{"id":141,"date":"2022-02-04T10:01:32","date_gmt":"2022-02-04T10:01:32","guid":{"rendered":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/?p=141"},"modified":"2022-04-05T10:59:39","modified_gmt":"2022-04-05T10:59:39","slug":"mitos-sobre-los-territorios-rurales-de-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/mitos-sobre-los-territorios-rurales-de-colombia\/","title":{"rendered":"19 mitos sobre los territorios rurales de Colombia"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img alt='' src='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=48&#038;d=mm&#038;r=g' srcset='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=96&#038;d=mm&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' \/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Rafael Echeverri Perico &#8211; Director cient\u00edfico DATAUM<\/p><\/div><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-post-excerpt\"><p class=\"wp-block-post-excerpt__excerpt\">Lugares comunes y preconceptos sobre el mundo rural de Colombia, 2012 <\/p><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Algunas de las muchas ideas preconcebidas sobre la realidad de los territorios rurales de Colombia que nnos invitan a reflexionar sobre la complejidad de los diagn\u00f3sticos y la creatividad necesaria para concebir sus soluciones.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"1-el-tlc-significara-la-ruina-o-exito-de-la-economia-rural-colombiana\">1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El TLC significar\u00e1 la ruina o \u00e9xito de la econom\u00eda rural colombiana<\/h4>\n\n\n\n<p>La integraci\u00f3n de mercados implica en esencia un cambio en las reglas de juego del escenario de mercado, tanto interno, como externo. Es un ajuste que implica oportunidades y riesgos. Es la historia misma de la econom\u00eda capitalista mundial, desde la lucha entre librecambistas y proteccionistas, siglos atr\u00e1s. El sector rural colombiano tiene una historia y condiciones econ\u00f3micas que permiten esbozar varias hip\u00f3tesis: i. la producci\u00f3n campesina se basa en no transables, ii. los transables m\u00e1s importantes de econom\u00eda campesina (tipo caf\u00e9) est\u00e1n integrados desde hace mucho tiempo, iii. las mayores amenazas se presentan para sectores de gran producci\u00f3n comercial de bajo impacto en las econom\u00edas campesinas, iv. los grandes productores tienen m\u00e1s para ganar que para perder, en los mercados internacionales, si se aplican a procesos de reconversi\u00f3n, v. los mercados para las econom\u00edas campesinas m\u00e1s importantes (de lejos) son los mercados locales y regionales con protecciones naturales frente a la competencia externa, vi. los cambios en los mercados abren dif\u00edciles pero reales posibilidades en producci\u00f3n diferenciada. Conclusi\u00f3n, no hay forma de sustentar el irremediable desastre o la alabada panacea.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero de cualquier forma, cualquiera de las alternativas, estar\u00e1 determinada por procesos de negociaci\u00f3n y balance interno, entre los diferentes intereses nacionales, entre lo urbano y lo rural, entre lo industrial y lo agr\u00edcola, entre la econom\u00eda real y el sector financiero, en fin, una negociaci\u00f3n interna que se refleja finalmente en la negociaci\u00f3n externa. Esa es de la que se habla poco. Pero, m\u00e1s all\u00e1, lo importante es que cualquiera sea la negociaci\u00f3n, al pa\u00eds le corresponde formular y negociar, internamente, una agenda interna, concebir una transici\u00f3n y ponerla en marcha. All\u00ed es donde hemos fracasado varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. All\u00ed es donde han logrado \u00e9xito algunos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"2-el-ministerio-de-agricultura-lidera-el-desarrollo-rural\">2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Ministerio de Agricultura lidera el desarrollo rural<\/h4>\n\n\n\n<p>Hace ya mucho tiempo que los ministerios de agricultura han reconocido su precariedad, su incapacidad, su frustraci\u00f3n, cuando han tratado de responder a la responsabilidad del desarrollo rural. Las estrategias se desarrollo rural, como cualquier otra de tipo territorial, son por naturaleza multisectorial, es decir transversal. Por esta raz\u00f3n el desarrollo rural se convirti\u00f3 en sin\u00f3nimo de agricultura de pobres, con pobres soluciones, pobre inversi\u00f3n, pobres instituciones que no ha logrado superar la condici\u00f3n estructural de la pobreza rural. En muchos pa\u00edses, como en Colombia, la responsabilidad real, es decir el recurso p\u00fablico se ha localizado en una parainstitucionalidad, localizada generalmente, en la Presidencia de la Rep\u00fablica. El desaf\u00edo de la concurrencia intersectorial se ha probado sin \u00e9xito desde el Ministerio de Agricultura, en esfuerzos que no pasan de la ret\u00f3rica, como nuestro mal logrado Contrato Social Rural. Ejemplo de esto es el PNR, la Red de Solidaridad, el Plante, el Plan Colombia.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"3-el-desplazamiento-de-la-poblacion-rural-es-un-problema-de-origen-militar\">3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El desplazamiento de la poblaci\u00f3n rural es un problema de origen militar<\/h4>\n\n\n\n<p>Se habla en Colombia de que m\u00e1s del 30% de la poblaci\u00f3n rural ha sido expulsada del campo en los \u00faltimos 15 a\u00f1os como producto de la violencia y la guerra. Esto habla del m\u00e1s grande movimiento de refugiados que se haya presentado en Am\u00e9rica en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la precariedad de las cifras, hay aspectos que son pasados por altos, por una inexplicable y generalizada aceptaci\u00f3n de las cifras. Uno de los puntos nunca tocados es el hecho de que en el campo colombiano se produjo una reestructuraci\u00f3n que tuvo como fundamento la p\u00e9rdida de cerca de 800 mil hect\u00e1reas de cultivos transitorios entre el 90 y 97 (ver Balcazar, 1998) gran parte de ellos de econom\u00eda campesina. Esta p\u00e9rdida se ha dado por un modelo econ\u00f3mico que no permiti\u00f3 la esperada reconversi\u00f3n sino que se tradujo en desplazamiento econ\u00f3mico. Adicionalmente a esto, no ha ocurrido nada que haga pensar que los flujos migratorios rural-urbano de Colombia hayan tenido que cambiar despu\u00e9s de principio de los a\u00f1os ochenta. En s\u00edntesis, nadie cuestiona un modelo de econom\u00eda rural expulsador, nadie hace nada por revertir este modelo, es m\u00e1s se profundiza (ejemplo palma). En cambio todos le echamos la culpa a la guerra, buscamos soluciones de guerra, y al tiempo se profundiza el mismo modelo expulsor de poblaci\u00f3n. Es cierto que hay desplazamiento por la violencia, pero, al tiempo, hay una enorme confusi\u00f3n de cifras, de causas y de soluciones.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"4-cada-puesto-de-trabajo-que-se-pierde-en-el-campo-es-un-combatiente-que-gana-la-guerra\">4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada puesto de trabajo que se pierde en el campo es un combatiente que gana la guerra<\/h4>\n\n\n\n<p>Hay un enorme problema de cifras en esto de la competencia entre ser trabajador rural en econom\u00edas legales o en la guerra. En el campo colombiano viven cerca de 11 millones de personas, cerca de 5 millones de ellos trabajan. Se estima que en armas hay cerca de 30 mil combatientes. \u00bfQu\u00e9 significa este contraste de cifras? Ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil afirmar que cada empleo que se pierde en el campo es un desplazado, no de la violencia de balas, sino de una violencia econ\u00f3mica. No caben los damnificados de un pobre desempe\u00f1o de la econom\u00eda en las huestes de la guerrilla y el paramilitarismo sumados. Menos a\u00fan en las filas de las mafias. As\u00ed que aqu\u00ed estamos al frente de una confusi\u00f3n m\u00e1s, donde la aritm\u00e9tica no va de la mano de los discursos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"5-los-campesinos-en-particular-los-jovenes-viven-el-dilema-de-la-pobreza-o-la-guerra\">5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los campesinos, en particular los j\u00f3venes, viven el dilema de la pobreza o la guerra<\/h4>\n\n\n\n<p>Las cifras que se manejan sobre la guerra no coinciden con las frases que se logran construir sobre ella. Uno de los m\u00e1s dram\u00e1ticos ejemplos es el que dice que la guerra se alimenta de j\u00f3venes desempleados, desesperanzados y olvidados por el Estado. En el caso de Cundinamarca un estudio arroj\u00f3 la dram\u00e1tica cifra de 120 mil j\u00f3venes que no ten\u00edan estudio ni trabajo. Sin embargo no hay m\u00e1s de 3 mil combatientes en este territorio. La guerra no es una opci\u00f3n para los j\u00f3venes, m\u00e1s que para una peque\u00f1a porci\u00f3n de ellos, a pesar de que se conocen los atractivos incentivos que los aparatos militares les ofrecen.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"6-los-cultivos-ilicitos-son-la-base-del-problema-rural-colombiano\">6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los cultivos il\u00edcitos son la base del problema rural colombiano<\/h4>\n\n\n\n<p>No hay proporcionalidad entre la importancia que se le asigna al problema de los cultivos il\u00edcitos y su peso en las estrategias de desarrollo rural y en la aplicaci\u00f3n de recursos. En Colombia hay cerca de 4 millones de hect\u00e1reas dedicadas a la agricultura y cerca de 24 millones en ganader\u00eda. Frente a esto tenemos alrededor de 100 mil hect\u00e1reas en cultivos il\u00edcitos, es decir el 0,36% del \u00e1rea explotada. No hay mucha diferencia en t\u00e9rminos del total de la mano de obra dedicada a este negocio. Es innegable el tremendo impacto que esto tiene en los territorios donde se produce y en la econom\u00eda nacional, pero de all\u00ed, a que sea considerada la primera prioridad del desarrollo rural de Colombia, s\u00f3lo se explica por el \u00e9nfasis militar que el campo tiene en las pol\u00edticas gubernamentales, adem\u00e1s de que esta es una prioridad para Estados Unidos, m\u00e1s que para Colombia. Varios mitos acompa\u00f1an esta contraevidente postura. Uno es que los campesinos que se quiebran se dedican a sembrar coca y amapola, las cifras lo niegan contundentemente. Otro es que la ausencia del Estado y la pobreza hace que pobres colonos y campesinos no tengan otra alternativa que sembrar cultivos de uso il\u00edcito, lo cual se estrella con las evidencias de que en las zonas de conflictos il\u00edcitos hay muchos campesinos \u201cflotantes\u201d migrantes de otras zonas rurales o, inclusive, urbanas, que buscan una aventura temporal de acumulaci\u00f3n r\u00e1pida en las actividades asociadas al cultivo de il\u00edcitos. Los campesinos colombianos no son cultivadores de il\u00edcitos, ni lo ser\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"7-los-productos-de-alta-rentabilidad-son-la-solucion-al-problema-rural\">7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los productos de alta rentabilidad son la soluci\u00f3n al problema rural<\/h4>\n\n\n\n<p>La tradici\u00f3n de una pol\u00edtica p\u00fablica para el campo de car\u00e1cter rent\u00edstico, lejos de aminorarse ante las evidencias de su ineficacia, se ha visto reforzada con el argumento de que es necesario generar crecimiento e inversi\u00f3n en el campo, especialmente en el sector agr\u00edcola. Para ello ha hecho carrera la idea de que es necesario identificar aquellos sectores de mayor potencial competitivo y de m\u00e1s alta rentabilidad. Ejemplo cl\u00e1sico, la palma africana. Se ha comprado la idea de que es necesario apoyar, proteger y subvencionar aquellos sectores en los cuales los empresarios puedan demostrar que son rentables, eficientes y competitivos. Una contradicci\u00f3n si se piensa que son estos productos precisamente los que no necesitan ayudas del Estado, pero lo importante de esto es que no se habla de las retribuciones que estos sectores tienen sobre el logro de metas de bienestar, convivencia, sostenibilidad, es decir sobre el desarrollo. Contrario a la conclusi\u00f3n que el neoliberalismo radical sac\u00f3 de a\u00f1os de experimento, seg\u00fan la cual el crecimiento es necesario, pero no suficiente, en Colombia seguimos insistiendo en que la s\u00f3la rentabilidad privada puede ser una f\u00f3rmula para sacar adelante el campo. Sin considerar los beneficios indirectos de la actividad econ\u00f3mica es un mito que sectores competitivos y rentables sean la \u00fanica condici\u00f3n para sustentar una estrategia de desarrollo adecuada para la realidad del campo colombiano.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"8-colombia-es-un-pais-urbano\">8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Colombia es un pa\u00eds urbano<\/h4>\n\n\n\n<p>La poblaci\u00f3n rural en Colombia se estima alrededor del 26% del total. Esta cifra expresa una de las m\u00e1s precarias definiciones de ruralidad del continente. Oficialmente se ha establecido que la poblaci\u00f3n urbana es aquella que resida donde el alcalde tenga su despacho y el resto, son resto, es decir son rurales. De los 1050 municipios de Colombia, cerca de 950 tienen poblaciones \u201curbanas\u201d menores de 5.000 habitantes, esto es menos que un barrio de Bogot\u00e1. S\u00f3lo 85 ciudades superan los 100 mil habitantes. Pero m\u00e1s all\u00e1 de las cifras demogr\u00e1ficas, la base econ\u00f3mica de todos esos centros \u201curbanos\u201d son estrechamente dependientes de actividades primarias de tipo rural. En los an\u00e1lisis realizados por al Misi\u00f3n Rural se estim\u00f3 que el 52% de la poblaci\u00f3n colombiana resid\u00eda en territorios dependientes de actividades primarias. Pero esto es s\u00f3lo el principio, porque si se introducen consideraciones de tipo cultural, pol\u00edtico e institucional, es f\u00e1cil ver la precariedad de esta definici\u00f3n urbano rural. M\u00e1s all\u00e1, est\u00e1 la definici\u00f3n demogr\u00e1fica que caracteriza la distribuci\u00f3n espacial de la poblaci\u00f3n, la dicotom\u00eda rural urbana, mal definida y mal calculada, ha resultado in\u00fatil, cuando menos, al momento de definir pol\u00edticas coherentes y eficaces.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"9-la-sociedad-colombiana-es-una-sociedad-violenta\">9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La sociedad colombiana es una sociedad violenta<\/h4>\n\n\n\n<p>Cuanto \u00e9nfasis hemos puesto en la necesidad de empujar la convivencia, la reconciliaci\u00f3n, la pacificaci\u00f3n de una sociedad llamada a la confrontaci\u00f3n y a la incapacidad de encontrar soluciones civilizadas y pac\u00edficas a sus conflictos. Sin embargo hay contraevidencias en nuestra vida y nuestra historia. Pocas sociedades en los \u00faltimos tiempos han estado sometidas a tal presi\u00f3n, o instigaci\u00f3n, hacia un conflicto violento, hacia una guerra civil. El permanente hostigamiento de comunidades rurales, la arrogante actitud del poder de la fuerza, la violencia econ\u00f3mica, la precariedad en el respeto a los derechos humanos, la pobreza, la falta de presencia leg\u00edtima del Estado y la inconcebible impunidad, no han sido suficientes para que la chispa de la guerra civil, para que la anarqu\u00eda violenta, para que el saqueo y el desborde de cualquier orden se haya apoderado de nuestra sociedad rural. Por el contrario, en un marco de desprotecci\u00f3n, que parece desamparo, nuestras comunidades rurales, mayoritariamente, han encontrado costos\u00edsimas formas de convivir con la locura de las mafias de la muerte. Han encontrado formas de solidaridad, han construido tejidos sociales de protecci\u00f3n, han optado por una resistencia pac\u00edfica, han optado por una fe sin soporte en una institucionalidad que no llega, han optado por sistemas de autorregulaci\u00f3n, ante la ausencia de estructuras leg\u00edtimas de seguridad y justicia. Las cifras son contundentes, s\u00f3lo una de ellas, deja sin sustento la idea de que los colombianos tenemos el mal cong\u00e9nito de la violencia, se trata de las cifras de la denominada \u201cviolencia civil\u201d que no se aleja en forma importante del resto de Am\u00e9rica Latina, a pesar de que nuestros niveles de impunidad son mucho m\u00e1s altos que los de ellos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"10-exportar-o-morir\">10.&nbsp; Exportar o morir<\/h4>\n\n\n\n<p>El plan de desarrollo del anterior gobierno, se fundament\u00f3 en la idea de que el despegue de la econom\u00eda colombiana estaba en los mercados externos. Al leerlo era evidente que el centro de atenci\u00f3n del desarrollo econ\u00f3mico estaba en las exportaciones y se propon\u00edan metas heroicas para duplicar las exportaciones de Colombia. El discurso muchas veces se parece al de pa\u00edses como Costa Rica que su futuro est\u00e1 condicionado totalmente al mercado externo, en primer lugar, por el tama\u00f1o de su mercado interno. Colombia es diferente. Tiene un amplio mercado interno, el cual es descuidado torpemente. Este punto es interesante porque se une al tema de la pobreza. Si una econom\u00eda quiere crecer debe preocuparse por su demanda agregada, si hay mucha pobreza esta no ser\u00e1 grande, por tanto cuando no podemos hacerla crecer, lo buscamos afuera. Es innegable la importancia de los flujos externos, pero de all\u00ed a creer que son m\u00e1s importantes que los mercados internos hay un gran trecho que se contradice con los hechos y las cifras. Un ejemplo, la Miller inglesa no compr\u00f3 una f\u00e1brica de cerveza, compr\u00f3 el mercado colombiano de la cerveza, eso es lo que cost\u00f3 8.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"11-la-reforma-agraria-es-la-solucion-a-la-pobreza-rural\">11.&nbsp; La reforma agraria es la soluci\u00f3n a la pobreza rural<\/h4>\n\n\n\n<p>Uno de los m\u00e1s graves problemas del mundo rural colombiano es la estructura agraria, es la triste historia de una reforma nunca realizada. Hoy las cifras indican una contrarreforma, que suena a mal chiste, de una reforma nunca realizada. No podemos negar que la tierra como factor productivo es la base de una econom\u00eda rural y agraria, pero la experiencia nacional e internacional, ha demostrado que no es la \u00fanica. El verdadero problema econ\u00f3mico asociado a la reforma requerida es el del acceso activos productivos, sin los cuales la tierra no garantiza m\u00e1s que la profundizaci\u00f3n de condiciones de marginalidad y pobreza. La tierra tiene m\u00faltiples funciones en la consolidaci\u00f3n de un desarrollo sostenible, es multiprop\u00f3sito, como dir\u00edan los entendidos. De la mano de la estructura de tierras est\u00e1n atados los intereses ambientales, pol\u00edticos, culturales, la tradici\u00f3n, la identidad, la sociedad rural como un todo. M\u00e9xico es un buen ejemplo de una reforma profunda que tiene hoy enormes r\u00e9ditos pol\u00edticos y precarios logros econ\u00f3micos. Sin el reparto de C\u00e1rdenas, M\u00e9xico no hubiera logrado nunca consolidar una sociedad con una estructura pol\u00edtica, precaria, pero estable. Per\u00fa es otro buen ejemplo de los pobres resultados econ\u00f3micos de una reforma agraria de amplio alcance. Pero no hay que ir lejos. En Colombia la evaluaci\u00f3n realizada sobre las tierras de reforma agraria, la de verdad, no la de titulaci\u00f3n de bald\u00edos, que lleg\u00f3 al mill\u00f3n y medio de hect\u00e1reas, es pat\u00e9tica. En su enorme mayor\u00eda no signific\u00f3 la redenci\u00f3n de la poblaci\u00f3n rural. En s\u00edntesis, la reforma agraria es un tema que por sus alcances, su importancia, su impacto estructural sobre la sociedad, no puede verse como un tema econ\u00f3mico, a\u00fan su prop\u00f3sito sea tan noble como solucionar el problema de ingreso de los pobres.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"12-el-principal-problema-rural-colombiano-es-la-violencia\">12.&nbsp; El principal problema rural colombiano es la violencia<\/h4>\n\n\n\n<p>La incidencia de la violencia, la guerra, el terrorismo, la econom\u00eda il\u00edcita en el territorio colombiano ha sido motivo de no pocas exageraciones y de generalizaciones indebidas y poco sustentadas. Se asume que la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n rural est\u00e1 sometida al fuego cruzado de los actores armados, a la intimidaci\u00f3n, al chantaje, a la extorsi\u00f3n. Se asume, igualmente, que toda la poblaci\u00f3n depende de los dictados y mandatos de ileg\u00edtimos comandantes cuya \u00fanica raz\u00f3n es la fuerza m\u00e1s bruta de todas, la fuerza de oscuros intereses. Este panorama est\u00e1 en la base de la creencia generalizada, mayoritaria, de la sociedad colombiana de que lo que se necesita es una guerra abierta en contra de todo este andamiaje del mal. Sin embargo, las cifras, cuidadosamente analizadas nos muestran un panorama bastante diferente. La guerra es localizada, especialmente en zonas de baja densidad poblacional, La capacidad de desestabilizaci\u00f3n de los actores en armas es muy alta, pero es muy limitada su capacidad para ejercer en forma permanente su presencia y atropellos en la mayor parte del territorio nacional. No hay ninguna posibilidad real de que la insurgencia, o su contra-cara, el paramilitarismo, puedan controlar efectivamente el territorio nacional, ni siquiera sus \u00e1reas estrat\u00e9gicas. El campo colombiano est\u00e1 claramente afectado por la guerra y la violencia ciega, pero este problema no es mayor que la falta de institucionalidad, que la falta de infraestructura, que la corrupci\u00f3n, que la falta de salud, de educaci\u00f3n o de tierra. Creer que solucionando el l\u00edo de los actores violentos se llegar\u00e1 al para\u00edso rural, es una ingenuidad que s\u00f3lo se sustenta en la misma fuente donde beben los que creen que en Colombia no hay causas objetivas de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"13-mayor-concentracion-de-la-autoridad-y-el-poder-significan-mayor-gobernabilidad\">13.&nbsp; Mayor concentraci\u00f3n de la autoridad y el poder significan mayor gobernabilidad<\/h4>\n\n\n\n<p>De la mano con estas visiones, se ha impuesto en Colombia la idea de que lo \u00fanico que faltaba era una mano dura que lograra recuperar la gobernabilidad en manos del Estado leg\u00edtimo. Esta es una afirmaci\u00f3n que ha estado en la base de todos los autoritarismos conocidos en la historia. En una proyecci\u00f3n de largo plazo, esta idea incuba una de las m\u00e1s grandes crisis para la democracia colombiana. Nadie puede negar la crisis de la democracia, la precariedad de sus partidos, las dificultades de avanzar en la descentralizaci\u00f3n, pero tampoco se puede negar que ese camino se ha intentado recorrer y que Colombia ha sido vanguardia en la intenci\u00f3n de construir un proceso de acuerdos, de contratos, para hacerlo. El proceso que desemboc\u00f3 en la Constituci\u00f3n del 91 son expresi\u00f3n de ello. Pero esta es una construcci\u00f3n lenta y dif\u00edcil en la que no caben los atajos, como el que se quiere ahora imponer. Las instituciones, pobres es verdad, que nos empe\u00f1amos en construir, fortaleciendo la civilidad, los poderes locales, la participaci\u00f3n, las regiones, en fin, en el esfuerzo de hacer una sociedad m\u00e1s democr\u00e1tica, se sacrifican en aras de crear un poder que resulta ser peor que le enfermedad. Los, dudosos, triunfos de corto plazo, son demasiados costosos si con ello se sacrifica la institucionalidad de largo plazo. Simplemente no es sostenible. Las dictaduras de Am\u00e9rica Latina o las democracias \u201cduras\u201d como la del Per\u00fa de Fujimori, son palpables ejemplos de la absurda relaci\u00f3n costo beneficio final.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"14-colombia-se-paramilitarizo\">14.&nbsp; Colombia se paramilitariz\u00f3<\/h4>\n\n\n\n<p>Uno de los problemas que tiene mayor capacidad de corroer las instituciones democr\u00e1ticas es el proceso paramilitar que ha vivido Colombia. Su presencia en sitios estrat\u00e9gicos y su capacidad de desestabilizaci\u00f3n que se remonta a los \u201cp\u00e1jaros\u201d de los a\u00f1os cincuenta, sigue con las oscuras organizaciones que acabaron con la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica y terminan en verdaderos ej\u00e9rcitos de las AUC, son hoy una v\u00e1lida preocupaci\u00f3n de toda la sociedad colombiana. Sin embargo, no es posible afirmar que Colombia haya sido paramilitar, ni antes ni ahora. La idea de que el Estado colombiano haya sido tomado por las hordas paramilitares, que estas sean una extensi\u00f3n de las fuerzas armadas colombianas es una afirmaci\u00f3n que no tiene sustento en las evidencias. Mucho nos separa del r\u00e9gimen guatemalteco de los ochenta o de la Bolivia de los setenta y ochenta. Los procesos de negociaci\u00f3n con el paramilitarismo, su verdadera capacidad de influencia y que tan determinantes son en el futuro pol\u00edtico de Colombia son parte de un preocupante privilegio del discurso sobre las cifras.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"15-no-hemos-tenido-politica-rural-de-estado-en-colombia\">15.&nbsp; No hemos tenido pol\u00edtica rural de Estado en Colombia<\/h4>\n\n\n\n<p>El modelo de ocupaci\u00f3n del territorio en Colombia en la segunda mitad del siglo XX respondi\u00f3 a m\u00faltiples factores, entre los que pesaron en forma contundente y efectiva, las estrategias definidas en una pol\u00edtica compleja que incluy\u00f3 el desarrollo de un sistema financiero que favoreci\u00f3 el flujo de excedentes rurales para el financiamiento del desarrollo urbano, la protecci\u00f3n a la industria que cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente los t\u00e9rminos de intercambio entre agricultura e industria, favoreci\u00f3 la migraci\u00f3n rural urbana y permiti\u00f3 diferentes esquemas de despojo, la puesta en pr\u00e1ctica de un modelo de sustituci\u00f3n de importaciones que favoreci\u00f3 concientemente la industrializaci\u00f3n y la agricultura comercial En fin, un conjunto de estrategias que establecieron consistentemente un modelo de naci\u00f3n con un imaginario donde lo urbano se consider\u00f3 moderno y lo rural premoderno. Todo esto es una estrategia de Estado, no el resultado espont\u00e1neo de las fuerzas econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"16-el-sector-rural-vive-de-la-agricultura\">16.&nbsp; El sector rural vive de la agricultura<\/h4>\n\n\n\n<p>Si se revisan las estrategias y pol\u00edticas, los discursos y programas para el medio rural, es f\u00e1cil advertir que est\u00e1n dominadas por una visi\u00f3n agr\u00edcola. Esto se contradice con el hecho que en el sector rural colombiano (seg\u00fan definici\u00f3n oficial) el 53% del ingreso de su poblaci\u00f3n proviene de actividades no agr\u00edcolas, en su mayor\u00eda no ligadas a la denominada agricultura ampliada. Esto indica que si bien la agricultura sigue siendo sector estrat\u00e9gico de cualquier modelo de desarrollo rural, no considerar el resto, es un claro desatino. Pero m\u00e1s all\u00e1 de esto, hay una mala contabilidad de la econom\u00eda rural. Un claro ejemplo es la ausencia de una verdadera valoraci\u00f3n, e incorporaci\u00f3n a las cuentas rurales, del patrimonio ambiental y de los servicios ambientales que de ellos se desprenden. El agua es un buen ejemplo de un componente sustancial de la econom\u00eda rural que no aparece en los registros de las pol\u00edticas rurales.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"17-la-pobreza-es-un-problema-de-ingresos-bajos\">17.&nbsp; La pobreza es un problema de ingresos bajos<\/h4>\n\n\n\n<p>Se ha impuesto una medici\u00f3n de la pobreza basada en el ingreso, la denominada l\u00ednea de pobreza. Esto indica que a la medici\u00f3n subyace una definici\u00f3n de pobreza que establece que es pobre aquel que consume poco, en t\u00e9rminos monetarios y en mercados reales. Un ejemplo es el caso de Panam\u00e1 donde el 99% de los ind\u00edgenas paname\u00f1os es pobre, seg\u00fan las cifras oficiales que aplican esta metodolog\u00eda, ser ind\u00edgena es ser pobre en Panam\u00e1. Sin embargo la pobreza es un tema m\u00e1s complejo que el ingreso de 2 d\u00f3lares diarios. La pobreza es un problema de bienestar, de derechos, de reconocimiento, de cultura, de poder pol\u00edtico. En s\u00edntesis, la pobreza es un tema que s\u00f3lo puede ser sometido a la simpleza de la definici\u00f3n de l\u00ednea de pobreza, en aquellas sociedades donde su meta m\u00e1xima es el consumo, cosa que no es evidente en nuestras sociedades rurales. Hay una econom\u00eda del mercado y otra econom\u00eda de la vida, es posible que all\u00ed se deba buscar una forma de replantear las metas del desarrollo y, por tanto, una redefinici\u00f3n de la pobreza y, en consecuencia, una nueva forma de ser interpretada y medida.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"18-conservar-y-preservar-el-patrimonio-ambiental-o-lograr-desarrollo\">18.&nbsp; Conservar y preservar el patrimonio ambiental o lograr desarrollo<\/h4>\n\n\n\n<p>El tema ambiental no se incorpora en forma clara al tema del desarrollo rural, a pesar de que las convenciones de biodiversidad, de cambio clim\u00e1tico y de desertificaci\u00f3n, emanadas de la cumbre de R\u00edo, han sido contundentes en identificar este nexo. La sostenibilidad y el desarrollo, como una dicotom\u00eda, ha dado paso a los discursos de desarrollo sostenible, donde el tema no es el de conservar o depredar, sino que se entiende el tema de la gesti\u00f3n, administraci\u00f3n y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. All\u00ed hay una fuente inexplotada de soluciones al desaf\u00edo del desarrollo rural.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"19-la-mision-rural-logro-transformaciones-significativas-en-la-estrategia-de-desarrollo-rural-de-colombia\">19.&nbsp; La Misi\u00f3n Rural logr\u00f3 transformaciones significativas en la estrategia de Desarrollo Rural de Colombia<\/h4>\n\n\n\n<p>No hay duda en el significado del ejercicio t\u00e9cnico y pol\u00edtico realizado en la Misi\u00f3n Rural de 1998, al igual que el la misi\u00f3n de estudios agropecuarios del 1989. Sin embargo es claro que sus impactos est\u00e1n muy por debajo de los aportes y resultados que esta produjo en las definiciones estrat\u00e9gicas en la pol\u00edtica rural colombiana. Una lecci\u00f3n que deber\u00edamos de capitalizar como saldo pedag\u00f3gico, seg\u00fan dir\u00eda Antanas, en la direcci\u00f3n de pensar bien como podemos ser m\u00e1s efectivos en este nuevo ejercicio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lugares comunes y preconceptos sobre el mundo rural de Colombia, 2012<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":167,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","site-sidebar-layout":"no-sidebar","site-content-layout":"default","ast-main-header-display":"disabled","ast-hfb-above-header-display":"disabled","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"disabled","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"categories":[34,38,4,36,6],"tags":[],"class_list":["post-141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-demografia","category-desarrollo-sostenible","category-economia-y-territorio","category-ordenamiento-territorial","category-sociedad-y-territorio"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivos-2-C-2.jpg",600,370,false],"thumbnail":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivos-2-C-2-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivos-2-C-2-300x185.jpg",300,185,true],"medium_large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivos-2-C-2.jpg",600,370,false],"large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivos-2-C-2.jpg",600,370,false],"1536x1536":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivos-2-C-2.jpg",600,370,false],"2048x2048":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivos-2-C-2.jpg",600,370,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Rafael Echeverri Perico - Director cient\u00edfico DATAUM","author_link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/author\/admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Lugares comunes y preconceptos sobre el mundo rural de Colombia, 2012","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=141"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":145,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions\/145"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media\/167"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}