{"id":180,"date":"2022-02-04T14:11:44","date_gmt":"2022-02-04T14:11:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/?p=180"},"modified":"2022-04-05T11:00:57","modified_gmt":"2022-04-05T11:00:57","slug":"importancia-de-los-territorios-rurales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/importancia-de-los-territorios-rurales\/","title":{"rendered":"Importancia de los territorios rurales"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img alt='' src='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=48&#038;d=mm&#038;r=g' srcset='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=96&#038;d=mm&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' \/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Rafael Echeverri Perico &#8211; Director cient\u00edfico DATAUM<\/p><\/div><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-post-excerpt\"><p class=\"wp-block-post-excerpt__excerpt\">Factores que determinan el peso y contribuci\u00f3n de los territorios rurales al desarrollo de la naci\u00f3n \/ Proterritorios, 2002 <\/p><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Los colombianos hemos llegado a un punto cr\u00edtico de resistencia al cambio. Tantas banderas quemadas en aras de llamados a abordar las grandes transformaciones, que bajo discursos de revoluciones pac\u00edficas, saltos sociales y cambios para la paz, han dejado un insatisfecho sabor de frustraci\u00f3n, seguida de la m\u00e1s pura desesperanza. Hemos agotado el discurso, pero no hemos agotado la agenda. La promesa de modernizaci\u00f3n, de justicia social o de soluci\u00f3n pol\u00edtica de los conflictos, por fracasada, no deja de ser v\u00e1lida, urgente y necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto, la extra\u00f1a forma de archivar las tareas por vencimiento de t\u00e9rminos y no por haberla concluido, ensombrece desde siempre las posibilidades de comprensi\u00f3n y soluci\u00f3n de los problemas del medio rural. Nadie duda hoy del papel protag\u00f3nico que tiene el medio rural en el agravamiento o soluci\u00f3n de la crisis violenta en que nos hundimos cada vez m\u00e1s, pero al igual que con el cambio, ha pasado a ser uno de los tantos temas que se agotan y sustraen de la agenda por considerarlos insolubles o porque caducan sin haber sido enfrentados, menos a\u00fan, solucionados.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una perversa tendencia a atribuirle importancia a lo rural por sus problemas, antes que por sus potencialidades poco comprendidas y valoradas. Consideramos que hay que tomar medidas, desesperadas por lo general, ante la inmensa pobreza y la violencia desatada e incontrolable que viene de ese mundo rural. Podemos ser categ\u00f3ricos en afirmar que mientras se sigan viendo las soluciones al campo como compensadoras, asistenciales y caritativas, estaremos imposibilitados para brindar verdaderas respuestas estructurales y de largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>El sector rural colombiano no es la fuente de los males, tanto como la fuente de las soluciones, no solamente de las soluciones a la crisis del campo, sino las soluciones a la crisis nacional. En las regiones rurales colombianas se genera el 45% del producto interno bruto nacional y el 51% de las exportaciones. La estructura regional colombiana indica un pa\u00eds con un predominio rural mucho mayor del que normalmente le atribuimos. Hemos asumido la cifra enga\u00f1osa de una poblaci\u00f3n urbana del 71%, que corresponde a la residente en las cabeceras municipales. Pero la verdad es que en Colombia s\u00f3lo el 47% de la poblaci\u00f3n reside en centros poblados mayores de 100 mil habitantes, en tanto que el 44% reside en poblaciones menores de 30 mil o en el campo en forma dispersa, donde reside el 29%.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto demuestra que el pa\u00eds sigue siendo un pa\u00eds con un peso mucho mayor del mundo rural de lo que estamos acostumbrados a reconocer y lo que ha conducido a subestimar la importancia que tiene en el desarrollo nacional, subvalorar su aporte y asignar recursos y prioridades menores de las requeridas para garantizar un desarrollo equilibrado. No reconocer el papel estrat\u00e9gico de lo rural es una raz\u00f3n evidente de los complejos problemas que aquejan al pa\u00eds y fuente de los grandes conflictos no resueltos que acumulamos en la historia nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Revalorar el sector rural significa verlo en interacci\u00f3n con los otros sectores, entender las din\u00e1micas de relaci\u00f3n que tiene con ellos e identificar los mecanismos y las estrategias pol\u00edticas que permitan repriorizar el sector rural, darle nuevo espacio, crear nuevos sentidos de los flujos de recursos y decisiones. Adem\u00e1s significa plantear la hip\u00f3tesis fundamental de que el futuro de Colombia depende de lo que se haga con el sector rural ya que tanto potencialidades como factores de desestabilizaci\u00f3n est\u00e1n en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta posici\u00f3n tiene implicaciones muy importantes en la reorientaci\u00f3n de las decisiones de pol\u00edtica macroecon\u00f3mica, en el tema de pol\u00edtica cambiaria, de pol\u00edtica comercial, de pol\u00edtica fiscal, el tema de las inversiones, que son decisiones macro de la econom\u00eda que afectan y orientan en t\u00e9rminos intersectoriales la din\u00e1mica de todo el conjunto del desarrollo. Implica adem\u00e1s un an\u00e1lisis de c\u00f3mo se dan las transferencias, ya sea directas, o porque los excedentes del sector rural se van hacia el sector urbano o a trav\u00e9s de los precios relativos diferenciales, y qu\u00e9 mecanismos existen para revertir esas transferencias a favor del sector rural.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, revalorar el sector rural significa medir en forma integral los aportes que hace el sector rural a la sociedad y a partir de esto desarrollar las respuestas sobre cu\u00e1nto la sociedad en su conjunto est\u00e1 dispuesta a pagar por obtener esos resultados que el sector puede ofrecer en t\u00e9rminos de su modelo de desarrollo, es decir, cu\u00e1nto est\u00e1 dispuesta a pagar por tener unos recursos de oferta ambiental, por tener estabilidad pol\u00edtica y social o por tener reducciones significativas en los niveles de pobreza y desigualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en el campo se observa una combinaci\u00f3n parad\u00f3jica entre grandes potencialidades, grupos de actividad econ\u00f3mica y social de gran importancia para toda la econom\u00eda nacional, y procesos absolutamente indeseables de exclusi\u00f3n, miseria y violencia que se agudizan cada vez m\u00e1s. La situaci\u00f3n actual del sector rural, muestra c\u00f3mo en \u00e9l convergen m\u00faltiples fen\u00f3menos con una gran capacidad de desestabilizaci\u00f3n de todo el conjunto del desarrollo nacional. De hecho, el sector rural colombiano se ha convertido en el escenario en el cual se concentran en mayor medida las condiciones de pobreza, de desigualdad, de violencia, de desestabilizaci\u00f3n y p\u00e9rdida de fortaleza de las instituciones pol\u00edticas y del Estado. La aparici\u00f3n con gran fuerza de la econom\u00eda del narcotr\u00e1fico, la profundizaci\u00f3n del conflicto guerrillero, las expresiones de respuesta de autodefensas y grupos paramilitares son ejemplos del deterioro de los mecanismos de desarrollo de ese sector rural colombiano.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-territorio-rural-colombiano\"><strong><em>El territorio rural colombiano<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las cuatro \u00faltimas d\u00e9cadas han significado para Colombia una importante transformaci\u00f3n de su estructura econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social. Hemos sido testigos de un claro proceso de urbanizaci\u00f3n que ha establecido el predominio de cinco grandes centros metropolitanos y la consolidaci\u00f3n de una estructura urbana de cerca de 85 ciudades que superan los cien mil habitantes, como centros regionales de significativa importancia.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera mitad del siglo XX Colombia era un pa\u00eds esencialmente rural, caracterizado por un predominio de las actividades agr\u00edcolas de producci\u00f3n de bienes primarios y una muy baja integraci\u00f3n de sus econom\u00edas. El aislamiento, la distancia y la soledad de la poblaci\u00f3n, mayoritariamente localizada en \u00e1reas remotas y en forma dispersa, daban la idea de una sociedad anclada en el tiempo, con muy pocas diferencias de la estructura y cultura que vio nacer a la rep\u00fablica en los principios del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida colombiana era la vida rural, el pa\u00eds estaba encerrado entre sus fronteras en t\u00e9rminos culturales, sociales y econ\u00f3micos y las costumbres, tanto c\u00edvicas, como pol\u00edticas ten\u00edan el tono de relaciones parroquiales, con la impronta de una sociedad pastoril y muy baja secularizaci\u00f3n. El poder estaba basado en la tierra, de donde se desprend\u00edan las estructuras pol\u00edticas y las tensiones. Las costumbres, con profundos principios confesionales, daban a la religi\u00f3n un papel preponderante en la vida p\u00fablica y privada.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda rural predominante estaba determinada por estructuras no integradas, con una alta participaci\u00f3n de producci\u00f3n de subsistencia, aislada de los mercados, particularmente por la inexistencia de sistemas de comunicaci\u00f3n, con mercados no desarrollados y una muy baja demanda, por muy bajos niveles de interacci\u00f3n y la inexistencia de centros de consumo importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los excedentes econ\u00f3micos de la sociedad estaban centrados en la explotaci\u00f3n de bienes primarios, con muy bajos niveles de ahorro e inversi\u00f3n y una interconexi\u00f3n con el mundo basada en la exportaci\u00f3n del caf\u00e9 como \u00fanico producto. Las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n, en estos a\u00f1os, indicaba retrasos muy importantes en t\u00e9rminos de salud, educaci\u00f3n y desarrollo humano en general, evidenciando el car\u00e1cter premoderno de la sociedad colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lleg\u00f3 Colombia a la d\u00e9cada de los cuarenta, a\u00f1os de la segunda guerra mundial, cuando el entorno internacional se transform\u00f3 sustancialmente y se produjeron fuertes cuestionamientos a las condiciones del modelo colombiano, que obligaban a la realizaci\u00f3n de profundos cambios en la concepci\u00f3n, los principios y estrategias del desarrollo. En otras palabras, se lleg\u00f3 al convencimiento, ante las evidencias, de que el pa\u00eds no pod\u00eda continuar con el tipo de estructura que ten\u00eda y que imped\u00eda de diversas maneras el encuentro con mejores y m\u00e1s sostenibles oportunidades para su poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso vivido desde los a\u00f1os cincuenta se caracteriz\u00f3 por un fuerte proceso de urbanizaci\u00f3n, con esfuerzos por la industrializaci\u00f3n de la econom\u00eda y el paso de pa\u00eds parroquial a una sociedad abierta. Este proceso marc\u00f3 una din\u00e1mica econ\u00f3mica que fue centrando la atenci\u00f3n del desarrollo en los espacios urbanos que marca el tr\u00e1nsito hacia la sociedad con mayores elementos de modernidad que vivimos en nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este cambio no se dio exclusivamente en las zonas urbanas, sino que tuvo fuertes implicaciones en las \u00e1reas rurales, transform\u00e1ndolas en diversos sentidos. En t\u00e9rminos demogr\u00e1ficos, la poblaci\u00f3n rural se ha mantenido en tama\u00f1os pr\u00e1cticamente estables desde los a\u00f1os sesenta, producto de una fuerte emigraci\u00f3n rural, que fue absorbida por las ciudades de r\u00e1pido crecimiento, creando flujos poblacionales que se acompa\u00f1aron de diferentes formas de expulsi\u00f3n de poblaci\u00f3n, entre ellas intensos conflictos que desembocaron en dram\u00e1ticas expresiones de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las transformaciones en el \u00e1mbito productivo rural estuvieron marcadas por significativas transformaciones en la base tecnol\u00f3gica de la producci\u00f3n, que aumentaron los niveles de productividad y con ello los vol\u00famenes de producci\u00f3n de alimentos para responder a los crecientes mercados urbanos. Estos procesos, no intensivos en ocupaci\u00f3n de los excedentes de mano de obra rural, ayudaron a los procesos de expulsi\u00f3n de poblaci\u00f3n. La cantidad de mano de obra requerida para la producci\u00f3n se redujo y la participaci\u00f3n del sector agropecuario en la producci\u00f3n total nacional se fue rezagando, ya que los sectores industriales y terciarios crecieron a ritmos mayores que el primario agropecuario. De esa forma la actividad b\u00e1sica de producci\u00f3n de alimentos ha llegado a significar s\u00f3lo el 14% del producto bruto nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda rural colombiana est\u00e1 sometida a un proceso de integraci\u00f3n multisectorial de cadenas de valor agregado basadas en la alta interdependencia de mercados de factores, insumos y productos. Tradicionalmente se ha manejado conceptual y pol\u00edticamente el espacio de lo rural, como un equivalente estricto de lo agropecuario, es decir de la producci\u00f3n primaria de alimentos, como actividad desarrollada en concordancia con la natural demanda de tierras de esta actividad. Esta era claramente la realidad durante la primera mitad del presente siglo, cuando el pa\u00eds contaba con muy precaria infraestructura de comunicaciones y muy reducidos mercados urbanos que favorecieran una amplia producci\u00f3n agropecuaria, m\u00e1s all\u00e1 del autoconsumo.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia y la conformaci\u00f3n del pa\u00eds est\u00e1 \u00edntimamente relacionada y ser\u00eda imposible explicarla si no se hace desde la perspectiva de la econom\u00eda rural. La ocupaci\u00f3n del territorio, la conformaci\u00f3n de regiones, y la estructura econ\u00f3mica han dependido esencialmente, hasta hace muy poco tiempo, de la econom\u00eda del sector rural; adem\u00e1s la capacidad de incorporaci\u00f3n de Colombia en el mundo ha estado asociada con el sector rural y la industrializaci\u00f3n y urbanizaci\u00f3n que ha sufrido el pa\u00eds durante las \u00faltimas d\u00e9cadas han sido alimentadas y desarrolladas a partir de esos procesos que se han dado en el sector rural.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se mira desde la perspectiva econ\u00f3mica estrictamente, el modelo de industrializaci\u00f3n, basado en la sustituci\u00f3n de importaciones, fue posible gracias a un flujo muy importante de recursos del campo hacia la ciudad, a trav\u00e9s de los excedentes que generados en el primero, se invirtieron en la segunda y que a\u00fan hoy sigue siendo muy alto. Pero este proceso no es el \u00fanico que determina la importancia que ha tenido el sector rural en la historia nacional: la integraci\u00f3n de los mercados laborales, sin los cuales no se puede entender la construcci\u00f3n del aparato industrial colombiano, tuvo como uno de sus pilares la gran disponibilidad de mano de obra que ha prove\u00eddo el campo desde siempre y que le ha significado la generaci\u00f3n de graves procesos de expulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-territorio-rural-y-la-justicia-social\"><strong><em>El territorio rural y la justicia social<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Con respecto a la equidad, gran objetivo de cualquier modelo de desarrollo, la importancia del sector rural tiene dos aspectos b\u00e1sicos: uno, dentro del sector mismo, en t\u00e9rminos de sus caracter\u00edsticas de concentraci\u00f3n de altos niveles de pobreza y de estructuras de desigualdad y exclusi\u00f3n; y el segundo, en t\u00e9rminos del papel que cumple el sector rural con respecto a los factores de equidad de la totalidad de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La dimensi\u00f3n social del desarrollo tiene como foco esencial la definici\u00f3n de objetivos relativos a la organizaci\u00f3n de la sociedad para cumplir con metas de incorporaci\u00f3n y bienestar de todos sus miembros. La sociedad rural deber\u00e1 ser el resultante de un conjunto de relaciones econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales, basadas en la historia, la tradici\u00f3n, las estructuras productivas y organizacionales que tienen su expresi\u00f3n en arreglos institucionales, visiones de sociedad y fuerzas integradoras que permiten compartir objetivos y metas comunes y crear una energ\u00eda que mueva la sociedad hacia el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>La consolidaci\u00f3n de una sociedad nacional, pasa por el fortalecimiento de la sociedad rural, donde se identifican objetivos como:<\/p>\n\n\n\n<p>El reconocimiento de las formas de organizaci\u00f3n social prevalecientes en las zonas rurales, particularmente las relativas a poblaci\u00f3n campesina, comunidades ind\u00edgenas, comunidades afrocolombianas y raizales, grupos de colonos, asalariados del campo, peque\u00f1os grupos campesinos de minifundio, organizaciones empresariales y modernas empresas capitalistas, organizaci\u00f3n p\u00fablica y una amplia gama de grupos sociales que comparten su vida entre las zonas rurales y urbanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de estos grupos tienen un papel en la conformaci\u00f3n de la nacionalidad, mas all\u00e1 de una l\u00f3gica econ\u00f3mica de eficiencia y mercado y tienen su raz\u00f3n de ser en lo que podemos denominar <em>identidad nacional<\/em>. Es decir en los elementos integradores de lo que denominamos Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que une o articula a estos grupos con su acci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica se convierte en fundamento del desarrollo pol\u00edtico de la sociedad en su conjunto. Por tal raz\u00f3n se hace imprescindible incorporar a la visi\u00f3n general de la sociedad las visiones particulares de cada uno de sus integrantes, con la seguridad de que su suma ser\u00e1 la \u00fanica verdadera sociedad colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta construcci\u00f3n de sociedad rural est\u00e1 formada por procesos articulados que atraviesan y dan sentido al tipo de relaciones entre lo econ\u00f3mico y lo social. El primer aspecto que es menester considerar es el de la necesidad de que los modelos de crecimiento econ\u00f3mico respondan a los objetivos de desarrollo equitativo de todos los grupos de la sociedad y a que sus objetivos sean funcionales a todos, bajo el principio de igualdad de derechos y deberes.<\/p>\n\n\n\n<p>En este marco se debe considerar en primera instancia el rol del trabajo como espacio de articulaci\u00f3n. El trabajo, mas all\u00e1 de opci\u00f3n de ingreso, es, en primera instancia, el factor que vincula a una persona o a un grupo con el conjunto de la sociedad. La construcci\u00f3n colectiva, sea en la producci\u00f3n, la reproducci\u00f3n o en las simples relaciones sociales tienen en el trabajo una forma de realizaci\u00f3n. Se trabaja para ser parte de la sociedad y con base en ello se establecen los canales econ\u00f3micos para acceder a los beneficios del desarrollo, expresados en mejores condiciones de vida y oportunidades de desarrollo humano en un marco social.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea se encuentra el empleo productivo como una expresi\u00f3n moderna de intercambio de trabajo por ingreso. Los objetivos de desarrollo tienen, por tanto, un componente de generaci\u00f3n de opciones de actividad productiva, trabajo, y de un reconocimeinto equitativo y justo a esa contribuci\u00f3n a la construcci\u00f3n de sociedad y generaci\u00f3n de riqueza. Las formas de organizaci\u00f3n de la econom\u00eda deben proporcionar, por tanto una estructura de empleo que posibilite este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de este marco, al sector rural se le presenta un reto fundamental en su capacidad de desarrollar las fuerzas econ\u00f3micas que generen, por la v\u00eda del empleo productivo de la fuerza laboral de los miembros de la sociedad rural, la riqueza que requiere la sociedad y los mecanismos de distribuci\u00f3n a la totalidad de sus miembros.<\/p>\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n de que el sector rural tiene una muy baja capacidad para albergar el volumen de poblaci\u00f3n hoy existente en el campo, debido a las restricciones del sector agropecuario de aumentar su participaci\u00f3n en los mercados a un ritmo mayor del cual eleva la productividad del factor trabajo, tiene hoy contraevidencias, que muestran una potencial din\u00e1mica por efecto de la diversificaci\u00f3n de las actividades econ\u00f3micas en las zonas rurales, mas all\u00e1 del sector agropecuario y de enlaces transectoriales. El reto consiste en que los aumentos en productividad que se est\u00e1n presentando, y que se acentuar\u00e1n en el futuro, se distribuyan de la mejor forma posible entre todos los miembros de la sociedad. Esto implica que la actividad econ\u00f3mica rural, deber\u00e1 aumentar su rentabilidad y al tiempo <em>mejorar la distribuci\u00f3n de esas rentas<\/em>, particularmente a trav\u00e9s de la remuneraci\u00f3n al trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los aspectos que se relaciona directamente con la posibilidad de que todos los grupos sociales accedan a los beneficios del crecimiento econ\u00f3mico del sector se encuentra en la dotaci\u00f3n inicial de recursos productivos. La dotaci\u00f3n primaria determina las potencialidades de que los esquemas de crecimiento, favorecidos por mejores condiciones de mercado, lleguen a todos los involucrados en el proceso. La redistribuci\u00f3n de activos que habla de la posibilidad de que un mayor n\u00famero de productores cuenten con una dotaci\u00f3n m\u00ednima de factores productivos, (tierra, capital, tecnolog\u00eda) es un tema central de la discusi\u00f3n de una sociedad con justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p>El dilema de que unos grupos de la sociedad tenga mayor dotaci\u00f3n de recursos productivos que otros, genera dos diferentes inquietudes. La primera de un principio de igualdad asociado con el acceso relativo a la riqueza, el cual origina discusiones de diferente orden que no necesariamente determinan las condiciones de equidad de la sociedad y la segunda que atiende al hecho de que exista una subutilizaci\u00f3n de los factores de producci\u00f3n concentrados en pocos grupos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso colombiano la concentraci\u00f3n de factores, particularmente la tierra, se produce en condiciones de subutilizaci\u00f3n, es decir que en los latifundios se tiene ociosa una parte importante de los factores que deber\u00edan estar al servicio de una mayor riqueza de la sociedad. Se presentan los extremos de ineficiencia econ\u00f3mica: muchos productores con baja dotaci\u00f3n de recursos que sobreexplotan la tierra en condiciones de alta ineficiencia econ\u00f3mica y pobreza y de otro lado pocos propietarios que mantienen inexplotada una proporci\u00f3n alta de tierras de gran potencial productivo. Esta situaci\u00f3n, adem\u00e1s de injusta en t\u00e9rminos de los productores pobres, es ineficiente para la sociedad en su conjunto. Este problema no s\u00f3lo afecta al factor tierra sino que se presenta en el caso del capital y la tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta raz\u00f3n se hace necesaria una redistribuci\u00f3n de activos de la sociedad con el prop\u00f3sito de aumentar el potencial de generaci\u00f3n de riqueza y de garantizar una mejor distribuci\u00f3n de los beneficios del crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>La pobreza, la exclusi\u00f3n, la desigualdad y la inequidad de la sociedad expresan de mejor forma las articulaciones entre los diferentes grupos sociales mediados por relaciones econ\u00f3micas espec\u00edficas. Cualquiera que sea la definici\u00f3n de la pobreza, su persistencia es un desaf\u00edo al modelo general de desarrollo y el mayor condicionante a la construcci\u00f3n de una sociedad rural estable. La soluci\u00f3n a la problem\u00e1tica de la pobreza est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con la posibilidad de incrementar la participaci\u00f3n de todos los miembros de la sociedad en actividades productivas con un alto nivel de redistribuci\u00f3n de rentas y riquezas por medio de una adecuada remuneraci\u00f3n al factor trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda debe posibilitar los medios para que los grupos sociales mas pobres puedan ser incorporados en procesos productivos que generen riqueza sostenidamente y que distribuyan sus beneficios a todos. Las v\u00edas para hacerlo tienen un car\u00e1cter heterog\u00e9neo, donde el mercado proporcionar\u00e1 una parte fundamental de las soluciones, pero dejando espacio a otras formas de actividad econ\u00f3mica que incluyan sistemas alternativos propios de los diferentes grupos, tales como econom\u00edas de autoconsumo, econom\u00edas aut\u00e1rquicas ind\u00edgenas, explotaciones colectivizadas en comunidades negras, entre otras opciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Complementariamente a estas estructuras del desarrollo estrictamente econ\u00f3mico se encuentran los procesos de inversi\u00f3n p\u00fablica en \u00e1reas sociales que deben ser complementarias, mitigadoras, compensatorias y, en muchos casos asistenciales, que cubran las necesidades de los grupos que durante el proceso de racionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n rural, se mantendr\u00e1n en el mediano plazo al margen de las din\u00e1micas de crecimiento de sectores de gran potencialidad en el mercado. Solo una visi\u00f3n de complementariedad entre la inversi\u00f3n social y el desarrollo productivo podr\u00e1 redundar en la reducci\u00f3n de los niveles de pobreza y el logro de la justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto a ser considerado en la naturaleza de la sociedad rural es el del papel que diversos grupos cumplen dentro de la l\u00f3gica de construcci\u00f3n de naci\u00f3n. La preservaci\u00f3n del territorio, la conservaci\u00f3n de los recursos naturales, la estabilidad de los procesos democr\u00e1ticos y la conservaci\u00f3n de un paisaje rural, como parte de nuestra cultura, proporcionan otras consideraciones sobre el papel de las comunidades rurales. El \u00fanico prisma para establecer la raz\u00f3n de ser de estas comunidades no es su funcionalidad econ\u00f3mica al crecimiento y por tanto exige la definici\u00f3n de mecanismos de priorizaci\u00f3n que establezcan las metas de reconocimiento y fortalecimiento del capital social para el desarrollo nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad rural aporta elementos fundamentales para el desarrollo social del pa\u00eds, en t\u00e9rminos de su contribuci\u00f3n directa a la seguridad alimentaria, a la mitigaci\u00f3n de las duras condiciones de la pobreza con alimentos de bajo precio, y potencialidad para afectar en forma eficaz los indicadores de pobreza de toda la sociedad, tanto rural, como urbana, la cual se alimenta en forma importante de la extrema marginalidad rural.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en precarias condiciones de vida en Colombia, se concentra en la zona rural y las brechas de pobreza urbano-rurales cada vez son mayores. Aunque en t\u00e9rminos absolutos hay m\u00e1s pobres en las zonas urbanas que en el campo, la proporci\u00f3n de pobres entre la poblaci\u00f3n rural es mayor que entre la poblaci\u00f3n urbana y en cierto modo podr\u00eda decirse que la pobreza urbana es pobreza rural, ya que se explica en gran parte en los flujos de migrantes rurales-urbanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estrategias nacionales para la soluci\u00f3n de este problema, han estado muy asociadas en la esperanza de promoci\u00f3n de los procesos de migraci\u00f3n rural-urbano, pensando que la posible soluci\u00f3n de la pobreza est\u00e1 ligada al diagn\u00f3stico seg\u00fan el cual hay un excedente de poblaci\u00f3n en el campo y en la ciudad existen mejores oportunidades para salir de la pobreza. Esos modelos, particularmente v\u00e1lidos durante los a\u00f1os &#8217;60 y &#8217;70, en los cuales los diferenciales de ingreso y salario real urbano-rural fueron tan marcados gracias al proceso de industrializaci\u00f3n, han venido cediendo espacio a un nuevo esquema en el cual la econom\u00eda urbana se ha mostrado altamente limitada para absorber esos contingentes de poblaci\u00f3n y de mano de obra que buscan mejores opciones en la ciudad. Adem\u00e1s, los procesos de desarraigo laboral, econ\u00f3mico, cultural, social, etc., que traen estos mecanismos de flujo ponen el duda la l\u00f3gica de operaci\u00f3n sobre la pobreza que hemos tenido hasta ahora en Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que frente a este panorama surge es c\u00f3mo pueden incidir en la equidad global de la naci\u00f3n, acciones espec\u00edficas en lo rural. \u00bfExiste mayor impacto multiplicador y de reducci\u00f3n de la pobreza en las acciones en lo rural o en lo urbano?<\/p>\n\n\n\n<p>Un problema estructural fundamental que explica la descomposici\u00f3n de importantes zonas marginales urbanas, radica en que la poblaci\u00f3n migrante rural-urbana constituye una oferta laboral no calificada, incompatible con las demandas de unos sectores cada vez m\u00e1s modernos de la econom\u00eda. Frente a esta estructura existe la opci\u00f3n de aprovechar el trabajo productivo de recursos relativamente no calificados en la actividad agropecuaria, m\u00e1s que en nuevos sectores en la actividad industrial y terciaria urbana, es decir, que se requiere generar una utilizaci\u00f3n intensiva del recurso humano del que disponemos, con caracter\u00edsticas de calificaci\u00f3n baja y media donde tenemos que hacer ofertas de posibilidades de trabajo productivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Surge de all\u00ed una hip\u00f3tesis fundamental y es que el sector agropecuario, puede ser lo que en su momento fue el sector de la construcci\u00f3n, con la virtud de que no implica desplazamientos de poblaci\u00f3n rural-urbana. Este planteamiento se sostiene, siempre y cuando se asuma que es posible, a\u00fan con un amplio margen, elevar los niveles de crecimiento econ\u00f3mico de la actividad rural, por la v\u00eda de fomentar el trabajo productivo y la productividad de la mano de obra de modo que los beneficios se redistribuyan directamente en el campo, al obrero y al campesino o empresario del campo. Se tendr\u00eda as\u00ed un mecanismo para comenzar a generar soluciones estructurales en el mediano plazo y tener un gran impacto sobre el comportamiento de los \u00edndices nacionales de pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo aspecto que hemos mencionado es el del sector rural frente al urbano. Resulta esencial el tema de los precios relativos de los alimentos que ha sido un fundamento de las estrategias de pobreza (teniendo en cuenta que en los deciles m\u00e1s bajos hasta un 70% del ingreso se gasta en alimentos). El aporte del sector rural al mantenimiento de la capacidad adquisitiva de los sectores m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n es evidente y ha significado siempre un elemento de balance y de priorizaci\u00f3n entre el consumidor y el productor; este aporte explica tambi\u00e9n por que la sociedad ha actuado en contrav\u00eda con los intereses de los productores tratando de mantener los precios de los alimentos bajos a favor de la sociedad en general.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido se plantea una paradoja que conducir\u00eda a una gran disyuntiva: o se piensa en el consumidor pobre o se piensa en el productor. La racionalidad de la producci\u00f3n agropecuaria conduce a que es necesario elevar las condiciones de competitividad en el suministro de alimentos bajo la perspectiva de la seguridad alimentaria como un elemento fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta relaci\u00f3n de dependencia entre la pobreza urbana y la producci\u00f3n agropecuaria le da una importancia relativa y estrat\u00e9gica al sector, evidente en t\u00e9rminos de la equidad general del modelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos dos componentes del manejo de la pobreza en el sector rural y su relaci\u00f3n con el urbano y el tema de la seguridad alimentaria, conducen a una hip\u00f3tesis b\u00e1sica para la Misi\u00f3n Rural que es la de que la din\u00e1mica de crecimiento del sector rural es el primer paso para una estrategia de pobreza; que las condiciones de equidad nacional pasan por la ruta cr\u00edtica de la consolidaci\u00f3n de un sector rural operante eficientemente y redistribuyendo su riqueza entre la poblaci\u00f3n. Porque de esa forma se reducir\u00e1n los procesos de migraci\u00f3n de pobres y al mismo tiempo se garantizar\u00e1 una provisi\u00f3n de alimentos b\u00e1sicos para las poblaciones urbanas m\u00e1s necesitadas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"ampliacion-reciente-de-la-frontera-agricola\"><strong><em>Ampliaci\u00f3n reciente de la frontera agr\u00edcola<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las presiones que se han ejercido desde la segunda mitad del siglo XX sobre la frontera agr\u00edcola colombiana est\u00e1n marcadas por tres procesos interrelacionados. La concentraci\u00f3n de la tierra al interior de la frontera y la consecuente expulsi\u00f3n campesina; la colonizaci\u00f3n dirigida que form\u00f3 parte de la reforma agraria emprendida por el Estado; y m\u00e1s recientemente, los cultivos il\u00edcitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso es una muestra de la irracionalidad e ineficiencia que ha caracterizado el uso del suelo en Colombia, expresado en la presencia de tierras interiores, dotadas de capacidad productiva, infraestructura y acceso a mercados, que se han sustra\u00eddo de los procesos de producci\u00f3n agropecuaria, ya sea por el uso improductivo y especulativo, o por contrariar su verdadero potencial productivo, especialmente en explotaciones ganaderas extensivas.<\/p>\n\n\n\n<p>El 90% de la reforma agraria realizada en Colombia en ochenta a\u00f1os, se ha orientado a la titulaci\u00f3n de bald\u00edos, es decir de tierras no incorporadas a la frontera agr\u00edcola. Esto se acompa\u00f1\u00f3 de planes ambiciosos de colonizaci\u00f3n hacia zonas marginales.<\/p>\n\n\n\n<p>La concentraci\u00f3n de la tierra ha tenido diferentes etapas, la \u00faltima de ellas la de adquisici\u00f3n de tierras por parte de narcotraficantes, que han encontrado en ella una buena forma de legitimar dineros ilegales. Hoy Colombia es el pa\u00eds con mayor nivel de concentraci\u00f3n de la tierra en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reducidas oportunidades de las comunidades campesinas para acceder a la tierra para prop\u00f3sitos productivos han llevado a dos procesos perversos. La sobreexplotaci\u00f3n del minifundio rural y la r\u00e1pida apropiaci\u00f3n de tierras a costa de las reservas forestales. Estos procesos han tenido gran din\u00e1mica, con motivadores adicionales, como la migraci\u00f3n de expulsi\u00f3n por razones de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La colonizaci\u00f3n se constituye en una actividad necesaria de reconocer, interpretar y desglosar en sus diferentes componentes productivos, sociales, culturales, institucionales y pol\u00edticos, para comprender cabalmente el sustrato de los cultivos il\u00edcitos en Colombia, los cuales est\u00e1n, en su mayor\u00eda, basados en una estructura propia de colonizaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-territorio-rural-como-escenario-de-la-estabilidad-politica\"><strong><em>El territorio rural como escenario de la estabilidad pol\u00edtica<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Frente al objetivo del modelo de desarrollo, que como se dijo antes es la estabilidad de las instituciones pol\u00edticas, es claro que hoy existe una crisis muy importante en Colombia que cada vez va tomando visos de mayor peligro sobre todo el conjunto del modelo. Existen distintas expresiones de esa desestabilizaci\u00f3n, con distintos grados de impacto sobre la estructura general y no hay duda en que los m\u00e1s graves est\u00e1n ocurriendo en el sector rural.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante destacar la p\u00e9rdida de condiciones de convivencia dadas por una estructura de conflicto armado que hist\u00f3ricamente ha estado presente durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os que cuenta con una guerrilla y grupos paramilitares cada vez m\u00e1s poderosos y financiados y la econom\u00eda de narcotr\u00e1fico, que alimenta indistintamente todas las formas de intensificaci\u00f3n del conflicto, constituy\u00e9ndose en factores de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Independiente de las causas por las cuales estos procesos se han acentuado en el sector rural, es evidente que es all\u00ed donde se requiere introducir soluciones m\u00e1s fuertes para lograr la estabilidad institucional global del sistema. El factor clave, en t\u00e9rminos de construcci\u00f3n pol\u00edtica, es la forma ileg\u00edtima como los grupos armados y violentos han ido arrebatando las banderas de reivindicaci\u00f3n social o de lucha ideol\u00f3gica de los sectores democr\u00e1ticos de la sociedad, saen estos de derecha o izquierda. Las discusiones sobre el modelo econ\u00f3mico, la justicia social, el ordenamiento territorial, la estructura pol\u00edtica, se van convirtiendo en temas cada vez m\u00e1s exclusivos de los actores violentos, infringiendo una profunda herida al modelo democr\u00e1tico nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed se deriva la nueva preocupaci\u00f3n sobre el sector rural en Colombia, por la conciencia de que ese tipo de conflicto y desestabilizaci\u00f3n no es ajeno a la estructura global y porque se ha hecho evidente que tanto la estabilidad de las estructuras nacionales como la confianza en el modelo mismo est\u00e1n condicionadas por esta situaci\u00f3n de crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed se deriva una importancia relativa de la soluci\u00f3n vital estrat\u00e9gicamente para el reordenamiento institucional de Colombia y se manifiesta la importancia que tiene la soluci\u00f3n estrat\u00e9gica y prioritaria del problema rural, que se podr\u00eda llamar \u00abde la cuesti\u00f3n rural\u00bb con respecto a toda la estrategia nacional de estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica. El tema de la violencia y de la guerra son, de hecho, elementos muy importantes de todas las propuestas pol\u00edticas que existen en Colombia y las preocupaciones y los compromisos de los m\u00e1s importantes grupos pol\u00edticos est\u00e1n asociadas con la soluci\u00f3n del conflicto armado que se est\u00e1 viviendo en el campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero este es tan s\u00f3lo uno de los componentes del papel del sector rural en la estabilizaci\u00f3n, existen otros elementos que en su potencial reflejan la capacidad de aportar a la consolidaci\u00f3n del modelo nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero de ellos es el tema de la descentralizaci\u00f3n, proceso que se da con gran fuerza en los espacios rurales y cuyo eje fundamental ha sido la elecci\u00f3n popular de alcaldes. La descentralizaci\u00f3n al instaurar una nueva estructura de relacionamiento entre el Estado y la sociedad civil, es decir de pr\u00e1cticas y cultura pol\u00edtica, abri\u00f3 la posibilidad de consolidar los esquemas de identificaci\u00f3n, afiliaci\u00f3n y compromiso de la sociedad en la construcci\u00f3n del pa\u00eds. Muchos analistas coinciden en identificar en este proceso la posibilidad de renovaci\u00f3n y de consolidaci\u00f3n de la democracia nacional, adem\u00e1s de la soluci\u00f3n a problemas del sector rural colombiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los elementos asociados con la estabilidad es la importancia de las ra\u00edces culturales y la gran diversidad cultural que, como se ha mencionado, es el sustento y el germen de la construcci\u00f3n de una nacionalidad. Las distintas culturas y tradiciones basadas en las mismas formas y relaciones sociales de producci\u00f3n, aportan a la visi\u00f3n nacional la solidez de su identidad, de all\u00ed que se vea como vital para la estabilidad la conservaci\u00f3n de esos esquemas de arraigo y tradici\u00f3n cultural. Una visi\u00f3n simplista de los mercados laborales apoyados en las migraciones y en la movilizaci\u00f3n de poblaciones excedentes en las zonas rurales, tiene grav\u00edsimas implicaciones en t\u00e9rminos de capital social de estas riquezas sociales de grupos culturales asentados en el campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los elementos de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica, que se origina en las zonas rurales, es la p\u00e9rdida de soberan\u00eda del Estado sobre espacios del territorio nacional. Hoy es claro que regiones importantes y adem\u00e1s estrat\u00e9gicas en una soluci\u00f3n de largo plazo, est\u00e1n dominadas por fuerzas por fuera de la instituci\u00f3n. Esa dominaci\u00f3n territorial que se ha convertido casi en el fundamento de la estrategia de guerra, ha llevado a una desmembraci\u00f3n evidente del territorio nacional y se ha convertido en la expresi\u00f3n m\u00e1s evidente de una cat\u00e1strofe institucional nacional. Esa p\u00e9rdida de dominio es una p\u00e9rdida de dominio rural: regiones con econom\u00edas de cultivos il\u00edcitos o territorios de hegemon\u00eda guerrillera o paramilitar, son el factor m\u00e1s peligroso de desestabilizaci\u00f3n y s\u00f3lo con una soluci\u00f3n integral al tema de lo rural se puede lograr su recuperaci\u00f3n para la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-territorio-rural-y-la-riqueza-ambiental\"><strong><em>El territorio rural y la riqueza ambiental<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Finalmente esta el objetivo de la sostenibilidad en el modelo de desarrollo y tal como se ha definido, la sostenibilidad tiene que ver con la administraci\u00f3n de un capital social que se llama la oferta ambiental o los recursos naturales del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta oferta, reflejada en una gran diversidad de suelos, clim\u00e1tica, ecosist\u00e9mica, biol\u00f3gica y en una gran riqueza h\u00eddrica, est\u00e1 \u00edntimamente ligada con las pr\u00e1cticas de producci\u00f3n y ocupaci\u00f3n del suelo de la poblaci\u00f3n rural. En ese sentido, el sector rural vuelve a aparecer como un sector estrat\u00e9gico con condiciones de liderazgo que ameritan la definici\u00f3n de estrategias de fortalecimiento del sector para la conservaci\u00f3n de esos recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cada vez es m\u00e1s evidente que el tema de la sostenibilidad ambiental y de su valoraci\u00f3n econ\u00f3mica, marca diferencias en los potenciales de desarrollo de la naci\u00f3n En una visi\u00f3n de muy largo plazo, el sector rural tiene la responsabilidad estrat\u00e9gica de manejar e integrar la oferta ambiental al desarrollo econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico del pa\u00eds, tambi\u00e9n con implicaciones en las relaciones frente al resto de los pa\u00edses del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Factores que determinan el peso y contribuci\u00f3n de los territorios rurales al desarrollo de la naci\u00f3n \/ Proterritorios, 2002<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":182,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","site-sidebar-layout":"no-sidebar","site-content-layout":"default","ast-main-header-display":"disabled","ast-hfb-above-header-display":"disabled","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"disabled","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"categories":[35,38,4,7,6],"tags":[],"class_list":["post-180","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-desarrollo-sostenible","category-economia-y-territorio","category-medio-ambiente","category-sociedad-y-territorio"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivo-3-C.jpg",600,400,false],"thumbnail":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivo-3-C-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivo-3-C-300x200.jpg",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivo-3-C.jpg",600,400,false],"large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivo-3-C.jpg",600,400,false],"1536x1536":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivo-3-C.jpg",600,400,false],"2048x2048":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/cultivo-3-C.jpg",600,400,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Rafael Echeverri Perico - Director cient\u00edfico DATAUM","author_link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/author\/admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Factores que determinan el peso y contribuci\u00f3n de los territorios rurales al desarrollo de la naci\u00f3n \/ Proterritorios, 2002","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=180"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":283,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180\/revisions\/283"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media\/182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}