la que rige el contrato social de una sociedad como la estadounidense, soportada en rigores y culturas bastante ajenas al tr\u00f3pico exuberante y ca\u00f3tico donde le correspondi\u00f3 vivir a esta sociedad colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es de la naturaleza de la academia formalista intentar ajustar la realidad a los modelos, en una ruta racionalista de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica occidental y moderna. Pero esto tiene un l\u00edmite determinado por la capacidad de incorporar la complejidad. En diferentes apartes de su informe es posible encontrar evidencias de las limitaciones de los supuestos en los cuales se basan los an\u00e1lisis realizados. Veamos algunos de los m\u00e1s protuberantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primera instancia es necesario profundizar en la cr\u00edtica realizada por Usted a la Constituci\u00f3n del 91. En primera instancia es necesario rebatir, por ligera, su afirmaci\u00f3n de que esta Constituci\u00f3n result\u00f3 de una \u201cnegociaci\u00f3n para resolver un conflicto interno\u201d. El proceso pol\u00edtico que condujo al movimiento de la S\u00e9ptima Papeleta, recoge mucho m\u00e1s que las negociaciones que entonces se adelantaban con el M19, que tuvo especial significancia en su concreci\u00f3n. Pero si Usted mira con atenci\u00f3n la historia de la centenaria Constituci\u00f3n de 1886 y los procesos hist\u00f3ricos y pol\u00edticos que estructuran el devenir institucional colombiano, podr\u00e1 darse cuenta que hubo otros factores que pesaron mucho m\u00e1s y que impiden semejante afirmaci\u00f3n. Para citar uno de ellos, seguramente m\u00e1s importante, Colombia ven\u00eda viviendo un proceso pol\u00edtico de consolidaci\u00f3n de un nuevo ordenamiento territorial, con demandas reales, de base social y pol\u00edtica, por mayor autonom\u00eda de lo local. La descentralizaci\u00f3n no emergi\u00f3 en Colombia como una recomendaci\u00f3n t\u00e9cnica del modelo neoliberal para lograr mayor eficiencia con la desconcentraci\u00f3n de la gesti\u00f3n p\u00fablica. La descentralizaci\u00f3n fue el producto de la historia regional y territorial de nuestra cultura y nuestra econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Usted que el contrato social est\u00e1 amenazado y que una de las m\u00e1s graves amenazas es la Constituci\u00f3n del 91. Para un polit\u00f3logo desprevenido esto podr\u00eda sonar una contradicci\u00f3n dif\u00edcil de explicar, pero para Usted es una expresi\u00f3n de la incapacidad de la sociedad colombiana de llevar al contrato social, el realismo tr\u00e1gico de la condena a cien a\u00f1os de soledad. Destaca Usted la dificultad, producto de la rigidez, de aplicar en forma efectiva y pr\u00e1ctica el esp\u00edritu que consagra. Es verdad que esta es una gran limitante, pero esto no es producto de nuestra carencia de t\u00e9cnicos constitucionalistas, de los cuales tenemos buenos y en abundancia, sino de la naturaleza pol\u00edtico institucional del proceso de transacci\u00f3n, consenso y negociaci\u00f3n que la vio nacer. Nuestra Constituci\u00f3n fue producto de un intento de abrirnos a la pluralidad, a la diversidad, en medio de profundos conflictos sociales y pol\u00edticos. No somos una sociedad homog\u00e9nea, ni tenemos una democracia plena. He aqu\u00ed uno de los equ\u00edvocos en su an\u00e1lisis, pensar que el problema de nuestro marco constitucional se soluciona con tecnolog\u00eda constitucionalista, si es que esta llegara a existir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda cr\u00edtica que su estudio hace a la Constituci\u00f3n est\u00e1 referida a que es ingenua nuestra idea de plantear una utop\u00eda para regir la estructura normativa de nuestra sociedad y de nuestro Estado. Con absoluta franqueza Usted piensa: \u201cLos colombianos creen que pueden aspirar a vivir como los norteamericanos o los suecos. \u00bfAcaso no han entendido que solo tienen un ingreso perc\u00e1pita de US$2.600, lo cual no les permite aspirar a tener un Estado de bienestar, que, adem\u00e1s, ya hemos demostrado que debe ser desmontado?\u201d.&nbsp; Cuando se analiza esta relaci\u00f3n entre el PIB perc\u00e1pita y la Constituci\u00f3n, es necesario considerar que m\u00e1s all\u00e1 de la importancia del ingreso por habitante, lo que marca diferencia es el tipo de democracia econ\u00f3mica en el cual se genera esta riqueza. Trae Usted la comparaci\u00f3n con Suecia, un pa\u00eds con un ingreso diez veces mayor que el nuestro, pero generado en el marco de un ejemplar capitalismo social, soportado en un poderoso, intervencionista y proteccionista Estado de Bienestar, que Colombia est\u00e1 lejos de tener.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las expresiones de derechos sociales y econ\u00f3micos de nuestra Constituci\u00f3n son el producto de una demanda pol\u00edtica por transformar una estructura econ\u00f3mica antidemocr\u00e1tica, excluyente y concentradora, m\u00e1s que una simple idea de paternalismo estatal, como Usted hace ver. El contrato social incluye una serie amplia y ambiciosa de derechos como expresi\u00f3n de ese consenso nacional sobre los verdaderos males de nuestra sociedad. Ahora, esto no implica que su cr\u00edtica carezca por completo de validez. La Constituci\u00f3n asigna una responsabilidad excesiva al Estado en la preservaci\u00f3n de derechos, pero se queda corta en la manifestaci\u00f3n de deberes. Por supuesto que este tema sin duda incomodar\u00eda mucho m\u00e1s su percepci\u00f3n de instrumento excesivamente intervencionista. Una de las instituciones m\u00e1s fuertes que tiene la carta sobre deberes se expresa en la responsabilidad social de la propiedad, lo cual sin duda, pone en riesgo la fluidez de los mercados y la libre inversi\u00f3n, particularmente externa. Colombia pone condiciones a la propiedad, al menos en el papel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero d\u00e9jeme insistir en un punto. Los problemas que se derivan de la Constituci\u00f3n del 91, no son \u201cerrores t\u00e9cnicos\u201d, sino el resultado de un complejo proceso hist\u00f3rico (sin las comillas que Usted utiliza) y pol\u00edtico, que debe constituir el verdadero objeto de trabajo de un an\u00e1lisis como el suyo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llama poderosamente la atenci\u00f3n el an\u00e1lisis que se hace de lo disfuncional que es el cumplimiento del deber de las Cortes, en particular la Constitucional. Es obvio que si se considera que la Constituci\u00f3n est\u00e1 mal, su cumplimiento es indeseable. Es posible poner en tela de juicio la legitimidad del proceso que condujo a la redacci\u00f3n de la carta, el grado de representaci\u00f3n de sectores de la poblaci\u00f3n, el nivel de la participaci\u00f3n, pero no es posible creer en un manejo selectivo de la Constituci\u00f3n, donde se desarrolle solo lo que a alg\u00fan sector en particular le parezca, a\u00fan este sector sea el de los prestigiosos intelectuales, cient\u00edficos y acad\u00e9micos nacionales o extranjeros, y el resto se restrinja, recortando las bases del cumplimiento del esp\u00edritu del contrato social consignado en ella. Criticar a la Corte por ser demasiado \u201cproactiva\u201d en los temas econ\u00f3micos y de derechos sociales, pero no en otros, es un contrasentido que se interpretar\u00eda como un pragmatismo c\u00ednico, que nos indicar\u00eda que es conveniente el balance entre el poder judicial y el ejecutivo en materia pol\u00edtica, pero es indeseable en materia econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las propuestas sobre reforzar la independencia de las cortes es importante y se compadece con la necesidad de reforzar el Estado de Derecho. Sin embargo su recomendaci\u00f3n sobre la dependencia econ\u00f3mica entra\u00f1a un planteamiento de gran profundidad en la relaci\u00f3n entre econom\u00eda y pol\u00edtica. Existe el riesgo de leer en su informe, que la econom\u00eda deber\u00eda estar blindada de los avaratares de la pol\u00edtica y de la ingerencia de no especialistas en el tema. No concibe Usted que alguien que no haya estudiado econom\u00eda, como disciplina, pueda entenderla o influir en su comportamiento. Su pensamiento se acerca al convencimiento de que la econom\u00eda es una ciencia neutra en materia pol\u00edtica, regida por estrictas leyes universales que no deben ser alteradas por intervenciones diferentes a la l\u00f3gica invisible del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este pensamiento se refleja en diversos apartes de su informe, particularmente en lo relativo a las perversas ingerencias de la Constituci\u00f3n, que en tal sentido, Usted califica de populista. Considero que este es un punto central de la comprensi\u00f3n cabal de la pol\u00edtica, especialmente del papel del Estado en la direcci\u00f3n de la econom\u00eda. Son muy profundas las fallas que nuestra econom\u00eda arrastra, m\u00e1s all\u00e1 de las intromisiones de jueces o independencia de la banca central, para pensar que el coraz\u00f3n de nuestra crisis institucional se ubique en las disfuncionalidades de una estructura institucional para el manejo y estabilizaci\u00f3n de una econom\u00eda poco distributiva, poco eficiente y poco competitiva. Los espacios no cubiertos por el an\u00e1lisis tendr\u00edan un poder explicativo mucho mayor que el que se asigna en el estudio a las reglas de ingenier\u00eda institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta muy complejo extrapolar sus conclusiones, que llaman al purismo en el manejo econ\u00f3mico, con la realidad de un pa\u00eds que navega por las turbulentas aguas de una negociaci\u00f3n de paz. La realidad contundente de la guerra tiene profundas ra\u00edces en la estructura econ\u00f3mica y ser\u00eda m\u00e1s que ingenuo pensar que los grupos alzados en armas, de izquierda o de derecha, estuvieran dispuestos a sustraerse de la intervenci\u00f3n en la econom\u00eda. Si se cuestiona con tal facilidad la legitimidad y seriedad pol\u00edtica de nuestra Constituci\u00f3n actual, qu\u00e9 podr\u00eda decirse de unos acuerdos salidos de di\u00e1logos en medio de la guerra. Usted afirma, como sutil cr\u00edtica, que el contrato social nuestro surge de negociaciones de conflictos, y uno podr\u00eda preguntar, de qu\u00e9 otra forma pueden ser concebidas unas reglas de juego viables para nuestra naci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, si se trata de hacer abstracci\u00f3n de los graves problemas estructurales de Colombia, perm\u00edtame decirle que comparto buena parte de sus apreciaciones sobre la necesidad de dar mayor transparencia a los procesos de presupuesto y de clasificaci\u00f3n de los gastos p\u00fablicos, as\u00ed como de solucionar los conflictos de intereses que se presentan amparados en un exceso de poder del ejecutivo a trav\u00e9s del Ministerio de Hacienda. Pero no considero que este sea factor determinante de la gran decisi\u00f3n para escoger el camino adecuado al&nbsp; cual Usted quiere invitar a los colombianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro campo al cual presta atenci\u00f3n el trabajo que Usted dirigi\u00f3, entra en la esfera de las instituciones pol\u00edticas de nuestra naci\u00f3n. El an\u00e1lisis se centra, en forma adecuada en el cuestionamiento a la operaci\u00f3n de los \u00f3rganos que componen el andamiaje formal de funcionamiento de nuestra democracia normativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Perd\u00f3neme Usted la insistencia en cuestionar su supuesto de incapacidad anal\u00edtica o de simple sentido com\u00fan de los colombianos. Afirma, con pretensi\u00f3n de divertida advertencia, que \u201ccualquier estudiante de instituciones pol\u00edticas\u201d tendr\u00eda claro el diagn\u00f3stico. Si no fuera porque media mucha sangre entre la realidad y las soluciones pol\u00edticas en Colombia, podr\u00eda aceptar que su afirmaci\u00f3n es graciosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mi lo que me sorprende, es, que uno esperar\u00eda que a\u00fan a un desprevenido acad\u00e9mico de Harvard podr\u00eda notar que los obvios aspectos del diagn\u00f3stico tienen bases m\u00e1s profundas en la estructura de una democracia altamente imperfecta. La debilidad de los partidos pol\u00edticos no nacen en el incentivo perverso a la dispersi\u00f3n de listas electorales. Pero m\u00e1s importante a\u00fan, la debilidad de los partidos y la inexistencia de movimientos alternativos tiene fundamento en la realidad del ejercicio ciudadano en nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exclusi\u00f3n es la marca del ejercicio de poder en una estructura concentradora, donde los intereses privados han invadido en forma amplia el espacio de lo p\u00fablico. Las diferentes esferas del Estado han sido cooptadas, por decir lo menos, por las presiones de grupos privilegiados desde el nacimiento mismo de la rep\u00fablica. Salvo excepcionales momentos de nuestra historia, los caminos de acceso y ejercicio de poder, <em>empowerment<\/em>, de los ciudadanos y comunidades ha estado sometido a f\u00e9rreas estructuras excluyentes. Primero por estructuras estrictamente feudales, donde la propiedad de la tierra marc\u00f3 una estructura pol\u00edtica o, en tiempos recientes, por sistemas electorales condicionados a las alt\u00edsimas inversiones provenientes de recursos privados. En el entretanto siempre han existido formas de ejercicio de poder disponibles para ajustar cualquier \u201csalida de carril\u201d por medios violentos. Resulta, por lo menos incompleto, un diagn\u00f3stico sobre la hegemon\u00eda de los dos partidos pol\u00edticos tradicionales, sin tener en consideraci\u00f3n que otras fuerzas alternativas han sido literalmente aniquiladas, como el caso de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, partido de izquierda, que sufri\u00f3 al asesinato de cerca de tres mil miembros o que Colombia arrastra el poco honroso r\u00e9cord de cerca de veinte mil l\u00edderes asesinados en diez a\u00f1os, de todas las tendencias y extremos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta exclusi\u00f3n no se manifiesta exclusivamente en el campo electoral y pol\u00edtico, se expresa en lo econ\u00f3mico, lo cultural y lo social. Esta precariedad de nuestro sistema pol\u00edtico para abrir espacios reales de ejercicio ciudadano, no se le deber\u00eda escapar a cualquier estudiante de ciencias pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las soluciones que deberemos de encontrar los colombianos parten de reconocer importancia a la construcci\u00f3n de espacios para el ejercicio ciudadano, como base para dar viabilidad a las interesantes propuestas que Usted hace. La reflexi\u00f3n sobre ciudadan\u00eda es el piso anal\u00edtico sobre el cual se puede intentar entender el realismo de las propuestas de reforma de la estructura pol\u00edtica colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orientaci\u00f3n del estudio y sus conclusiones, se centra en la estructura electoral, en forma similar al enfoque que el gobierno nacional y el Congreso han dado a la reforma pol\u00edtica. No hay duda en que las organizaciones formales de la estructura p\u00fablica colombiana son el componente m\u00e1s visible del sistema total, as\u00ed como es aceptable el hecho de que se requieren reformas que le den mayor eficiencia y operatividad, sin embargo, no resulta muy claro que las propuestas de orden formal que se proponen, tengan alguna posibilidad de \u00e9xito y parecer\u00eda repetirse en ellas la cr\u00edtica de ingenuidad que el mismo estudio le asigna a la institucionalidad pol\u00edtica representada en nuestra Constituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fragmentaci\u00f3n del Congreso de la Rep\u00fablica es una expresi\u00f3n de la pobreza program\u00e1tica de los partidos, que como Usted manifiesta, han perdido identidad. La necesidad de crear incentivos para dotar de contenido a las organizaciones pol\u00edticas, por medio de la m\u00e9trica electoral, parece en extremo optimista. En las democracias modernas, particularmente las europeas, es dif\u00edcil afirmar que es el r\u00e9gimen electoral el que ha generado partidos fuertes y llenos de contenido. Podr\u00eda decirse que es todo lo contrario. Coincidiendo con el hecho de que se requiere fortalecer la base de los partidos, aparecen otras muchas tareas que anteceder\u00edan a una reforma de la mec\u00e1nica electoral. Entre ellas se deber\u00eda analizar y cuestionar los mecanismos internos de partido, la afiliaci\u00f3n, la representatividad, la base democr\u00e1tica, la elecci\u00f3n de representantes, la estructura en el territorio, la mec\u00e1nica de construcci\u00f3n del dogma o plataforma pol\u00edtica, las reglas internas para negociar desde el poder o la oposici\u00f3n, los sistemas de comunicaci\u00f3n y propaganda, en f\u00edn, un conjunto de dimensiones determinantes de los comportamientos electorales y de ejercicio de poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n degradada entre el ejecutivo y el legislativo tiene su origen, entre otras causas, en esa carencia de un libreto de partido, no en un problema de estrategia electoral. Los miembros de un partido carecen de la cohesi\u00f3n program\u00e1tica, ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, por ausencia de la misma. No hay algo que los aglutine. De esa forma los partidos son conglomerados de microempresarios que, a manera de mercado de las pulgas, ponen su propio negocio pol\u00edtico-personal. Lo \u00fanico ser\u00e1 saber escoger entre una plaza u otra, permitiendo, inclusive, cambiar de ella seg\u00fan se comporte el mercado del momento. La estrategia de la dispersi\u00f3n o las listas \u00fanicas no deber\u00edan variar este comportamiento, ya que el problema no es como se llega, ni siquiera la disciplina org\u00e1nica formal, sino la identidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vac\u00edo de propuestas pol\u00edticas de partido, no significa necesariamente, el vac\u00edo de propuestas pol\u00edticas. Cada parlamentario tiene una concepci\u00f3n personal o colectiva, suscrita a su grupo electoral primario, con el cual constituye un compromiso de representaci\u00f3n limitado. Esta es la estructura base del clientelismo, seg\u00fan el cual, el pol\u00edtico trabaja para su grupo primario a nombre de la sociedad nacional. Esto se hace por fuera del dogma pol\u00edtico del partido, dogma que no existe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo interesante ser\u00eda analizar si este comportamiento se aleja significativamente de la particular relaci\u00f3n que existe en democracias modernas, ampliamente referenciada por estudios realizados por sus colegas de Harvard, donde se hace expl\u00edcita esta relaci\u00f3n pol\u00edtico-comunidad electora. Por supuesto que en ese pa\u00eds se opera dentro de las orientaciones y l\u00edmites que imponen los partidos, sujetos a adscripciones program\u00e1ticas y no solo formales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas condiciones, las relaciones entre nuestros congresistas y el gobierno carecen de materia, no cuentan con una propuesta de sociedad que represente a los partidos y, por tanto se limita a las negociaciones de muchos representantes pol\u00edticos d\u00e9biles, cada uno con un proyecto primordialmente local y parroquial, con un gobierno que debe negociar individualmente sus iniciativas a cambio de peque\u00f1os favores de orden local o particular. En las culturas sajonas se ha desarrollado ampliamente la figura del lobby, como expresi\u00f3n aceptada de regulaci\u00f3n de estas relaciones. Sorprende en su propuesta, la omisi\u00f3n a esta figura que est\u00e1 en el coraz\u00f3n del esquema de relaciones de las democracias modernas. Por el contrario, Usted propone una figura que busca reducir la ingerencia de los parlamentarios en aspectos estrat\u00e9gicos como el presupuesto que, en \u00faltima instancia es la expresi\u00f3n material y simple de los compromisos de los representantes con sus representados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De otra parte se propone es su estudio reducir el Estado para evitar que los pol\u00edticos presionen por puestos, lo cual no deja de ser una idea extra\u00f1a, ya que con seguridad Usted sabe que al reducir la oferta, a cambio de reducir la demanda, lo que se logra es aumentar el precio, lo cual es a su vez, un incentivo mayor a hacer m\u00e1s eficiente el cabildeo pol\u00edtico, solo que con costos de transacci\u00f3n m\u00e1s altos. Doble perjuicio para la sociedad: menos instituciones y mayores precios de las transacciones ejecutivo-legislativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si las reformas que se plantean en su estudio se originaran en un proceso de modernizaci\u00f3n y fortalecimiento de los partidos, soportados en una democr\u00e1tica participaci\u00f3n de los ciudadanos en la construcci\u00f3n de sus plataformas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas y en la elecci\u00f3n de sus representantes, no cabe duda de que ser\u00edan viables y hasta exitosas, de no ser as\u00ed no es f\u00e1cil entender como este tipo de reformas formales pueden incidir en los problemas estructurales que subyacen en la base de la crisis pol\u00edtica nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, su informe se centra en el an\u00e1lisis del Banco de la Rep\u00fablica como s\u00edntesis m\u00e1xima de la institucionalidad econ\u00f3mica. Comparto con Usted la importancia de que la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica no sea manejada como econom\u00eda de bolsillo por el ejecutivo y la independencia de la banca central ayuda a la estabilidad, alejando las tentaciones cortoplacistas que aquejan al gobierno. Sin embargo, queda por fuera del an\u00e1lisis la ra\u00edz de las reformas a los bancos centrales en el mundo. La p\u00e9rdida de discrecionalidad en el manejo macroecon\u00f3mico nacional es un problema que concentra la atenci\u00f3n de pol\u00edticos y economistas en todos los pa\u00edses del planeta. La transnacionalizaci\u00f3n de capitales y la globalizaci\u00f3n financiera no son par\u00e1metros indiscutibles y, con certeza, ser\u00e1n escenario de profundas transformaciones institucionales en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, tal como lo anuncian estudios de sus colegas de Harvard. La pertinencia del an\u00e1lisis de esa nueva dependencia macroecon\u00f3mica surge del reconocimiento del grave vac\u00edo institucional global, donde el Fondo Monetario Internacional, est\u00e1 lejos de representar leg\u00edtimamente los intereses de los pueblos del mundo como una instituci\u00f3n verdaderamente global. Este tema, para nada trivial, deber\u00eda estar contenido en un an\u00e1lisis m\u00e1s cuidadoso de la independencia de la banca central como panacea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en su an\u00e1lisis sobre la institucionalidad colombiana brillan por su ausencia, preguntas m\u00e1s fuertes sobre el conjunto de la institucionalidad econ\u00f3mica colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tienen algo que explicar las instituciones de nuevo cu\u00f1o, orgullo de la econom\u00eda criolla, que irrumpieron en los a\u00f1os sesenta como depositarios de la verdad t\u00e9cnica y cient\u00edfica, representadas por el glorioso Departamento Nacional de Planeaci\u00f3n, el preclaro Banco de la Rep\u00fablica o el riguroso Ministerio de Hacienda? Ser\u00e1n en algo responsables las facultades de econom\u00eda que se erigieron como los templos del saber, que reunieron los alumnos m\u00e1s aventajados de las universidades m\u00e1s prestigiosas del mundo desarrollado, laureados y reconocidos como una generaci\u00f3n brillante, sobresaliente entre los mejores del continente, conformando un cuerpo docente que educ\u00f3 a egresados de los mejores colegios colombianos, form\u00e1ndolos para servir a la patria con la llama del saber y la capacidad cient\u00edfico t\u00e9cnica? Qu\u00e9 decir de instituciones tan queridas y protegidas, como Fedesarrollo, su socio en esta aventura acad\u00e9mica?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se hace dif\u00edcil explicar c\u00f3mo puede convivir, los logros obtenidos en el desarrollo de una fuerte institucionalidad de excelencia alrededor del tema econ\u00f3mico y de desarrollo, con universidades, centros de investigaci\u00f3n, organismos p\u00fablicos de planificaci\u00f3n, sistemas de servicio p\u00fablico tecnificados y modernos y profesionales capacitados, como evidencia de un esfuerzo del pa\u00eds por lograr la modernizaci\u00f3n, con una profunda crisis econ\u00f3mica, la destrucci\u00f3n de las instituciones p\u00fablicas, escandalosos y vergonzosos niveles de corrupci\u00f3n y una generalizada ausencia de gobernabilidad. Estoy seguro que Usted comparte conmigo la pertinencia de esta pregunta como parte de un an\u00e1lisis verdaderamente profundo de la institucionalidad colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00f3mo valorar el papel que los t\u00e9cnicos han tenido en la tr\u00e1gica evoluci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds en las \u00faltimas d\u00e9cadas? Cabe alguna responsabilidad a esta generaci\u00f3n de profesionales acad\u00e9micamente formados y t\u00e9cnicamente instrumentados, que reemplazaron los viejos bur\u00f3cratas hijos del clientelismo rampl\u00f3n, siempre grises, con claros v\u00ednculos con las clases pol\u00edticas? T\u00e9cnicos que con certeza, guardan por Usted una reverencial admiraci\u00f3n, algunos de los cuales le han acompa\u00f1ado en este an\u00e1lisis de nuestra realidad institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo confesar a Usted que la revisi\u00f3n de su estudio y recomendaciones me genera una reflexi\u00f3n que desborda su contenido y me conduce a una cr\u00edtica del papel que los acad\u00e9micos juegan en la realidad social y pol\u00edtica de nuestra sociedad. Me parece dif\u00edcil de aceptar el estilo distante, arrogante, insensible, fr\u00edo y neutro con el cual nuestros t\u00e9cnicos siguen el ejemplo del tono de sus em\u00e9ritos <em>professors<\/em>, de los cuales Usted y su Universidad son paradigma m\u00e1ximo. Tanto talento humano no puede seguir perdido para nuestra sociedad, no hay espacio para tanta falta de compromiso, en un pa\u00eds que se debate entre su incuestionable potencial y la irracionalidad de su dirigencia econ\u00f3mica, pol\u00edtica y acad\u00e9mica. Quiero invitarlo a que incluya como hip\u00f3tesis posibles estas reflexiones en sus juiciosas investigaciones sobre la institucionalidad, con la certeza de que esto ayudar\u00eda poderosamente a encontrar los caminos que Usted y nosotros queremos para nuestra naci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00edtica a los an\u00e1lisis tecnocr\u00e1ticos sobre la crisis colombiana, el caso del Informe Alesina, 2001<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":169,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","site-sidebar-layout":"no-sidebar","site-content-layout":"plain-container","ast-main-header-display":"disabled","ast-hfb-above-header-display":"disabled","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"disabled","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"categories":[38,4,37],"tags":[13,18,20,19],"class_list":["post-130","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desarrollo-sostenible","category-economia-y-territorio","category-produccion-y-productividad","tag-cambio-politico","tag-neoliberalismo","tag-reforma","tag-tecnocracia"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/sillas-de-congreso-C-1.jpg",600,395,false],"thumbnail":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/sillas-de-congreso-C-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/sillas-de-congreso-C-1-300x198.jpg",300,198,true],"medium_large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/sillas-de-congreso-C-1.jpg",600,395,false],"large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/sillas-de-congreso-C-1.jpg",600,395,false],"1536x1536":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/sillas-de-congreso-C-1.jpg",600,395,false],"2048x2048":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/sillas-de-congreso-C-1.jpg",600,395,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Rafael Echeverri Perico - Director cient\u00edfico DATAUM","author_link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/author\/admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Cr\u00edtica a los an\u00e1lisis tecnocr\u00e1ticos sobre la crisis colombiana, el caso del Informe Alesina, 2001","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":140,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130\/revisions\/140"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media\/169"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}