{"id":268,"date":"2022-02-05T11:22:55","date_gmt":"2022-02-05T11:22:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/?p=268"},"modified":"2022-04-05T11:06:54","modified_gmt":"2022-04-05T11:06:54","slug":"agricultura-familiar-en-las-zonas-aridas-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/agricultura-familiar-en-las-zonas-aridas-de-mexico\/","title":{"rendered":"Agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img alt='' src='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=48&#038;d=mm&#038;r=g' srcset='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=96&#038;d=mm&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' \/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Rafael Echeverri Perico &#8211; Director cient\u00edfico DATAUM<\/p><\/div><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-post-excerpt\"><p class=\"wp-block-post-excerpt__excerpt\">Integraci\u00f3n territorial de la agricultura familiar en las regiones del norte de M\u00e9xico, sus desaf\u00edos de pol\u00edtica p\u00fablica \/ SAGARPA, IICA, 2014 <\/p><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presente estudio tiene como prop\u00f3sito la caracterizaci\u00f3n de la agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas de M\u00e9xico y el an\u00e1lisis de las pol\u00edticas p\u00fablicas que el pa\u00eds ha establecido para la atenci\u00f3n a sus demandas y desaf\u00edos. Este ejercicio se realiza en el marco del estudio comparativo formulado por el Instituto Interamericano de Cooperaci\u00f3n para la Agricultura, IICA, para identificar las condiciones diversas de la agricultura familiar en los principales biomas latinoamericanos, en particular la Amazonia, las zonas \u00e1ridas y la regi\u00f3n Andina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el presente estudio se ha utilizado el Sistema de Informaci\u00f3n Territorial que el Programa Iberoamericano de Cooperaci\u00f3n en Gesti\u00f3n Territorial, PROTERRITORIOS, ha desarrollado en el marco del Observatorio de Pol\u00edticas P\u00fablicas de Gesti\u00f3n Territorial que cubre los principales pa\u00edses latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta aproximaci\u00f3n se orienta a considerar la agricultura familiar desde la perspectiva de sistemas territoriales y no, como es tradicional en la mayor parte de los estudios consultados, exclusivamente como unidades productivas individuales o asociadas. En esta perspectiva, el objetivo del estudio es la caracterizaci\u00f3n de los territorios de la agricultura familiar o, en otros t\u00e9rminos, de los sistemas territoriales de producci\u00f3n agr\u00edcola familiar en las zonas \u00e1ridas de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico es uno de los pa\u00edses con mayor proporci\u00f3n de su territorio con clima seco, alcanzando el 65.3% de su extensi\u00f3n, que equivale a 1.3 millones de kil\u00f3metros cuadrados, lo que le convierte en el segundo pa\u00eds con mayor proporci\u00f3n de aridez en Am\u00e9rica Latina continental, despu\u00e9s de Argentina, esto significa que el 18% de los suelos \u00e1ridos de la regi\u00f3n se encuentran en territorio mexicano<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La aridez en M\u00e9xico est\u00e1 concentrada en el norte del pa\u00eds, principalmente en la Pen\u00ednsula de Baja California y la Meseta Central entre las cordilleras Sierra Madre Occidental y Sierra Madre Oriental, definiendo una regi\u00f3n claramente definida de zonas secas. En la zona central y sur se presentan porciones menores de aridez<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Esto indica que la aridez es un atributo localizado geogr\u00e1ficamente en una regi\u00f3n muy localizada y continua y no una caracter\u00edstica distribuida a lo largo del territorio nacional.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"dimensiones-y-caracteristicas-de-la-agricultura-familiar-y-sus-funciones-socioeconomicas\">Dimensiones y caracter\u00edsticas de la agricultura familiar y sus funciones socioecon\u00f3micas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico se estima la existencia de 4 millones 300 mil unidades de producci\u00f3n que corresponden a la definici\u00f3n de agricultura familiar, esto es el 81% del total de unidades de producci\u00f3n, donde existe una fuerza de trabajo familiar equivalente a 3 millones y medio de trabajadores<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, aportando el 13% del PIB agropecuario y dispone de un \u00e1rea de 42.2 millones de hect\u00e1reas, esto es el 32% del \u00e1rea total gestionada por el sector. La clasificaci\u00f3n de la agricultura familiar, en t\u00e9rminos de su estratificaci\u00f3n respecto a su potencial de consolidaci\u00f3n econ\u00f3mica y productiva, define tres estratos<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero correspondiente a la agricultura familiar de subsistencia, con ning\u00fan v\u00ednculo con los mercados agropecuarios y cuya producci\u00f3n se restringe al consumo de la unidad familiar o a algunos niveles de intercambio no monetario. A este grupo corresponden 1.2 millones de unidades productivas, esto es el 22% del total de unidades del pa\u00eds. El segundo estrato corresponde a las unidades productivas familiares cuya producci\u00f3n se distribuye entre el autoconsumo y el mercado, correspondiendo a 2.7 millones de unidades, equivalentes el 51% de las unidades totales, las cuales son clasificadas como agricultores familiares en transici\u00f3n, las cuales aportan el 8% del PIB sectorial. Finalmente, el tercer estrato se define como agricultura familiar consolidada, que est\u00e1 integrada al mercado y posibilita la reproducci\u00f3n ampliada, que corresponde a 442 mil unidades, 8% del total, quienes aportan el 5% del PIB sectorial. Las unidades de producci\u00f3n de agricultura familiar se distribuyen en estas tres categor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La predominancia de agricultores familiares como parte del total de trabajadores existente en un territorio, permite identificar la concentraci\u00f3n de modelos de agricultura familiar, rasgo que diferencia espacialmente los sistemas productivos predominantes. La distribuci\u00f3n de estos diferentes sistemas productivos distribuye los 112 millones de hect\u00e1reas ocupadas del pa\u00eds en un 54% en municipios en los que no predomina la econom\u00eda rural de tipo familiar, 30% en sistemas intermedios y s\u00f3lo un 16% en territorios de agricultura familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En total existen 5 millones y medio de unidades de producci\u00f3n, las cuales se localizan en un 33% en municipios que no son predominantemente de agricultura familiar, un 37% en territorios intermedios y el 30% en los municipios de predominio de la agricultura familiar. En cuanto a la distribuci\u00f3n del \u00e1rea dedicada a la producci\u00f3n de la agricultura, que alcanza a 31 millones de hect\u00e1reas, el 40% se encuentra en los municipios donde predominan econom\u00edas que no son de agricultura familiar, un 38% a los territorios intermedios y un 22% en los de agricultura familiar. La presencia de agricultura familiar constituye un rasgo territorial altamente diferenciador de los indicadores claves de desarrollo, mostrando la asociaci\u00f3n estrecha entre estos sistemas de producci\u00f3n y los indicadores sociales y econ\u00f3micos territoriales. En contraste, el \u00e1rea dedicada a la ganader\u00eda, s\u00f3lo el 9% del total de 31 millones de hect\u00e1reas, corresponde a municipios de agricultura familiar, el 28% a los intermedios y el 63% a municipios con otro tipo de econom\u00edas. Los 3 y medio millones de agricultores familiares, el 43% se ubica en los territorios donde predomina la agricultura familiar, el 34% est\u00e1 en los territorios intermedios y el 23% en los municipios sin agricultura familiar importante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las condiciones demogr\u00e1ficas, econ\u00f3micas y sociales entre los tipos de territorios mencionados, presentan una alta relaci\u00f3n directa con los diferentes indicadores de desarrollo. La densidad de poblaci\u00f3n rural es extraordinariamente m\u00e1s alta en los municipios donde predomina la agricultura familiar, alcanzando 500 habitantes por kil\u00f3metro cuadrado, frente a poco m\u00e1s de cien en los territorios que no tienen presencia importante de agricultores familiares. La disponibilidad de infraestructura en las zonas de agricultura familiar es sustantivamente menor, lo cual se puede apreciar en el indicador normalizado de dotaci\u00f3n municipal, indicando que los territorios de agricultura familiar se encuentran sustancialmente por debajo del promedio nacional, indicando que estos territorios tienen un menor nivel de acceso a bienes p\u00fablicos como vialidad, energ\u00eda o servicios sociales. Esto se complementa con la situaci\u00f3n de marginaci\u00f3n, en la cual hay, igualmente una relaci\u00f3n directa con la predominancia de agricultura familiar, indicando que la marginaci\u00f3n en los municipios donde predomina la agricultura familiar es tres veces la existente en los municipios donde esta no es el sistema predominante. La presencia de unidades de producci\u00f3n gestionadas por mujeres, no presenta diferencias tan marcadas, sin embargo, si expresa un mayor nivel, del 20% en los municipios de agricultura familiar, contra un 15% en los que no lo son. En cambio, las unidades de producci\u00f3n de poblaci\u00f3n ind\u00edgena si marcan una diferencia m\u00e1s marcada, llegando a 26% en los municipios de agricultura familiar y un 14% en los otros, indicando la alta importancia de la relaci\u00f3n entre agricultura familiar y la presencia de poblaci\u00f3n ind\u00edgena. En cuanto al grado de tecnificaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la producci\u00f3n primaria, los municipios con agricultura familiar tienen un nivel 30% inferior al que presentan los productores de los municipios de la primera categor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas cifras nos indican que hay una diferenciaci\u00f3n clara entre los territorios con predominio de agricultura familiar y aquellos que no lo son. La agricultura familiar como sistema territorial de producci\u00f3n, se localiza en municipios con mayor especializaci\u00f3n en agricultura y mucho menor en ganader\u00eda, son espacios de alta densidad demogr\u00e1fica, lo cual se relaciona con que ocupa una proporci\u00f3n menor de la superficie productiva del pa\u00eds. Sus condiciones sociales indican una mayor marginaci\u00f3n, menor acceso a bienes p\u00fablicos de infraestructura productiva y social, mayor presencia de poblaci\u00f3n ind\u00edgena, mayor presencia de unidades de producci\u00f3n en manos de mujeres y menores niveles de tecnificaci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico tiene la presi\u00f3n para dar continuidad a las estrategias integrales de pol\u00edticas para el desarrollo rural sustentable que fueron acordadas en el marco del Acuerdo Nacional para el Campo y la tramitaci\u00f3n de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable. Las transformaciones que en estos marcos fueron definidas son estructurales y de largo plazo, raz\u00f3n por la cual, la m\u00e1s dif\u00edcil tarea es la de darle continuidad y comp\u00e1s de espera a resultados basados en transformaciones institucionales, pol\u00edticas y culturales de largo aliento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica para el desarrollo rural sustentable de M\u00e9xico se ha orientado hacia el establecimiento de un modelo territorial de intervenci\u00f3n, basado en la focalizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n objetivo en espacios geogr\u00e1ficos delimitados y definidos con base en condiciones de institucionalidad clara. Para ello se estableci\u00f3 una estructura jer\u00e1rquica territorial que define la unidad municipal como c\u00e9lula b\u00e1sica de intervenci\u00f3n, acogiendo en este nivel, proyectos estrat\u00e9gicos de car\u00e1cter territorial y procesos de desarrollo basados en una visi\u00f3n integral del desarrollo rural. Las bases de esta orientaci\u00f3n de pol\u00edtica se ajustan a los principios de la gesti\u00f3n territorial, que se expresan en la precisi\u00f3n del objeto y poblaci\u00f3n objetivo como un territorio, considerado integralmente, multi sectorial y dimensionalmente; una estructura de ordenamiento territorial con responsabilidades definidas del nivel federal, estatal, regional y municipal con competencias y recursos definidos bajo principios de subordinaci\u00f3n, coordinaci\u00f3n y solidaridad; una estrategia de articulaci\u00f3n de pol\u00edticas y estrategias sectoriales buscando las sinergias territoriales de sus intervenciones, en beneficio de una estrategia de proyectos territoriales convergentes y de car\u00e1cter multisectorial; y el establecimiento de los procesos de gesti\u00f3n social del territorio por medio del reconocimiento, legitimizaci\u00f3n, organizaci\u00f3n y desarrollo de capacidades de los actores sociales territoriales en modelos de colegiados que negocian y consensuan pactos y proyectos estrat\u00e9gicos territoriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este marco debe reflejarse, tal como lo se\u00f1ala la Ley, en una asignaci\u00f3n presupuestaria y de esfuerzo institucional acorde con estos principios, lo cual no ha sucedido, con la continuidad requerida. Es por ello que se requiere acompasar y dar coherencia a la pol\u00edtica p\u00fablica de Estado, referida al largo plazo, con las acciones de los Planes de Desarrollo de los Gobiernos Federales que manejan horizontes temporales sexenales, impidiendo la madurez y fortalecimiento de las bases institucionales, pol\u00edticas y sociales del proceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso espec\u00edfico de los territorios de agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas de M\u00e9xico, se hace a\u00fan m\u00e1s evidente la necesidad de una concepci\u00f3n y fidelidad al modelo de la pol\u00edtica de Estado reflejada en la Ley, en raz\u00f3n de los patrones territoriales y de interdependencias que los sistemas territoriales de agricultura familiar evidencian en estas zonas y que han marcado una importante impronta en su desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"singularidad-de-las-politicas-publicas-de-desarrollo-rural-y-sus-instituciones\">Singularidad de las pol\u00edticas p\u00fablicas de desarrollo rural y sus instituciones<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pol\u00edticas p\u00fablicas para el desarrollo rural y la agricultura familiar se encuentran aglutinadas en el marco de una pol\u00edtica de Estado, consignada en la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, expedida en 2001, que integra el conjunto de las estrategias de atenci\u00f3n al sector rural y en el desarrollo de pol\u00edticas de gobierno, con planes anuales, que giran en torno al Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable. Adicionalmente, para el caso de la agricultura familiar y las zonas \u00e1ridas, que convocan nuestro inter\u00e9s en el presente trabajo, existe un conjunto de pol\u00edticas espec\u00edficas. A continuaci\u00f3n, se presentan los m\u00e1s importantes rasgos de estas pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley ha determinado la formulaci\u00f3n de un plan sexenal espec\u00edfico para el sector rural, el cual debe ser promulgado por el Gobierno Federal al inicio de cada administraci\u00f3n, en concordancia con el Plan Nacional de Desarrollo. Este plan se acoge a las categor\u00edas de Programa Especial, PEC, consignadas en la Ley General de Planeaci\u00f3n, que determina la particularidad de estos planes, de los cuales se destacan dos aspectos, el primero, que involucra m\u00e1s de un sector de pol\u00edtica y, segundo, que puede tener un presupuesto particular dentro del presupuesto general de la Federaci\u00f3n<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta el momento se han formulado tres PEC, que han seguido en l\u00edneas generales, estructuras similares de componentes. Tomando como referente la evaluaci\u00f3n realizada el a\u00f1o anterior sobre el PEC que culmin\u00f3 en 2012, se puede entender la estructura de las pol\u00edticas y la ejecuci\u00f3n del gasto p\u00fablico en funci\u00f3n de su estructura program\u00e1tica. El PEC se ha estructurado por vertientes que corresponden a las \u00e1reas prioritarias de pol\u00edtica p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas pol\u00edticas involucran un conjunto institucional amplio, m\u00e1s all\u00e1 del sector agropecuario, incorporando un principio central de la pol\u00edtica que consiste en la visibilizaci\u00f3n y articulaci\u00f3n de las inversiones e intervenciones sectoriales, en b\u00fasqueda de una gesti\u00f3n de car\u00e1cter concurrente, sin\u00e9rgico, cuya responsabilidad recae en la Comisi\u00f3n Intersecretarial integrada por 13 secretar\u00edas de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La importancia del gasto territorial y rural, en el marco general de las pol\u00edticas p\u00fablicas de M\u00e9xico, alcanza al 8% del total de gasto p\u00fablico. La inversi\u00f3n p\u00fablica en estrategias de desarrollo, esto es, descontando los gastos de operaci\u00f3n del aparato p\u00fablico, se aprecia que los ramos 28 y 33 cubren m\u00e1s de la mitad del gasto p\u00fablico, el cual cubre los sectores de educaci\u00f3n, salud y seguridad social que son transferidos a las entidades territoriales para su ejecuci\u00f3n federalizada y descentralizada, cubriendo los presupuestos que son aplicados en los municipios, la mayor\u00eda de los cuales son rurales. Sigue en importancia el gasto aplicado a programas y pol\u00edticas sectoriales y urbanas que no cubren al sector rural. Luego es destacable que la inversi\u00f3n rural, tanto los involucrados en el PEC rural, como en el destinado a las comunidades ind\u00edgenas, alcanza el 20% del total de la inversi\u00f3n, esto es cerca del 40% del gasto ejecutado directamente por el nivel federal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se considera que la poblaci\u00f3n rural del pa\u00eds se encuentra cercana al 22% del total nacional, se aprecia que existe una discriminaci\u00f3n positiva de la pol\u00edtica a favor del sector rural, con montos m\u00e1s altos que los aplicados a las zonas urbanas. La evoluci\u00f3n del gasto aplicado al sector rural evolucion\u00f3 significativamente durante la d\u00e9cada anterior, alcanzando un nivel cercano a mil d\u00f3lares por poblador rural en 2013, cifra que es significativa como inversi\u00f3n p\u00fablica. La participaci\u00f3n y relevancia de las instituciones involucradas en el PEC dan la idea de la importancia de las pol\u00edticas e inversiones sectoriales que son aplicadas en el marco de una estrategia integral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distribuci\u00f3n de la inversi\u00f3n p\u00fablica, indica que la Secretar\u00eda de Agricultura, SAGARPA, participa tan s\u00f3lo con el 28% del total del recurso aplicado en el medio rural. Entre las secretar\u00edas, le sigue en importancia la Secretar\u00eda de Desarrollo Social, SEDESOL con m\u00e1s del 18%, la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, SEP con el 11% y la Secretar\u00eda de Medio Ambiente, SEMARNAT, Secretar\u00eda de Comunicaciones y Transporte, SCT, y Salud, con participaciones entre el 7 y 8 %. Significativa es la participaci\u00f3n de los recursos del Ramo 33, correspondiente a financiaciones para las entidades territoriales para financiamiento de los sistemas b\u00e1sicos de educaci\u00f3n y salud, que llega al 11% del PEC. Esto muestra el sentido multisectorial que tiene el gasto para el desarrollo rural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distribuci\u00f3n del PEC por vertientes del plan, refleja una estructura integral de inversi\u00f3n en el sector rural, con predominancia del gasto social, que incluye los programas de subsidios condicionados, que alcanza cerca de la cuarta parte del total, seguido por infraestructura que tiene el 20%, competitividad con el 17%, salud con el 13% y educaci\u00f3n con 10%. Esto significa que en programas del sector social se aplica el 68% del total del gasto concurrente rural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El componente de inversiones orientadas a la competitividad, se distribuye en 9 programas. El 15% de los recursos est\u00e1n orientados al financiamiento, el 25% a adquisici\u00f3n de activos productivos, el 25% a apoyos directos al campo (PROCAMPO), 20% a atenci\u00f3n a problemas estructurales y 12% al programa de soporte. Estos 6 programas alcanzan el 96% del total del componente orientado a la producci\u00f3n<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El programa de adquisici\u00f3n de activos (24% del total de la inversi\u00f3n de apoyo a la producci\u00f3n) se encuentra concentrado en las estrategias tradicionales de subsidios para proyectos productivos, que alcanzan el 62% de la inversi\u00f3n, que consisten en recursos para financiar inversiones o capital de trabajo de las unidades productivas, por medio de programas de apoyo directo para la capitalizaci\u00f3n de la empresa productiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El programa de Apoyos Directos al Campo (25% del total de la inversi\u00f3n productiva) corresponde en su totalidad a subsidios directos a los productores, subsidio creado con el prop\u00f3sito de proteger a los productores de los riesgos creados por la apertura de los mercados en el marco del tratado de libre comercio de Am\u00e9rica del Norte. No obstante que se trataba de un subsidio temporal, aplicado en forma homog\u00e9nea a todos los productores de los rubros m\u00e1s sensibles, con prop\u00f3sitos de apoyar procesos de reconversi\u00f3n, con el tiempo se fue convirtiendo en una transferencia al ingreso que se prolong\u00f3 mucho m\u00e1s all\u00e1 de su previsi\u00f3n original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El programa de atenci\u00f3n a problemas estructurales (20% del gasto productivo) est\u00e1 fuertemente concentrado en el programa de ingreso objetivo y apoyos a la comercializaci\u00f3n, que representa el 82% de este componente y el 20% restante es subsidio a los costos de la energ\u00eda. Esto significan transferencias directas a los productores para el apoyo a proyectos, de forma que se proteja la renta de los emprendedores haciendo un aporte a los ingresos, de forma que puedan ser compensados los gastos de producci\u00f3n. El resto de este componente se orienta a subsidiar otros insumos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso del programa de soporte (12% del total de gasto productivo), que involucra un conjunto de acciones que buscan generar bienes p\u00fablicos que apoyen la modernizaci\u00f3n y reconversi\u00f3n productiva, se puede entender como acciones de tipo \u2018palanca\u2019 para el desarrollo de las otras estrategias, para potenciarlas y para hacerlas m\u00e1s eficientes. Se puede observar la estructura de distribuci\u00f3n de las acciones al interior del programa de soporte. Sanidad e informaci\u00f3n suman m\u00e1s del 70% del total de este componente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto indica que las actividades de soporte destinadas al apoyo y acompa\u00f1amiento a los productores y comunidades receptoras de los programas, representan s\u00f3lo el 29% del total del programa de soporte y el 0.7% del total del PEC. Este componente de acompa\u00f1amiento est\u00e1 representado principalmente en asistencia t\u00e9cnica, lo que significa que s\u00f3lo hay un equivalente al 3% de recursos para acciones de apoyo y acompa\u00f1amiento de las acciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera conclusi\u00f3n de esta estructura de la pol\u00edtica p\u00fablica es que tiene un car\u00e1cter muy d\u00e9bilmente diferenciado, esto es, que dada su orientaci\u00f3n a las transferencias individuales, no se cuenta con la flexibilidad y m\u00e1rgenes de presupuesto para emprender una pol\u00edtica diferenciada. Si bien las reglas de operaci\u00f3n privilegian la focalizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n objetivo con criterios de selectividad por marginaci\u00f3n o tama\u00f1o de la unidad productiva, la forma homog\u00e9nea de operaci\u00f3n de los recursos no da m\u00e1rgenes de acci\u00f3n para emprender estrategias diferenciadas de alcance, cobertura e impacto significativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda conclusi\u00f3n tiene que ver con la dificultad para emprender estrategias transformadoras de car\u00e1cter estructural que requieren altas inversiones en bienes p\u00fablicos, ya que el presupuesto de inversi\u00f3n est\u00e1 comprometido en transferencias de bienes privados, para atender las condiciones coyunturales de debilidad de los productores frente a los escenarios de mercado. Esto significa que hay una alta intervenci\u00f3n p\u00fablica, pero esta no tiene como superar el efecto paliativo de sus inversiones, por transformaciones estructurales de los marcos y entornos en los cuales se da la producci\u00f3n en el medio rural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la estructura de la inversi\u00f3n p\u00fablica que est\u00e1 contenida en el PEC, se destaca el hecho de que s\u00f3lo el 39% corresponde a bienes p\u00fablicos que tienen como objetivo el brindar las condiciones para un desarrollo econ\u00f3mico sostenido. En contraste, el 61% corresponde a diferentes formas de transferencia de recursos a productores y poblaci\u00f3n rural, que atiende a corregir imperfecciones de los mercados que los colocan en condiciones de vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distribuci\u00f3n de los programas de acuerdo con su naturaleza productiva o social, indican un sesgo muy claro para privilegiar las estrategias productivas en las zonas del norte del pa\u00eds, que corresponden a las \u00e1reas con mayor nivel de desarrollo rural y, al tiempo, las zonas m\u00e1s secas de la geograf\u00eda nacional. En cambio, las zonas del sur y centro de M\u00e9xico, predominan las pol\u00edticas de car\u00e1cter social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la cobertura de los programas y apoyos gubernamentales originados en la pol\u00edtica p\u00fablica, se debe distinguir entre los instrumentos generales de aquellos que corresponden a programas diferenciados que pueden tener orientaci\u00f3n particular, en nuestro caso de an\u00e1lisis, a agricultores familiares en las zonas \u00e1ridas. Como se ha se\u00f1alado, la mayor parte del recurso p\u00fablico corresponde a transferencias privadas bajo mecanismos homog\u00e9neos como son los programas de PROCAMPO e Ingreso Objetivo. En el primero, la cobertura general es del 53% de la superficie sembrada, lleg\u00e1ndole al 42% de los productores agr\u00edcolas, esto es al 24% de los trabajadores rurales. En el caso de Ingreso Objetivo, hoy integrado en el Programa de Riesgos, la cobertura es sustancialmente menor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los territorios en los cuales predomina la agricultura familiar, la cobertura de los apoyos productivos, (en un a\u00f1o en particular, no se trata de un acumulado de apoyos), alcanza tan s\u00f3lo al 1.5% de los productores en las zonas \u00e1ridas de agricultura familiar, un poco mayor al 1.2% de los territorios de agricultura familiar en las zonas no \u00e1ridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen adicionalmente a las pol\u00edticas generales enunciadas, un conjunto de estrategias enfocadas espec\u00edficamente el las zonas \u00e1ridas del pa\u00eds, por medio de programas de car\u00e1cter diferenciado. M\u00e9xico cuenta desde el a\u00f1o de 1970 con la Comisi\u00f3n Nacional de las Zonas \u00c1ridas, CONAZA, como instancia de apoyo y direcci\u00f3n del sector rural, para el desarrollo de estrategias focalizadas en las zonas secas del pa\u00eds, actuando como ejecutora del Proyecto Estrat\u00e9gico de Desarrollo de las Zonas \u00c1ridas, PRODEZA . Esta instancia est\u00e1 adscrita a la Secretar\u00eda de Agricultura y act\u00faa a trav\u00e9s de proyectos espec\u00edficos. En la actualidad su acci\u00f3n se centra en cuatro proyectos espec\u00edficos<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro del PEC se encuentra el programa de Conservaci\u00f3n y Uso Sustentable del Suelo y Agua, COUSSA, con una asignaci\u00f3n presupuestal equivalente al 0.7% del presupuesto total; el Programa COUSSA-PESA que se orienta al componente de uso del suelo dentro del Programa Estrat\u00e9gico de Seguridad Alimentaria; el Programa de Peque\u00f1as Obras Hidr\u00e1ulicas, con el 0.2% del PEC; y el Programa Estrat\u00e9gico de Desarrollo de las Zonas \u00c1ridas, PRODEZA, con el 0.4% del PEC<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n es importante destacar que se ha realizado un intento significativo para introducir de forma transversal, los principios y objetivos de sustentabilidad y conservaci\u00f3n, as\u00ed como la atenci\u00f3n a las condiciones restrictivas ambientales, en todos los programas de pol\u00edtica p\u00fablica, particularmente en los apoyos productivos. Esto implica que las reglas de operaci\u00f3n para acceder a los apoyos, impone a los beneficiarios la obligatoria consideraci\u00f3n de la dimensi\u00f3n ambiental. Entre ellos se identifica el Programa Ganadero, PROGAN, con una asignaci\u00f3n presupuestal del 1.4% del PEC, cuyo objetivo es lograr la sostenibilidad de la ganader\u00eda, con un componente importante en las zonas \u00e1ridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El programa COUSSA tiene como prop\u00f3sito, optimizar el uso del suelo, logrando los mayores impactos en el desarrollo, con la aplicaci\u00f3n de modelos sustentables de manejo. Su objetivo expresa \u201c<em>mediante el apoyo subsidiario a la poblaci\u00f3n rural para que invierta a trav\u00e9s de proyectos integrales en la construcci\u00f3n, establecimiento y desarrollo de obras orientadas a la conservaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de tierras, la captaci\u00f3n, conducci\u00f3n, almacenamiento e infiltraci\u00f3n del agua de lluvia y a la regeneraci\u00f3n, mejoramiento y aprovechamiento racional de la cubierta vegetal<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. El programa se ha concebido como una plataforma de generaci\u00f3n de modelos y propuestas de gesti\u00f3n del suelo que puedan ser expandidos y adaptados por los productores, gestores territoriales y responsables de otros programas espec\u00edficos de desarrollo productivo. Por tanto no tiene una cobertura importante en t\u00e9rminos de productores atendidos, pero si lo es en t\u00e9rminos de tipos de territorios con desaf\u00edos de sustentabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su focalizaci\u00f3n est\u00e1 en la generaci\u00f3n de modelos de intervenci\u00f3n en el manejo del suelo de car\u00e1cter estructural dentro de los ecosistemas en los cuales interviene. Esto implica el privilegio de desarrollo de acciones relacionadas con infraestructuras de manejo sustentable de suelo y agua, representado en obras que beneficien colectivamente los pobladores de un territorio. Si bien su sentido tiene una orientaci\u00f3n hacia la ingenier\u00eda de manejo, se realiza desde una perspectiva integral que conduce a un an\u00e1lisis de las condiciones ambientales, productivas, sociales e institucionales de forma sist\u00e9mica, en el prop\u00f3sito de obtener modelos de gesti\u00f3n viables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus componentes contemplan los procesos de planificaci\u00f3n, tanto como estrategia de pol\u00edtica p\u00fablica en acuerdos entre la Federaci\u00f3n y los Estados, como al interior de los territorios seleccionados como focos demostrativos, que contempla la participaci\u00f3n de los actores econ\u00f3micos, sociales y p\u00fablicos. Otro componente es el de la difusi\u00f3n y divulgaci\u00f3n de los modelos generados y validados a trav\u00e9s de procesos de comunicaci\u00f3n y formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Proyecto COUSSA-PESA se centra en los territorios de alta y muy alta marginaci\u00f3n que son cubiertos por el programa de seguridad alimentaria, el cual tiene como prop\u00f3sito mejorar la calidad de vida, combatir la pobreza alimentaria y alcanzar medios de vida sostenidos en la poblaci\u00f3n rural, por medio de una acci\u00f3n integral de planificaci\u00f3n e identificaci\u00f3n de oportunidades de desarrollo que hagan sinergia con los programas de atenci\u00f3n al campo en todas sus vertientes. PESA opera a trav\u00e9s de Agencias de Desarrollo Rural que prestan soporte t\u00e9cnico a las comunidades que conforman la poblaci\u00f3n objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha identificado un componente espec\u00edfico dentro de la estrategia PESA correspondiente a las necesidades de obras de infraestructura para la conservaci\u00f3n del suelo y la introducci\u00f3n de pr\u00e1cticas de manejo sustentable, el cual es ejecutado en forma coordinada e integral con el programa COUSSA, definiendo como foco de intervenci\u00f3n, los territorios de cobertura del PESA. Las intervenciones son de car\u00e1cter integral y participativo, definiendo proyectos de car\u00e1cter productivo y social que son ejecutados en torno al desarrollo de infraestructura de desarrollo local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La formaci\u00f3n y desarrollo de capacidades es uno de los ejes centrales de este componente de PESA, tal como lo es en toda la estrategia COUSSA, lo cual se garantiza con la presencia de procesos ligados a la estrategia nacional de desarrollo de capacidades para el sector rural y los sistemas de extensionismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de integralidad territorial de las inversiones es un factor clave en la definici\u00f3n de las \u00e1reas de intervenci\u00f3n, que combina el privilegio de paisajes naturales, principalmente cuencas, con la delimitaci\u00f3n de car\u00e1cter pol\u00edtico administrativo para una intervenci\u00f3n que garantice la integralidad y gobernabilidad desde las estrategias de desarrollo e inversi\u00f3n p\u00fablica. Sin embargo este componente es altamente t\u00e9cnico, orientado al apoyo de infraestructuras de conservaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Proyecto de Estrat\u00e9gico de Construcci\u00f3n de Peque\u00f1as Obras Hidr\u00e1ulicas, tiene como prop\u00f3sito el apoyo a las comunidades de productores y pobladores rurales de las zonas de alta y muy alta marginaci\u00f3n de las zonas \u00e1ridas, para la construcci\u00f3n de infraestructuras locales para la captaci\u00f3n y almacenamiento de agua para las \u00e9pocas de estiaje. Este programa cuenta con recursos anuales que alcanzan al 0.2% del total del PEC. Los proyectos emprendidos alcanzaron en 2003 una cobertura de poco menos de 3 mil obras que beneficiaron a 9 mil productores<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PRODEZA tiene como objetivo la atenci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de m\u00e1s alta marginaci\u00f3n de las zonas \u00e1ridas, que para nuestros efectos incluye la agricultura familiar de estos territorios, para mejorar sus condiciones de vida. Adicionalmente a las zonas \u00e1ridas y semi\u00e1ridas, el programa incluye las zonas de alta degradaci\u00f3n y en procesos de desertificaci\u00f3n. Las \u00e1reas de intervenci\u00f3n incluyen disponibilidad de agua, reconversi\u00f3n para ajustarse a las condiciones del suelo, planificaci\u00f3n de agostaderos, aprovechamiento sustentable de recursos naturales y generaci\u00f3n de valor agregado. Espec\u00edficamente se orienta a obras de infraestructura h\u00eddrica, obras de conservaci\u00f3n de suelos y desarrollo de capacidades y extensionismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A diferencia de COUSSA que busca encontrar modelos de manejo sustentable en zonas secas y degradadas, PRODEZA, tiene el objetivo de financiar obras y transferir recursos para que proyectos territoriales concretos cuenten con las condiciones para ser desarrollados.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"heterogeneidad-de-la-agricultura-familiar-en-las-zonas-aridas-de-mexico-implicaciones-de-politica\">Heterogeneidad de la agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas de M\u00e9xico, implicaciones de pol\u00edtica<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir del cruce la regionalizaci\u00f3n de zonas \u00e1ridas, degradadas y con desertificaci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de la agricultura familiar se construy\u00f3 la definici\u00f3n de las categor\u00edas territoriales de los municipios de M\u00e9xico en seis categor\u00edas. Los criterios utilizados identifican los municipios no \u00e1ridos donde predomina la agricultura familiar, los intermedios y los que no presentan una participaci\u00f3n significativa, lo mismo para los municipios en las zonas \u00e1ridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agricultura familiar en zonas \u00e1ridas se concentra en 120 municipios, en los cuales residen 11 millones de habitantes, s\u00f3lo 1,6 millones en las zonas rurales, localizados en 12 mil localidades, indicando un grado de concentraci\u00f3n sustantivamente mayor que el promedio de las zonas \u00e1ridas, con promedio de 146 habitantes por localidad, en contraste con 72 en las localidades que nos son de agricultura familiar en las mismas zonas \u00e1ridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay 309 mil unidades de producci\u00f3n en los territorios de agricultura familiar de zonas \u00e1ridas, esto es el 6% del total nacional, de las cuales dependen 1,6 millones de personas, que ocupan el 5% del \u00e1rea de agricultura y el 4% de ganader\u00eda total del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los territorios de agricultura familiar de las zonas \u00e1ridas del pa\u00eds cuentan con 197 mil unidades de producci\u00f3n dedicadas a la agricultura y s\u00f3lo 9 mil de ganader\u00eda, esto es el 6% y 3%, respectivamente, del total nacional. La actividad forestal es muy escasa con apenas 111 unidades de producci\u00f3n dedicadas a esta actividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos demogr\u00e1ficos, la importancia relativa de cada una de estas categor\u00edas puede dimensionar la importancia relativa de los sistemas de agricultura familiar. Los territorios de agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas presentan tasas de ruralidad de 18%, sustancialmente menores a las de agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas, 34%, indicando que la poblaci\u00f3n en estas zonas est\u00e1 menos dispersa y constituye asentamientos humanos de mayor tama\u00f1o. Los municipios de agricultura familiar de zonas \u00e1ridas, representan el 11% del total de la poblaci\u00f3n nacional y s\u00f3lo el 6% de la poblaci\u00f3n rural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La densidad de poblaci\u00f3n en las zonas rurales indica, como es de esperarse, menores densidades en las zonas \u00e1ridas, y densidades sustancialmente mayores en los territorios en los cuales predomina la agricultura familiar, que llega a 30 habitantes por hect\u00e1rea en contraste con los 5 habitantes en los municipios de las zonas \u00e1ridas que no tienen agricultura familiar, como predominante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propiedad social es uno de los factores claves para comprender la estructura agraria de M\u00e9xico. Se muestra la forma como se expresa el resultado del reparto agrario que tuvo lugar en la primera mitad del siglo pasado, como resultado de la Revoluci\u00f3n Mexicana. El 52% del territorio nacional fue definido como de propiedad social mediante la conformaci\u00f3n de ejidos y tierras comunitarias, al interior de las cuales se subdivide la tierra en una porci\u00f3n para el asentamiento humano que concentra la poblaci\u00f3n, las tierras parceladas con derecho privado de explotaci\u00f3n y una porci\u00f3n de uso com\u00fan. Este patr\u00f3n de tenencia y acceso a la tierra ha marcado en forma profunda la naturaleza de la agricultura familiar del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los ejidos se encuentra una superficie ocupada en actividades productivas de 37 millones de hect\u00e1reas en ejidos y 3,8 millones en tierras comunitarias. La participaci\u00f3n de la agricultura familiar de zonas \u00e1ridas es sustantivamente menor, indicando que en esta regi\u00f3n, el r\u00e9gimen de propiedad social tiene menor relevancia que en el resto del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El riego se constituye en uno de los factores determinantes de la producci\u00f3n en las zonas \u00e1ridas. M\u00e9xico cuenta con una importante infraestructura h\u00eddrica para la agricultura, que alcanza 1,8 millones de hect\u00e1reas, distribuidos particularmente en las zonas norte y centro del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La participaci\u00f3n de la agricultura en la superficie con riego del pa\u00eds es muy baja, ya que las tierras con riego corresponden principalmente a los territorios donde no predominan sistemas de producci\u00f3n de agricultura familiar. Los territorios sin agricultura familiar, concentran una buena proporci\u00f3n de la infraestructura de riego. Se debe destacar que la superficie de riego se encuentra principalmente en las zonas \u00e1ridas, pero la mayor parte de las unidades de producci\u00f3n que cuentan con riego, est\u00e1n establecidas en zonas no \u00e1ridas. La proporci\u00f3n de unidades de producci\u00f3n que acceden al riego en los territorios de agricultura familiar no alcanza el 10%, en las zonas \u00e1ridas, y es de menos del 7% en las zonas no \u00e1ridas. En contraste, las unidades de producci\u00f3n localizadas en territorios donde no hay agricultura familiar con acceso a riego, en las zonas secas, supera el 50% de acceso. Lo que indica que hay una enorme desigualdad en cuanto a acceso a riego para la agricultura familiar, en todos los territorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distribuci\u00f3n del trabajo familiar en M\u00e9xico se concentra en los territorios no \u00e1ridos del pa\u00eds, donde se encuentra m\u00e1s del 80% del total de trabajadores familiares. En las zonas \u00e1ridas, la tercera parte de los trabajadores familiares se encuentran en los territorios donde predomina est\u00e1n sistemas de agricultura familiar y s\u00f3lo un 25% se encuentra en territorios donde la agricultura familiar no es predominante. El n\u00famero promedio de trabajadores familiares por explotaci\u00f3n es mayor en los territorios de predominio de agricultura familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las actividades productivas principales en los territorios, presentan diferencias marcadas entre las regiones secas y las que no lo son. En todos los territorios predominan las unidades de producci\u00f3n dedicadas a la agricultura sobre las dedicadas a la ganader\u00eda. Particularmente en los territorios donde predomina la agricultura familiar, es menor la presencia de la actividad ganadera. La diversificaci\u00f3n de las actividades econ\u00f3micas de las unidades productivas, indica que en las zonas \u00e1ridas es mayor la presencia de empleo rural no agr\u00edcola, que es mayor en los territorios donde predomina la agricultura familiar, alcanzando a m\u00e1s del 30% de los productores en las zonas \u00e1ridas. El comercio explica el 65% del empleo no agr\u00edcola en los territorios de agricultura familiar de las zonas \u00e1ridas, seguido de la miner\u00eda, con un 18%. La artesan\u00eda tiene una mayor importancia en los territorios de agricultura familiar en las zonas no \u00e1ridas, ya que alcanza el 37% del empleo no agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los niveles de participaci\u00f3n de los productores en organizaciones muestran una marcada diferencia entre aquellos que pertenecen a ejidos y los que no. En los primeros la participaci\u00f3n en organizaciones supera el 30% de los productores, sin que se pueda establecer una diferencia significativa entre los territorios de agricultura familiar y los que no lo son, o entre zonas \u00e1ridas o h\u00famedas. Esto se explica por la naturaleza de la propiedad social que cuenta con estructuras ejidales de organizaci\u00f3n, en torno a la asamblea ejidal que es parte esencial del r\u00e9gimen de propiedad. Sin embargo, es extraordinariamente baja la participaci\u00f3n de los productores que no pertenecen a estructuras ejidales en organizaciones, en todos los tipos de territorio. La participaci\u00f3n en organizaciones no alcanza el 10% y, en el caso de los territorios de agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas, esta participaci\u00f3n no llega al 4%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las diferencias socioecon\u00f3micas en los territorios presentan dos patrones claros. El primero que indica que las zonas \u00e1ridas presentan niveles de marginaci\u00f3n significativamente interiores a las de las zonas h\u00famedas. El segundo que muestra que los territorios donde predomina la agricultura familiar presentan mayores niveles de marginaci\u00f3n que en los otros territorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto presenta el grado de marginaci\u00f3n a nivel municipal, en el cual se aprecia con claridad la relaci\u00f3n entre la marginaci\u00f3n y la regionalizaci\u00f3n por condiciones de aridez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El indicador de marginaci\u00f3n, es superior en todos los territorios de las zonas no \u00e1ridas, pero es especialmente alto en los correspondientes a agricultura familiar. N\u00f3tese que la marginaci\u00f3n es mayor, incluso en los territorios donde no predomina la agricultura familiar en las zonas no \u00e1ridas, que en los de agricultura familiar de las zonas \u00e1ridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos \u00edndices de marginaci\u00f3n se encuentran muy relacionados con las caracter\u00edsticas poblacionales de los territorios comparados. En las regiones h\u00famedas, predomina la poblaci\u00f3n ind\u00edgena que en los territorios de agricultura familiar de las zonas no \u00e1ridas llega al 40%, en tanto que s\u00f3lo alcanza al 11% de las zonas \u00e1ridas. Igualmente, la diferencia en cuanto a las unidades de producci\u00f3n gestionadas por mujeres, indica una clara diferenciaci\u00f3n, siendo significativamente superior en las zonas h\u00famedas que en las zonas \u00e1ridas, donde alcanza el 24%, mientras que en las zonas \u00e1ridas es de 16%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las caracter\u00edsticas de los territorios, clasificados a partir de los criterios de aridez y de predominancia de agricultura familiar, presenta significativa y consistentemente un patr\u00f3n diferenciador, en el cual se concluye que la agricultura familiar de las zonas \u00e1ridas, se encuentra en entornos territoriales de mejores dotaciones, menores niveles de marginaci\u00f3n y pobreza, mayor presencia de riego, menor presencia de propiedad social, menor marginaci\u00f3n y presencia de poblaci\u00f3n ind\u00edgena. Es necesario enfatizar que esto no significa que en estos territorios no se encuentren poblaciones en condiciones desfavorables de desarrollo, pero su participaci\u00f3n relativa es menor que en los territorios de agricultura familiar de las zonas no \u00e1ridas del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En complemento a las estrategias sectoriales generales que componen las pol\u00edticas p\u00fablicas de desarrollo rural lideradas por las instancias institucionales de agricultura, debe reforzarse el conjunto de estrategias que provienen de las pol\u00edticas ambientales relacionadas con la conservaci\u00f3n, gesti\u00f3n sustentable y restauraci\u00f3n de los ecosistemas degradados y de preservaci\u00f3n de los servicios ecosist\u00e9micos en los sistemas \u00e1ridos. Estas estrategias focalizadas en el manejo del recurso h\u00eddrico y del suelo, deben ser fortalecidos, en la direcci\u00f3n de las acciones articuladas de la pol\u00edtica ambiental y sectorial agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Procesos como los adelantados desde las pol\u00edticas del COUSSA y PESA en zonas \u00e1ridas son buenos ejemplos de las acciones de recuperaci\u00f3n del entorno natural para la producci\u00f3n, la construcci\u00f3n de infraestructura h\u00eddrica, preservaci\u00f3n de las fuentes de agua, sistemas de amortiguamiento y opciones productivas ajustadas a las pr\u00e1cticas productivas tradicionales y ancestrales, entre otras opciones de diferenciaci\u00f3n y ajuste tecnol\u00f3gico a los ecosistemas \u00e1ridos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"los-desafios-para-la-sustentabilidad-de-la-agricultura-familiar-y-propuestas-de-politica-publica\">Los desaf\u00edos para la sustentabilidad de la agricultura familiar y propuestas de pol\u00edtica p\u00fablica<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de los mayores desaf\u00edos de la agricultura familiar nace de la consideraci\u00f3n de su importancia y contribuci\u00f3n estrat\u00e9gica al desarrollo nacional, lo cual implica una mirada desde los intereses de la sociedad en su conjunto. La visi\u00f3n predominante de la peque\u00f1a agricultura en M\u00e9xico, igual que en la mayor parte de los pa\u00edses latinoamericanos, parte de su condici\u00f3n de vulnerabilidad, exclusi\u00f3n y pobreza y localiza el tema en el \u00e1mbito de la equidad, garant\u00eda de derechos ciudadanos y combate a la pobreza. Esto conduce a que la mayor parte de las intervenciones p\u00fablicas tienen un fuerte sentido compensatorio y asistencialista. Este es un factor determinante de la enorme importancia de la agricultura familiar, sin embargo, no es el \u00fanico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el A\u00f1o Internacional de la Agricultura Familiar se ha realizado un esfuerzo mundial por la redefinici\u00f3n de la importancia y papel de este sector econ\u00f3mico y social. Se ha buscado trascender su visi\u00f3n micro y se ha intentado ampliar el espectro, considerando la seguridad alimentaria como un factor clave de la necesidad de reconsiderar las estrategias meramente compensatorias, al reconocer la extraordinaria importancia de la contribuci\u00f3n que la agricultura familiar hace a la alimentaci\u00f3n de toda la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agricultura familiar tiene una estrecha relaci\u00f3n con los patrones de sustentabilidad y resiliencia, en virtud de que esta cumple un papel de explotaci\u00f3n y uso de los recursos naturales que tiene a su disposici\u00f3n. Las condiciones de explotaci\u00f3n de los recursos naturales, les significa una relaci\u00f3n directa con los servicios ecosist\u00e9micos y su influencia en los servicios ambientales. La conservaci\u00f3n de suelo y agua, son componentes claves de las actividades productivas y de preservaci\u00f3n que estos productores desarrollan, omiten o transgreden, implicando una relaci\u00f3n directa en la generaci\u00f3n de servicios ambientales de enorme valor estrat\u00e9gico para el desarrollo nacional. La gesti\u00f3n sostenible de los recursos naturales tiene costos de oportunidad para los productores y enormes retribuciones para la sociedad en su conjunto. Esta relaci\u00f3n de cargas y beneficios indica uno de los mayores aportes de la agricultura familiar. Cabe destacar en este aspecto, la conservaci\u00f3n de la biodiversidad de los ecosistemas en los cuales se inserta la agricultura familiar, pero en particular la agro-biodiversidad, la cual est\u00e1 casi exclusivamente en manos de los peque\u00f1os productores quienes, en conjunto, significan el banco de germoplasma in situ del potencial agroproductivo del futuro de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el plano de la cultura, la agricultura familiar se asocia directamente con los valores, c\u00f3digos, cosmovisiones, tradiciones est\u00e9ticas, sociales, lenguas y valores \u00e9ticos construidos socialmente a trav\u00e9s de la historia de formaci\u00f3n de estructuras territoriales que le son propias a estos modelos de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica y social. La agricultura familiar, el campesinado, los ejidatarios, los comuneros, los peque\u00f1os productores, todos, conforman la base identitaria de la mayor parte de los territorios rurales y de los asentamientos humanos con los cuales conforman una estructura territorial y regional que les caracteriza. La preservaci\u00f3n de la nacionalidad, la identidad y la cultura de M\u00e9xico, tiene un alto y valioso componente en la sostenibilidad de los modelos de agricultura familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la dimensi\u00f3n pol\u00edtica, la agricultura familiar representa el sustento de la ocupaci\u00f3n del territorio y la conformaci\u00f3n de regi\u00f3n y naci\u00f3n, como elemento de enorme importancia para la creaci\u00f3n de patrones de ocupaci\u00f3n del territorio. Es claro que m\u00e1s all\u00e1 de las consideraciones de eficiencia-costo, que pudieran aconsejar la extrema concentraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n para reducir costos de provisi\u00f3n de servicios y generaci\u00f3n de econom\u00edas de escala, un modelo nacional de sociedad no puede permitir el abandono y despoblamiento de su territorio. Sin ser el \u00fanico sistema econ\u00f3mico o social que permite establecer modelos equilibrados de ocupaci\u00f3n territorial, la agricultura familiar constituye uno de los sectores que m\u00e1s contribuye a la preservaci\u00f3n de una territorialidad nacional en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero adicional a este aspecto pol\u00edtico de construcci\u00f3n de territorialidad nacional, el campesinado, la agricultura familiar, ha sido el eje central de la construcci\u00f3n de la gobernanza en M\u00e9xico. El sistema pol\u00edtico de M\u00e9xico actual se defini\u00f3 hace un siglo sobre las bases de una revoluci\u00f3n obrera, agraria y campesina, que estableci\u00f3 los pilares de una estructura de la tierra que defini\u00f3 un modelo de propiedad social \u00fanico en Am\u00e9rica. Los problemas y soluciones agrarias son elementos claves de la gobernanza, la paz, la justicia y la democracia, raz\u00f3n por la cual las consideraciones sobre la agricultura familiar no se pueden circunscribir a las consideraciones de car\u00e1cter econ\u00f3mico productivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos reconocimientos de las contribuciones de la agricultura familiar son determinantes para la definici\u00f3n de las estrategias para atender sus requerimientos. Es crucial hacer el reconocimiento de la multifuncionalidad de la agricultura familiar como un modelo estrat\u00e9gico para el desarrollo nacional, lo que implica la valoraci\u00f3n de esas externalidades sociales que han de traducirse en una nueva relaci\u00f3n de cargas y beneficios, significando una nueva contabilidad social como base para las definiciones de pol\u00edticas p\u00fablicas. Los acuerdos alcanzados en el marco de la Convenci\u00f3n R\u00edo+20 indican una ruta de estimaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de estas externalidades que deben ser incorporadas en el an\u00e1lisis de la importancia relativa de la peque\u00f1a agricultura, particularmente en el marco la desertificaci\u00f3n, zonas \u00e1ridas y suelos degradados. Esta valoraci\u00f3n tiene un efecto pol\u00edtico de referente de la importancia real de la agricultura familiar y un efecto econ\u00f3mico que se expresa en las justificaciones de transferencias de la sociedad a ellos, sea por la v\u00eda de la inversi\u00f3n y gasto p\u00fablico o por la v\u00eda de la internalizaci\u00f3n a los precios, por v\u00edas como certificaciones de origen o sellos, como es el caso de los productos org\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal como se ha expresado en el presente estudio, el car\u00e1cter sist\u00e9mico de la producci\u00f3n de la agricultura familiar, ha conducido a destacar la importancia de considerar el sistema territorial, como un criterio de diferenciaci\u00f3n de este modelo en las zonas \u00e1ridas de M\u00e9xico. Los resultados expresados en t\u00e9rminos de los significativos diferenciales en t\u00e9rminos de condiciones de vida y desarrollo de la agricultura familiar en las zonas \u00e1ridas y el resto del pa\u00eds, se explican por las estructuras territoriales en los cuales se desarrollan. Por un lado la combinaci\u00f3n de econom\u00edas diversificadas de mayor din\u00e1mica, proximidad a mercados, mayor densidad en zonas de riego, econom\u00eda diversificada y mayor institucionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto refuerza la propuesta de considerar la agricultura familiar como sistemas territoriales de producci\u00f3n, que se expresan como cluster en su dimensi\u00f3n econ\u00f3mica productiva, como paisajes en su dimensi\u00f3n ecol\u00f3gica ambiental y como territorios de identidad y cohesi\u00f3n pol\u00edtica. Enfrentar y ajustar los instrumentos de pol\u00edtica a este enfoque implica la necesidad de entender que las estrategias de intervenci\u00f3n han de ser consideradas como una canasta de instrumentos que no pueden ser asumidos en forma individual y aislada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la perspectiva productiva se requiere una visi\u00f3n integral de componentes que atiendan a la dotaci\u00f3n de factores, particularmente agua y suelo, y los factores determinantes de la productividad, m\u00e1s relevante que las rentas mismas. La productividad depende de un vector de dimensiones que incluyen aspectos internos de la gesti\u00f3n del emprendimiento productivo, de factores del entorno territorial basados en la localizaci\u00f3n, aglomeraci\u00f3n y proximidad de las actividades productivas. Desde la perspectiva ambiental, se requiere, en correspondencia con las estrategias productivas, la coherencia de los procesos de sustentabilidad de los procesos de uso sostenible, conservaci\u00f3n y resiliencia, incorporando la valoraci\u00f3n de las externalidades. Desde la perspectiva pol\u00edtico institucional, se requiere contar con estructuras de fortalecimiento y desarrollo de capacidades individuales, asociativas y comunitarias para la gesti\u00f3n del conflicto territorial, la negociaci\u00f3n democr\u00e1tica y la construcci\u00f3n de consensos para la formulaci\u00f3n de los pactos territoriales que soporten las apuestas productivas, sociales, ambientales, culturales y pol\u00edticas que se materializan en proyectos estrat\u00e9gicos territoriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El modelo de pol\u00edtica p\u00fablica estructural busca la creaci\u00f3n de espacios de gesti\u00f3n territorializada, tal como se ha descrito. Esto implica la creaci\u00f3n de espacios de planeaci\u00f3n, priorizaci\u00f3n y formulaci\u00f3n de planes y proyectos integrales en instancias territoriales con el protagonismo de colegiados conformados por productores, organizaciones de la sociedad civil e instituciones p\u00fablicas. La capacidad de que estos procesos trasciendan hacia condiciones aut\u00f3nomas y vinculantes que puede ser determinante en las decisiones de inversi\u00f3n p\u00fablica, la innovaci\u00f3n social y los emprendimientos productivos, en una concepci\u00f3n estrat\u00e9gica que supera la diferenciaci\u00f3n que nace de la centralizaci\u00f3n de las decisiones en instancias p\u00fablicas, nacionales y distantes de las especificidades de los territorios. La diferenciaci\u00f3n debe abrir paso a una mayor autonom\u00eda de las nuevas institucionalidades colegiadas de los territorios.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"bibliografia\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Echeverri, R., Moscardi, E., Construyendo el desarrollo rural sustentable en los territorios de M\u00e9xico, IICA, 2005<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">FAO, Sistemas de Producci\u00f3n Agropecuaria y Pobreza, Santiago de Chile, 2001<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">FAO, Diagn\u00f3stico del Sector Rural y Pesquero, FAO, Ciudad de M\u00e9xico, 2011<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">OCDE, An\u00e1lisis del Extensionismo Rural en M\u00e9xico, Paris, 2011<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">OXFAM, Crisis Rural, Cambio Clim\u00e1tico y Pobreza: Hacia la B\u00fasqueda de Alternativas para la Definici\u00f3n de Pol\u00edticas P\u00fablicas en M\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 2011<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">PROTERRITORIOS, Observatorio de Gesti\u00f3n Territorial, Sistema de Informaci\u00f3n Territorial, 2014<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">RIMISP, FIDA, La Agricultura Familiar en Am\u00e9rica Latina, Un An\u00e1lisis Comparativo, Santiago de Chile, 2014<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, Comisi\u00f3n Nacional de las Zonas \u00c1ridas, <a href=\"http:\/\/www.conaza.gob.mx\">www.conaza.gob.mx<\/a>, portal WEB, 2014<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, Diagn\u00f3stico del Sector Rural y Pesquero, FAO, Ciudad de M\u00e9xico, 2012 (1)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, Diagn\u00f3stico del Sector Rural y Pesquero, Identificaci\u00f3n de la Problem\u00e1tica que atiende PROCAMPO, FAO, Ciudad de M\u00e9xico, 2012 (2)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, FAO, Agricultura Familiar con Potencial Productivo en M\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 2012<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, FAO, Propuesta de Pol\u00edticas P\u00fablicas para el Desarrollo del Sector Rural y Pesquero, Ciudad de M\u00e9xico, 2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, Lineamientos Operativos del Componente de Conservaci\u00f3n y Uso Sustentable de Suelo y Agua, Subsecretar\u00eda de Desarrollo Rural, Ciudad de M\u00e9xico, 2008<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, Lineamientos Operativos Espec\u00edficos para la Aplicaci\u00f3n del Recurso del Componente de Conservaci\u00f3n y Uso Sustentable de Suelo y Agua para la Producci\u00f3n Primaria en Torno a la Estrategia PESA, Subsecretar\u00eda de Desarrollo Rural, Ciudad de M\u00e9xico, 2009<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, Lineamientos Operativos Espec\u00edficos para la Aplicaci\u00f3n del Recurso del Componente de Conservaci\u00f3n y Uso Sustentable de Suelo y Agua, \u201cConstrucci\u00f3n de Peque\u00f1as Obras Hidr\u00e1ulicas\u201d, Subsecretar\u00eda de Desarrollo Rural, Ciudad de M\u00e9xico, 2009<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SAGARPA, Lineamientos para el Proyecto Transversal de Desarrollo de las Zonas \u00c1ridas, Ciudad de M\u00e9xico, 2011<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEMARNAT, INECC, Quinta Comunicaci\u00f3n Nacional ante la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico, 2012<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEMARNAT, SINAES, CONAFOR, L\u00ednea de Base Nacional de Degradaci\u00f3n de Tierras y Desertificaci\u00f3n, Informa Final, Ciudad de M\u00e9xico, 2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Subsidiosalcampo.org, Portal WEB, 2014<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">UNESCO, Atlas de Zonas \u00c1ridas de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, Oficina Regional de Ciencia para Am\u00e9rica Latina, Montevideo, 2010<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> UNESCO, 2010<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> SEMARNAT, 2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Esta diferencia indica que estos trabajadores no dedican tiempo completo a su explotaci\u00f3n familiar, lo que significa que 0.8 trabajadores familiares por unidad, en promedio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> FAO, 2011<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> SAGARPA, 2012 (1)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> SAGARPA, 2012 (2)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> SAGARPA, 2014<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> SAGARPA, 2009<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> SAGARPA, 2008<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> SAGARPA, 2009<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Integraci\u00f3n territorial de la agricultura familiar en las regiones del norte de M\u00e9xico, sus desaf\u00edos de pol\u00edtica p\u00fablica \/ SAGARPA, IICA, 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