{"id":192,"date":"2022-02-04T17:25:12","date_gmt":"2022-02-04T17:25:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/?p=192"},"modified":"2022-04-05T11:02:38","modified_gmt":"2022-04-05T11:02:38","slug":"sistemas-territoriales-de-produccion-agropecuaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/sistemas-territoriales-de-produccion-agropecuaria\/","title":{"rendered":"Sistemas territoriales de producci\u00f3n agropecuaria campesina"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img alt='' src='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=48&#038;d=mm&#038;r=g' srcset='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=96&#038;d=mm&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' \/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Rafael Echeverri Perico &#8211; Director cient\u00edfico DATAUM<\/p><\/div><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-post-excerpt\"><p class=\"wp-block-post-excerpt__excerpt\">La agricultura familiar, campesina o comunitaria no es una actividad individual y aislada, forma parte de sistemas territoriales de producci\u00f3n d enorme potencial, Proterritorios, 2013 <\/p><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasado el A\u00f1o Internacional de la Agricultura Familiar, en la mayor parte de los pa\u00edses latinoamericanos han quedado reflexiones que sugieren la necesidad de una revisi\u00f3n profunda de las estrategias de pol\u00edtica p\u00fablica para su apoyo y fomento. Los conceptos y enfoques dominantes en las actuales estrategias est\u00e1n centrados en un \u00e9nfasis economicista que entiende la agricultura familiar, campesina o de peque\u00f1os productores como una actividad productiva que enfrenta barreras que le llevan a la exclusi\u00f3n, priorizando su condici\u00f3n individual, en el marco de una visi\u00f3n microecon\u00f3mica que entiende a la unidad productiva familiar como el foco de sus estrategias de intervenci\u00f3n y centra su pertinencia y relevancia por el peso que tiene en cuanto sector que concentra la pobreza y marginaci\u00f3n, al tiempo que es determinante en la seguridad alimentaria de nuestras sociedades. La caracter\u00edstica de estas pol\u00edticas es su centralidad en estrategias compensatorias, cuando no asistencialistas, que prioriza la dotaci\u00f3n de factores productivos, basada en transferencias privadas de subsidios, con significativas inversiones p\u00fablicas que no muestran impactos convincentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un punto cr\u00edtico para el desarrollo de pol\u00edticas innovadoras, audaces y de mayor alcance parte del significado estrat\u00e9gico que tiene la agricultura campesina para una sociedad cada vez m\u00e1s urbana y globalizada, que depende econ\u00f3micamente cada vez m\u00e1s de sectores terciarios. Existe un sentido residual de la agricultura familiar que le otorga su relevancia por un sentido de equidad social y busca responder a la ata concentraci\u00f3n de pobreza y exclusi\u00f3n que caracteriza a la poblaci\u00f3n rural. Generalmente este sentido de justicia social surge de la lucha reivindicativa permanente que el campesinado realiza. A este se le ha sumado, m\u00e1s recientemente, el reconocimiento del peso que la producci\u00f3n agr\u00edcola familiar tiene sobre la seguridad alimentaria de la poblaci\u00f3n rural y urbana. Esta es una importancia basada en los factores visibles de relevancia de la econom\u00eda campesina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esta resulta una visi\u00f3n parcial que trae como consecuencia que no se considere este sector como estrat\u00e9gico en el modelo de desarrollo nacional de nuestros pa\u00edses. El punto radica en que hay un conjunto de contribuciones de la agricultura familiar que son invisibles en la casi totalidad de las estrategias p\u00fablicas, como se puede constatar f\u00e1cilmente en los vac\u00edos en los considerandos de las pol\u00edticas de nuestros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agricultura familiar tiene contribuciones que han sido subvalorada en nuestras estrategias de desarrollo. Representa el 80% del total de la explotaciones agr\u00edcolas de Am\u00e9rica Latina, esto es, cerca de 18 millones de unidades, y aportan entre el 40 y 60% del valor de la producci\u00f3n sectorial. Pero en t\u00e9rminos de producci\u00f3n de alimentos su aporte en mucho mayor, baste mirar que en casos como Brasil su participaci\u00f3n en la provisi\u00f3n de productos esenciales en la dieta b\u00e1sica alcanzan el 87% en el caso de la yuca, el 70% del frijol, el 59% de carne porcina o el 58% de la leche; en Uruguay el 80% de la producci\u00f3n de hortalizas; en Paraguay el 97% de las hortalizas, el 94% del frijol y la yuca; en Chile el 54% de las hortalizas, el 44% de los cultivos anuales, el 54% de productos bovinos y el 94% de caprinos; en Costa Rica el 97% del ma\u00edz y el 75% del frijol. Esto significa que la base de soporte de la dieta tradicional de nuestros pa\u00edses se soporta en la agricultura familiar, no en la agricultura empresarial, es decir que la seguridad alimentaria no es una preocupaci\u00f3n exclusiva de la poblaci\u00f3n rural, sino de toda la sociedad en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos de empleo, la agricultura familiar resulta la m\u00e1s importante fuente en el medio rural de Am\u00e9rica Latina. Manteniendo la agricultura como el primer sector generador de empleo rural, alcanzando el 65% del empleo total, la agricultura familiar contribuye con m\u00e1s de la mitad de este, lo que implica que uno de cada tres empleos del campo latinoamericano es provisto por la agricultura familiar. Esta cifra var\u00eda en forma significativa por pa\u00edses. En el caso de Brasil, el 56% del empleo rural est\u00e1 en la agricultura familiar, en Colombia es el 29% del empleo, en Chile el 39% y en Costa Rica el 13% y en Argentina el 53% del empleo agr\u00edcola corresponde a agricultura familiar. Esto significa que la agricultura familiar re\u00fane cerca de 15 millones de puestos de trabajo, de un total de 43 millones de trabajadores rurales en Am\u00e9rica Latina. Sin embargo hay acuerdo en que estas cifras pueden estar subestimadas por raz\u00f3n de las dificultades inherentes a la estimaci\u00f3n del trabajo invisibilizado de la mano de obra familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero seguramente no son estas las m\u00e1s importantes contribuciones de la agricultura familiar, si abrimos la perspectiva de sus aportes. El hecho de que los alimentos que conforman las culturas gastron\u00f3micas y culinarias de nuestros pa\u00edses y regiones est\u00e9 soportada por la producci\u00f3n campesina, nos indica un hecho de enorme valor estrat\u00e9gico. Significa que la diversidad biol\u00f3gica agr\u00edcola est\u00e1 en manos de la peque\u00f1a agricultura, todo lo contrario de lo que ocurre con la expansiva agricultura comercial. La agricultura familiar es el banco de germoplasma in situ de Am\u00e9rica Latina, en ella reposa la riqueza biol\u00f3gica, con todo su potencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es apenas una parte de la importancia de relaci\u00f3n entre la agricultura familiar y el patrimonio natural de nuestros pa\u00edses. Adem\u00e1s de la agrobiodiversidad, son los responsables de gestionar, m\u00e1s para bien que para mal, los recursos h\u00eddricos, los bosques, la biodiversidad y los suelos. As\u00ed es reconocido por las diferentes Convenciones que sobre medio ambiente, han suscrito nuestros pa\u00edses. Esto significa, categ\u00f3ricamente, que los servicios ambientales y ecosist\u00e9micos pasan inexorablemente por la agricultura familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los patrones de distribuci\u00f3n espacial de la poblaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, hoy signada por la consolidaci\u00f3n de un modelo de urbanizaci\u00f3n intensa, ha sido tejida por procesos de ocupaci\u00f3n bajo diferentes modelos de colonizaci\u00f3n que han permitido la configuraci\u00f3n territorial actual. La ocupaci\u00f3n territorial no es un tema de inter\u00e9s exclusivo de la poblaci\u00f3n asentada en los territorios rurales, es una prioridad nacional, forma parte de la construcci\u00f3n de naci\u00f3n. La agricultura familiar cuenta con aproximadamente el 23% del total de la superficie agr\u00edcola de la regi\u00f3n, esto es m\u00e1s de 160 millones de hect\u00e1reas, lo cual implica que una cuarta parte del suelo y agua es manejada en este modelo de producci\u00f3n. Esta cifra llega al 33% de la superficie en Brasil, 13% en Argentina, 14% en Colombia y 52% en Chile. En el Cono Sur la cifra media es de 32%, en la regi\u00f3n Andina de 12%, en Centroam\u00e9rica el 14% y en el Caribe el 28%. Pero lo m\u00e1s importante, estas son las tierras pobladas, en otros t\u00e9rminos, es la base de una ocupaci\u00f3n equilibrada, o desequilibrada, del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra dimensi\u00f3n en la cual se refleja la importancia de la agricultura familiar es la construcci\u00f3n de gobernanza. La ocupaci\u00f3n del territorio es un tema de alta importancia pol\u00edtica nacional, pero igualmente lo es el patr\u00f3n de distribuci\u00f3n de la tierra, la estructura agraria. Un claro reflejo de esto es que este tema ha estado en la base de los conflictos y sus resoluciones, en la casi totalidad de los pa\u00edses latinoamericanos. La lucha agrarista ha estado en las ra\u00edces de procesos revolucionarios en M\u00e9xico, Colombia, Centroam\u00e9rica, Brasil, Per\u00fa o Bolivia, por citar los m\u00e1s dram\u00e1ticos. Sin paz agraria no hay paz nacional, ha sido la lecci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina. Esto ha sido bien aprendido por nuestros pa\u00edses, pero esta visi\u00f3n desde lo negativo, tiene la otra cara que la explica, es decir, que una agricultura familiar con equidad y justicia en su relaci\u00f3n con la tierra y el territorio es un factor determinante de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, permit\u00e1monos valorar una dimensi\u00f3n de mayor profundidad, capaz que por ello de menor visibilidad, que consiste en la memoria cultural de nuestras sociedades. Algo que hemos aprendido del proceso globalizador es que no es inexorable la uniformidad cultural y la p\u00e9rdida de nuestras identidades nacionales, regionales o locales, sino que nos enfrentamos a un proceso de universalizaci\u00f3n de nuestras propias ra\u00edces culturales. Si bien ahora construimos nuevas culturas urbanas, como amalgamas de migraciones rurales, la cultura ancestral radica en ese mundo rural, en esa econom\u00eda campesina, en esas unidades de agricultura familiar, en sus familias y comunidades. Solemos destacar los aspectos est\u00e9ticos y folcloristas de la cultura, que en s\u00ed son muy importantes, pero hay mucha m\u00e1s que eso. Los saberes tradicionales, los valores, los c\u00f3digos simb\u00f3licos, las bases axiol\u00f3gicas y las cosmovisiones existentes en nuestros pa\u00edses, tienen un alto valor estrat\u00e9gico basadas en identidad, adscripci\u00f3n, pertenencia y territorialidad, como nos lo han ense\u00f1ado las sociedades europeas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que no llevemos contabilidades para las dimensiones m\u00e1s significativas de nuestro desarrollo no les resta importancia, pero si invisibiliza las contribuciones que sectores, como la agricultura familiar y campesina hace al desarrollo. Esto implica que mientras reduzcamos la importancia de este sector a razones de solidaridad por su pobreza, estamos condenados a estrategias marginales que han mostrado resultados marginales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta subvaloraci\u00f3n de la contribuci\u00f3n de la agricultura familiar no deja de estar ligada con el \u00e9nfasis microecon\u00f3mico que tienen las bases de las estrategias de pol\u00edtica p\u00fablica. Lo cual, igualmente llama a una mirada diferente. Espec\u00edficamente, desde el Programa Iberoamericano de Cooperaci\u00f3n en Gesti\u00f3n Territorial, PROTERRITORIOS, en asocio con la FAO y el IICA, venimos promocionando una idea de Sistemas Territoriales de Producci\u00f3n Agr\u00edcola y Campesina, en reconocimiento a su integralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agricultura familiar es un sistema anidado que puede ser abordado en varios planos. El primero que considera la familia, en su condici\u00f3n unidad de consumo y producci\u00f3n, que le implica un conjunto de caracter\u00edsticas particulares y entra\u00f1a dimensiones econ\u00f3micas, sociol\u00f3gicas y culturales que explican su singularidad. Esta familia est\u00e1 enmarcada por una forma compleja de asumir su funci\u00f3n productiva, por medio de un modelo, denominado por la FAO como Sistema Finca, que implica la gesti\u00f3n de un conjunto de cultivos y explotaciones pecuarias, integrando pr\u00e1cticas agroambientales y una alta flexibilidad en la gesti\u00f3n de factores productivos, en forma recursiva, como respuesta a su consuetudinaria escasez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero un aspecto clave es que estas unidades de Sistema Finca, no se encuentran aisladas, sino que se explican en gran medida por la aglomeraci\u00f3n con otras fincas, conformando Sistemas de Producci\u00f3n, entendidos estos como conjuntos de Sistemas Fincas que comparten recursos y estructuras de producci\u00f3n. Esto es muy diferente de la agricultura comercial que tiende a estar conformada por unidades de producci\u00f3n m\u00e1s autosuficientes. La finca agr\u00edcola familiar no puede ser entendida por fuera de su sistema de producci\u00f3n, donde comparten recursos y generan relaciones de intercambio en la forma de aglomeraciones econ\u00f3micas, con demandas comunes de insumos, servicios y bienes p\u00fablicos productivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su vez, estos sistemas de producci\u00f3n, con las particularidades de una econom\u00eda familiar en su base, tienen relaciones funcionales que van m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente econ\u00f3mico productivo. Son modelos altamente multifuncionales, esto es, que generan enormes externalidades sobre su entorno territorial, que son f\u00e1ciles de entender en virtud de las funciones y contribuciones de la agricultura familiar, arriba descritos. Al tiempo dependen de las externalidades que el territorio les proporciona, como dotaciones y bienes p\u00fablicos. Esto ha conducido a la revaloraci\u00f3n del territorio como una categor\u00eda institucional que proporciona los elementos b\u00e1sicos para la emergencia de una nueva generaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas con enfoque territorial. De esta forma existe una dimensi\u00f3n territorial que le da entorno a los Sistemas de Producci\u00f3n campesina, determinando tipolog\u00edas territoriales particulares, como nos lo ha ense\u00f1ado Brasil con sus Territorios de Ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una visi\u00f3n de Sistemas Territoriales de Producci\u00f3n Agr\u00edcola Familiar y Campesina se constituye en una aproximaci\u00f3n pragm\u00e1tica, que reconoce la realidad de las relaciones funcionales existentes entre la familia, su finca, su sistema de producci\u00f3n y su territorio, como una v\u00eda para renovar las pol\u00edticas p\u00fablicas sobre la base del reconocimiento de la importancia estrat\u00e9gica de la agricultura familiar para el desarrollo sostenible del conjunto de la sociedad de nuestros pa\u00edses.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La agricultura familiar, campesina o comunitaria no es una actividad individual y aislada, forma parte de sistemas territoriales de producci\u00f3n d enorme potencial, Proterritorios, 2013<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":193,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","site-sidebar-layout":"no-sidebar","site-content-layout":"default","ast-main-header-display":"disabled","ast-hfb-above-header-display":"disabled","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"disabled","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","footnotes":""},"categories":[4,37],"tags":[],"class_list":["post-192","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia-y-territorio","category-produccion-y-productividad"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/recolectores-2-C.jpg",600,400,false],"thumbnail":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/recolectores-2-C-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/recolectores-2-C-300x200.jpg",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/recolectores-2-C.jpg",600,400,false],"large":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/recolectores-2-C.jpg",600,400,false],"1536x1536":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/recolectores-2-C.jpg",600,400,false],"2048x2048":["https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/recolectores-2-C.jpg",600,400,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Rafael Echeverri Perico - Director cient\u00edfico DATAUM","author_link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/author\/admin\/"},"uagb_comment_info":428,"uagb_excerpt":"La agricultura familiar, campesina o comunitaria no es una actividad individual y aislada, forma parte de sistemas territoriales de producci\u00f3n d enorme potencial, Proterritorios, 2013","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=192"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":240,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192\/revisions\/240"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media\/193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}