{"id":325,"date":"2022-02-06T13:30:10","date_gmt":"2022-02-06T13:30:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/?p=325"},"modified":"2022-04-05T11:09:20","modified_gmt":"2022-04-05T11:09:20","slug":"325-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/325-2\/","title":{"rendered":"Pobreza y sostenibilidad en el enfoque territorial"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><div class=\"wp-block-post-author\"><div class=\"wp-block-post-author__avatar\"><img alt='' src='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=48&#038;d=mm&#038;r=g' srcset='https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/aeacb10aebcd51d4c6c90145879ed46755ba2e6a6fcc50b217a4a08ad31e4274?s=96&#038;d=mm&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' \/><\/div><div class=\"wp-block-post-author__content\"><p class=\"wp-block-post-author__name\">Rafael Echeverri Perico &#8211; Director cient\u00edfico DATAUM<\/p><\/div><\/div>\n\n<div class=\"wp-block-post-excerpt\"><p class=\"wp-block-post-excerpt__excerpt\">El cambio de modelo implica una nueva forma de producci\u00f3n y consumo, basada en el desarrollo sostenible y un enfoque territorial \/ SEGEPLAN Guatemala, 2005 <\/p><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Las visiones territoriales reivindican las dimensiones b\u00e1sicas de tiempo y espacio, adjudic\u00e1ndole el sentido hist\u00f3rico que tienen las construcciones sociales. La historia recoge procesos de largo plazo que se manifiestan en el espacio y territorio que vemos hoy como una imagen de la realidad, como un acumulado. Una reflexi\u00f3n sobre el futuro, por tanto, ha de ser una extensi\u00f3n, proyecci\u00f3n de esta historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ponencia, quisiera plantear una reflexi\u00f3n sobre los aspectos que aportan las visiones basadas en enfoques de territorio a la construcci\u00f3n de las im\u00e1genes de futuro, a nuevas alternativas de desarrollo, a nuevas formas de ordenamiento pol\u00edtico y social.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"prospectiva-para-orientar-el-desarrollo\">Prospectiva para orientar el desarrollo<\/h3>\n\n\n\n<p>Para enfrentar el desaf\u00edo de pensar el futuro, es necesario partir del sentido hist\u00f3rico de la construcci\u00f3n social. Muchas visiones voluntaristas o excesivamente normativas, entienden el futuro como algo moldeable a partir de intervenciones ex\u00f3genas, que regulan sobre los resultados o metas deseadas, sin un cabal reconocimiento de los procesos que se han de producir en el camino de alcanzarlos. Todos queremos una sociedad sin pobreza, sin desigualdad, con equilibrio ecol\u00f3gico, con paz y convivencia. Sin embargo, diferimos en los valores, la raz\u00f3n de ser, el sentido mismo de una sociedad que logre estos objetivos, b\u00e1sicos, m\u00ednimos, necesarios para el reconocimiento de una sociedad humana. Estas metas son el punto de partida de la conformaci\u00f3n de una sociedad, pero no da cuenta de sus visiones y metas de futuro. En s\u00edntesis, en una dimensi\u00f3n hist\u00f3rica, en un sentido filos\u00f3fico, esto no es suficiente para visualizar y entender esa visi\u00f3n de futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer ejercicios para descubrir una imagen del futuro implica la exploraci\u00f3n de los m\u00e1s grandes temas y visiones de sociedad, de seres humanos y de razones de ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Si partimos de aceptar que hay diversas alternativas de futuro, diferentes formas de sociedad, con valores, principios, rumbos, sentidos de la satisfacci\u00f3n y felicidad, es claro que tenemos que aceptar que hay un abanico de posibilidades, diferentes de un \u00fanico ideal, basado en lo b\u00e1sico, de consumo, bienestar, productividad y crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>No se niega que estas metas de futuro son necesarias, pero evidentemente, no son suficientes. Quisiera intentar una exploraci\u00f3n partiendo de la idea de que una visi\u00f3n de futuro debe superar los objetivos b\u00e1sicos de desarrollo humano, centrados en no hambre, no violencia, no marginaci\u00f3n, para pasar a una visi\u00f3n m\u00e1s profunda de la raz\u00f3n de ser de esas sociedades.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, si bien hay enorme coincidencia en el objetivo de encontrar esas metas, no necesariamente hay consenso sobre los caminos que nos pueden llevar a su logro. Quiero aventurar la hip\u00f3tesis de que estas marcadas, muchas veces enconadas, diferencias, se debe a que subyacen muy diferentes percepciones de la visi\u00f3n de sociedad, valores y razones de ser. Objetivos comunes, en lo b\u00e1sico, pero una ausencia de discusiones y reflexiones sobre las metas que van m\u00e1s all\u00e1 de esos objetivos m\u00ednimos.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea atrevida del fin de la historia que circul\u00f3 al final del siglo pasado, ilustra con claridad esta enorme dificultad y equ\u00edvoco, respecto a aceptar que hay una \u00fanica visi\u00f3n de futuro. No s\u00f3lo es imposible aceptar la idea de un \u00fanico futuro, sino la idea de que este \u00fanico sea el modelo insostenible actual. Los enfoques territoriales nos ofrecen nuevas opciones que debemos explorar con un sentido hist\u00f3rico de futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de sociedades con profundas ra\u00edces culturales en pueblos milenarios, como es el caso de Guatemala, hablar de historia, es hablar de amplios horizontes de tiempo, que superan nuestras costumbres de tratar el pasado y futuro en tiempos que a duras penas superan los per\u00edodos de gobierno. Las categor\u00edas que solemos usar para realizar an\u00e1lisis prospectivo se catalogan en per\u00edodos de corto plazo, no m\u00e1s de dos a\u00f1os, mediano plazo, no m\u00e1s de cinco a\u00f1os y largo plazo, pocas veces m\u00e1s de diez a\u00f1os. En esta oportunidad quisi\u00e9remos introducir un horizonte temporal mayor que estos y pensar que la categor\u00eda de futuro se mide, no en a\u00f1os, sino en generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Al introducir estas dimensiones temporales, podemos apreciar tendencias que permiten entender la dimensi\u00f3n de los desaf\u00edos de las actuales y siguientes generaciones. El punto central de esta reflexi\u00f3n, parte de considerar la sociedad humana desde sus or\u00edgenes prehist\u00f3ricos. Varios miles de generaciones nos separan de nuestros ancestros ya organizados como sociedades humanas. Miles de generaciones que no conocieron las preocupaciones de insostenibilidad intergeneracional de sus modelos y formas de vida. Tan solo las cuatro \u00faltimas generaciones, pero especialmente, tan s\u00f3lo, la anterior a la nuestra, la actual y las tres o cuatro que nos suceder\u00e1n, se ven enfrentadas al desaf\u00edo de encontrar una ruta que permita el logro de sus objetivos, sin poner en riesgos los de las generaciones pr\u00f3ximas. Este no es un dilema menor, es la manifestaci\u00f3n dram\u00e1tica de la enorme contradicci\u00f3n de insostenibilidad del modelo actual, cuya viabilidad depende del sacrificio de las posibilidades de amplios sectores y de las generaciones por venir.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran desaf\u00edo de la sostenibilidad radica en la necesidad de rescatar uno de los fundamentos m\u00e1s contundentes, pero menos atendidos, de las declaraciones de R\u00edo de 1992. All\u00ed se estableci\u00f3 que el desarrollo sostenible implica un cambio en la cultura de producci\u00f3n y consumo. Es una sentencia subversiva, no hay duda, que conduce al replanteamiento de los modelos de desarrollo imperantes, en particular, del pensamiento \u00fanico, que considera que el progreso est\u00e1 basado en el impulso del consumo a cualquier costo.<\/p>\n\n\n\n<p>El dilema parte del reconocimiento de la incompatibilidad de las metas de crecimiento econ\u00f3mico, reducci\u00f3n de las desigualdades y pobreza y el equilibrio ambiental. La l\u00f3gica del crecimiento econ\u00f3mico actual, se basa en estimular patrones de consumo basados en una enorme desigualdad. Mientras m\u00e1s del 60% de la poblaci\u00f3n humana se encuentra en niveles de consumo que no alcanzan a cubrir sus necesidades b\u00e1sicas, el 10% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica, consume cincuenta veces m\u00e1s que el 20% m\u00e1s pobre. Las estrategias de desarrollo dominantes en la mayor parte de nuestros pa\u00edses, buscan reducir la brecha de consumo que los separa de los pa\u00edses m\u00e1s ricos y, a su interior, busca reducir la brecha de consumo de los m\u00e1s pobres con los m\u00e1s ricos. Es decir se busca afanosamente elevar las curvas de consumo para, de esa forma, reducir la porci\u00f3n de la poblaci\u00f3n por debajo de la l\u00ednea de pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a pesar de que s\u00f3lo una porci\u00f3n minoritaria de la poblaci\u00f3n tiene niveles altos de consumo, hay evidencias que indican que la existencia de sobre-explotaci\u00f3n de recursos y excesivo consumo de energ\u00eda, est\u00e1n produciendo da\u00f1os irreversibles en el medio ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Alcanzar el desarrollo, como est\u00e1 concebido hoy, para reducir la pobreza, implicar\u00eda elevar en muchas veces el consumo de recursos y energ\u00eda, con lo cual el problema ambiental explotar\u00eda. Limitar el crecimiento econ\u00f3mico, manteniendo su actual cultura de producci\u00f3n y consumo, con el prop\u00f3sito de conservar el ambiente, implicar\u00eda elevar a cifras insostenibles la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>En forma irresponsable, la humanidad navega en un modelo que claramente no puede solucionar simult\u00e1neamente el problema ambiental y el de desigualdad y pobreza. La globalizaci\u00f3n ha puesto sobre el tapete la dimensi\u00f3n de esta contradicci\u00f3n, cuando ha logrado que las din\u00e1micas de mercados m\u00e1s integrados e interdependientes, contribuyan a la venta y expansi\u00f3n de esas visiones de desarrollo, progreso, bienestar y felicidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"sostenibilidad-del-modelo-de-desarrollo-y-la-pobreza\">Sostenibilidad del modelo de desarrollo y la pobreza<\/h3>\n\n\n\n<p>Los an\u00e1lisis desde la perspectiva de la sostenibilidad traen al escenario preocupaciones sobre la replicabilidad del modelo econ\u00f3mico. En el largo plazo, la econom\u00eda de mercado no evidencia ventajas reales para incorporar los verdaderos costos y restricciones de la apropiaci\u00f3n de recursos y energ\u00eda disponibles en el planeta. La distribuci\u00f3n actual indica una aplicaci\u00f3n asim\u00e9trica que se expresa en una concentraci\u00f3n del consumo en una porci\u00f3n minoritaria de la poblaci\u00f3n con niveles de apropiaci\u00f3n muy superiores a los m\u00ednimos utilizados para resolver la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-5f2fe01a wp-block-group-is-layout-constrained\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/modelo-sostenibilidad-C-1024x570.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-355\" width=\"1133\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/modelo-sostenibilidad-C-1024x570.png 1024w, https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/modelo-sostenibilidad-C-300x167.png 300w, https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/modelo-sostenibilidad-C-768x427.png 768w, https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/modelo-sostenibilidad-C-1536x855.png 1536w, https:\/\/dataum.info\/enfoque_territorial\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/modelo-sostenibilidad-C-2048x1140.png 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1133px) 100vw, 1133px\" \/><figcaption><em>El desaf\u00edo de la sostenibilidad es alcanzar el equilibrio entre el consumo de recursos y energ\u00eda, frente a la proporci\u00f3n de la poblaci\u00f3n con consumos m\u00ednimos [por debajo de la l\u00ednea de pobreza] y el modelo de producci\u00f3n y consumo<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Como se puede apreciar en los estudios sobre este tema, cerca del 50% de la poblaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina vive con niveles inferiores a los m\u00ednimos necesarios para garantizar un nivel m\u00ednimo de consumo, es decir por debajo de la l\u00ednea de pobreza que establece un consumo de subsistencia. Pero f\u00e1cilmente el 68% de la poblaci\u00f3n se encuentra por debajo de consumos aceptables para mantener niveles que garanticen una vida que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la subsistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El monto de los recursos incorporados para el logro de las condiciones m\u00ednimas de vida de los m\u00e1s pobres es insuficiente, para solucionar sus necesidades b\u00e1sicas y para que participen activamente en la din\u00e1mica de la econom\u00eda: demanda \u2013 oferta. La porci\u00f3n m\u00e1s rica soporta esta din\u00e1mica en forma de concentraci\u00f3n de consumo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos conclusiones dram\u00e1ticas de este modelo expresan su insostenibilidad: dada una restricci\u00f3n de recursos y energ\u00eda disponibles (lo cual se expresa en deterioro ambiental), la soluci\u00f3n a la pobreza bajo el modelo existente impide desplazar la curva de consumo hacia arriba, limitando la posibilidad de acceso de los m\u00e1s pobres. La segunda opci\u00f3n implica el reducir el consumo de los m\u00e1s ricos, lo cual implica la p\u00e9rdida de consumos que dinamiza el crecimiento de las econom\u00edas, en particular de las m\u00e1s desarrolladas.<\/p>\n\n\n\n<p>En casos en los cuales se han hecho desplazamientos reales de la curva se han evidenciado serios problemas de din\u00e1mica econ\u00f3mica y competitividad: Los m\u00e1s notorios son los existentes en los pa\u00edses con econom\u00edas centralmente planificadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este modelo es insostenible en el presente, porque no permite que se replique a toda la poblaci\u00f3n, pobre y rica, y hacia el futuro, en la medida en que la restricci\u00f3n de recursos y energ\u00eda disponibles siga manifestando crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>La globalizaci\u00f3n ha acelerado los procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica reforzando la importancia de los consumos extraordinarios de porciones minoritarias de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La distribuci\u00f3n se repite en cada uno de los pa\u00edses de la regi\u00f3n, en algunos con mayor concentraci\u00f3n que en otros. Cada una de las burbujas de minor\u00edas con altos consumos y los sectores econ\u00f3micos que se desarrollan bajo el influjo de sus consumos, est\u00e1n en mejor disposici\u00f3n de integraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda en la parte superior de la curva de consumo presenta mejores oportunidades de crecimiento, ya que las elasticidades ingreso son mucho mayores que las de los productos y servicios orientados a las porciones m\u00e1s pobres. Aqu\u00ed se expresa el mayor dilema del desarrollo sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda agropecuaria est\u00e1 orientada a proveer alimentos que se encuentran mayoritariamente en la primera parte de la gr\u00e1fica, esto es que tienen posibilidades de expansi\u00f3n en la porci\u00f3n m\u00e1s pobre y con mercados cuyas elasticidades son bajas. Esto se produce el tiempo que se manejan estimaciones de FAO de que la demanda de alimentos del mundo se ha de duplicar en los pr\u00f3ximos veinte a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En la visi\u00f3n de largo plazo, la gr\u00e1fica apunta a la profundizaci\u00f3n del patr\u00f3n de distribuci\u00f3n de consumo, ya que el mercado no est\u00e1 agregando los costos marginales crecientes de la incorporaci\u00f3n de recursos cada vez m\u00e1s escasos y que generan la insostenibilidad y, necesariamente, el agotamiento del modelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta reflexi\u00f3n obliga una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de la naturaleza de los modelos econ\u00f3micos aplicados. Aceptando que el crecimiento es necesario para la superaci\u00f3n de la pobreza, el desaf\u00edo se centra en la definici\u00f3n del tipo de crecimiento requerido y las condiciones de operaci\u00f3n de la econom\u00eda que garanticen que este opere en la direcci\u00f3n de mayor distribuci\u00f3n y, por ende, de menor pobreza. Igualmente, se enfrenta el reto de convertir la transici\u00f3n en un proceso econ\u00f3mico que debe tener la capacidad de dar soporte a la din\u00e1mica productiva total.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto permite concluir que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>El desarrollo sostenible no se agota en el tema ambiental<\/li><li>Lo m\u00e1s importante de la sostenibilidad es su pregunta sobre \u201cla raz\u00f3n de ser del desarrollo\u201d, antes que las caracter\u00edsticas de ese desarrollo<\/li><li>La Declaraci\u00f3n de R\u00edo en 1.992 estableci\u00f3 que \u201c\u2026 el Desarrollo Sostenible implica una nueva cultura de producci\u00f3n y consumo \u2026\u201d, como sentencia subversiva al modelo de desarrollo imperante<\/li><li>El consumo como motor b\u00e1sico del desarrollo se agota en sus propias contradicciones<\/li><li>El problema del desarrollo sostenible es el de compatibilizar un modelo de econom\u00eda con uno de equidad y otro de conservaci\u00f3n ambiental<\/li><li>La equidad y la conservaci\u00f3n son irrenunciables<\/li><li>El desaf\u00edo es, en \u00faltimas, el de encontrar un <strong>nuevo modelo de desarrollo<\/strong><\/li><li>La globalizaci\u00f3n tiende naturalmente a imponer una visi\u00f3n de futuro integrada, homog\u00e9nea de desarrollo<\/li><li>La diversidad de los territorios (naciones, regiones, localidades) tiende a diluirse en esta visi\u00f3n, perdiendo especificidad<\/li><li>La visi\u00f3n \u00fanica de un modelo insostenible no es natural a la globalizaci\u00f3n, es producto de falta de democracia en su construcci\u00f3n<\/li><li>\u00bfPuede haber una visi\u00f3n de futuro que albergue las visiones de todos, desde lo local, hasta lo global, y que al tiempo sea sostenible?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"desarrollo-sostenible\">Desarrollo sostenible<\/h3>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la formulaci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n de R\u00edo que marc\u00f3 un nuevo paradigma para el desarrollo, los cambios experimentados en las orientaciones generales del desarrollo son extraordinariamente pobres. La preeminencia economisista de las visiones dominantes, contrastan con los elementos b\u00e1sicos de la sostenibilidad all\u00ed promulgada y de los compromisos adquiridos en las Convenciones Ambientales de all\u00ed emanadas en el campo de la biodiversidad, el cambio clim\u00e1tico o desertificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo de un desarrollo que considere el derecho a las oportunidades de las generaciones futuras o, m\u00e1s dram\u00e1tico a\u00fan, de un modelo que supere la idea actual de un desarrollo que es posible s\u00f3lo en cuanto sea para unos pocos, arrastrando la exclusi\u00f3n como un componente inherente y estructural. La frase contundente contenida en la Agenda 21, y la posterior Agenda 2030, respecto a que el desarrollo sostenible implica una nueva cultura de la producci\u00f3n y el consumo, sigue ajena a los libretos del desarrollo. La pobreza, entendida en su restringida acepci\u00f3n de bajo consumo, pone de manifiesto la dimensi\u00f3n del desaf\u00edo de la sostenibilidad, ya que es inconcebible que mientras el 70% de la poblaci\u00f3n mundial est\u00e9 en niveles de subconsumo, los indicadores ambientales nos est\u00e9n mostrando que el mundo ha ingresado en una era de excesivo e irracional consumo de energ\u00eda y de recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el desarrollo sostenible, aparece como una propuesta altamente subversiva del orden actual, generando profundos interrogantes sobre el modelo que tenemos en marcha. Al revisar las estrategias de sostenibilidad que se construyen queda claro una tendencia al rechazo de la fragmentaci\u00f3n de la vida social que la econom\u00eda ha impuesto, obligando a reincorporar la relaci\u00f3n naturaleza-sociedad en la construcci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n futura.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a lo expresado por muchos de los discursos desarrollistas, seguimos apegados a la fragmentaci\u00f3n de la realidad, donde la naturaleza sigue siendo una fuente de recursos para un desarrollo antropoc\u00e9ntrico, con estrategias que han separado la econom\u00eda del resto de dimensiones de la vida, a extremos alucinantes como aquel, igualmente dominante, que pregona que el que contamina paga. Las propuestas de integraci\u00f3n multidimensional que caracteriza la propuesta del enfoque territorial, se alimenta de esta necesidad de contar con visiones que partan de las interdependencias entre las dimensiones ambientales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"modelos-alternativos-de-desarrollo\">Modelos alternativos de desarrollo<\/h3>\n\n\n\n<p>Consecuencia obvia de esta visi\u00f3n esperanzadora del desarrollo sostenible es el cuestionamiento de la idea de una visi\u00f3n universal y \u00fanica de desarrollo o de progreso, como equivocadamente se plantea como efecto normal de la globalizaci\u00f3n. El pensamiento \u00fanico, el fin de la historia y otros conflictivos temas esbozados como verdades se hacen a\u00f1icos frente a la contundencia de la realidad. El desarrollo es un tema que tiene ra\u00edces culturales profundas que se expresan en la concepci\u00f3n de un sentido del bienestar que cambia de sociedad a sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate est\u00e1 abierto y tiene muchas vertientes que desbordan esta reflexi\u00f3n, pero que permite entender que m\u00e1s que la meta del desarrollo sea relativo o diverso, lo que ocurre es que la concepci\u00f3n de desarrollo es cultural y que, en consecuencia, de acuerdo con los patrones culturales existir\u00e1n patrones de desarrollo. Se puede decir que hay unos m\u00ednimos b\u00e1sicos que atienden a los derechos fundamentales o a metas tales como el crecimiento, la distribuci\u00f3n, la gobernabilidad, la convivencia o la sostenibilidad, que no tienen mayor margen de diferenciaci\u00f3n, pero la realidad es que si que la tienen. No es cualquier crecimiento, no es cualquier sentido de la equidad, no es cualquier gobernabilidad, mucho menos cualquiera estabilidad, pero mucho menos, puede ser una \u00fanica y universal determinada por una cultura pol\u00edticamente dominante.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo del desarrollo actual y, por qu\u00e9 no decirlo, de la paz mundial, es el de encontrar esa polifon\u00eda de visiones, la convivencia de visiones diferentes, entre las cuales se construya un sentido del desarrollo que cumpla realmente con los presupuestos de un desarrollo sostenible. No hay forma de concebir estas alternativas sino se hace desde la idea de entender la integralidad de la cultura estrictamente ligada a los territorios.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"de-la-diversidad-a-la-interculturalidad\">De la diversidad a la interculturalidad<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Diferenciaci\u00f3n cultural. <\/strong>El territorio, al ser una construcci\u00f3n hist\u00f3rica que incorpora las dimensiones ambientales, econ\u00f3micas, sociales, institucionales y pol\u00edticas, define una identidad, un car\u00e1cter. Este se conforma de valores, significados, visiones compartidas, c\u00f3digos, \u00edconos, tradiciones, folclore, aspectos que constituyen la cultura, tema que ser\u00e1 tratado adelante en profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay otros elementos claves asociados al desarrollo que igualmente diferencian los territorios, se trata de las estructuras econ\u00f3micas, las redes sociales, las instituciones, que reflejan, dibujan o escriben con mayor nitidez el car\u00e1cter del territorio. Los sistemas productivos que caracterizan a un determinado territorio, son diferentes de otros, a\u00fan en igualdad de condiciones de dotaci\u00f3n de recursos, de accesos a mercados o de niveles tecnol\u00f3gicos, diferencias atribuibles a las mismas diferencias de visiones. En este sentido integral, la cultura es envolvente de la complejidad que compone el espacio y por tanto adquiere una dimensi\u00f3n preponderante, de sobredeterminaci\u00f3n sobre el tipo de desarrollo en cada territorio, pero, m\u00e1s all\u00e1, una sobredeterminaci\u00f3n sobre los procesos mismos de desarrollo, de los mecanismos de organizaci\u00f3n social, de los incentivos para las pol\u00edticas, de las motivaciones, de las explicaciones posibles para que las condiciones subjetivas para el desarrollo mismo, se conviertan en fundamentos de una estrategia pol\u00edtica determinada.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de las m\u00e1s grandes talanqueras que se reconocen a muchas de las estrategias de desarrollo emprendidas por nuestros pa\u00edses, han sido las visiones homogenizantes que las caracterizan y que se han enfrentado con enormes dificultades de apropiabilidad, sostenibilidad y resultado. En esencia, se argumenta que la falta de reconocimiento de esa cultura, de esa diferenciaci\u00f3n, es la base de verdaderas cat\u00e1strofes de gasto p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Heterogeneidad-diferenciaci\u00f3n. <\/strong>El reconocimiento de las diferencias en los objetos o beneficiarios de las diferentes estrategias de pol\u00edtica p\u00fablica no han estado ausentes de los mecanismos de aplicaci\u00f3n, resultar\u00eda injusto no reconocerlo, sin embargo sus aplicaciones distan mucho de ser una aceptaci\u00f3n real de esta diferenciaci\u00f3n cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>La heterogeneidad reconocida se ha basado en la idea de que los diferentes actores tienen condiciones objetivas que los distinguen. Se han establecido categor\u00edas o tipolog\u00edas de beneficiarios de pol\u00edticas soportadas en criterios de tama\u00f1o, sector productivo, tenencia de la tierra, condiciones \u00e9tnicas, posici\u00f3n frente a los mercados o capacidades, con lo cual se ha impuesto la necesidad de enfrentar la heterogeneidad con pol\u00edticas diferenciadas, entendidas estas como principios de aplicaci\u00f3n que hacen que una pol\u00edtica, tecnol\u00f3gica por ejemplo, deber\u00e1 aplicarse diferencialmente seg\u00fan el tipo de desarrollo de capacidades de los receptores de la estrategia.<\/p>\n\n\n\n<p>El instrumento t\u00e9cnico generado para ello se centra en esquemas de focalizaci\u00f3n, esto es, de identificaci\u00f3n, individualizaci\u00f3n, de aquellos elegibles para acceder a un determinado programa o para participar en un proyecto. Estos modelos de focalizaci\u00f3n han sido ampliamente aplicados e incorporados a los reglamentos de operaci\u00f3n de la mayor parte de las pol\u00edticas de desarrollo rural de nuestros pa\u00edses. Uno de las m\u00e1s notables aplicaciones de estos principios de diferenciaci\u00f3n y focalizaci\u00f3n se destaca en las denominadas pol\u00edticas de discriminaci\u00f3n positivas que buscan aplicar un criterio progresivo que concentra sus objetivos en subsanar condiciones de discriminaci\u00f3n o de brechas entre actores sociales, casos como las estrategias de g\u00e9nero o de atenci\u00f3n a poblaciones marginales, ejemplifican bien estos esquemas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De las estrategias diferenciadas a las autonom\u00edas. <\/strong>La incorporaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n cultural como uno de los fundamentos de la definici\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas conduce a un desaf\u00edo realmente nuevo en el escenario de los decisores de pol\u00edticas p\u00fablicas. Si bien ha sido muchas veces identificado y planteado, se le ha visto principalmente como un criterio externo, de entorno, que determina, en la mayor\u00eda de los casos una dificultad, un impedimento para el buen suceso de loas estrategias.<\/p>\n\n\n\n<p>Es lugar com\u00fan, no exclusivamente de opiniones triviales sino en las bases profundas de los sistemas de planeaci\u00f3n, que en el mayor enemigo de la Am\u00e9rica Latina pobre y marginada es su cultura, su pobre esp\u00edritu emprendedor, su falta de capacidad de sacrificio, de esfuerzo&nbsp; o de seriedad. Abundan los ejemplos de estrategias aplicadas en cambiar la cultura, en mejorarla, asumiendo que existe una cultura del atraso, una cultura de la holgazaner\u00eda, una cultura de la violencia, una cultura de la pobreza. Una com\u00fan conclusi\u00f3n de ello ha sido la necesidad de establecer sistemas de formaci\u00f3n-capacitaci\u00f3n basados en la idea de realizar procesos de reeducaci\u00f3n o de reculturizaci\u00f3n. Hay estrategias que buscan crear capacidades de gesti\u00f3n y planeaci\u00f3n, que se encuentran frecuentemente con estos predicamentos, buscando realizar cambios en la cultura para ajustarla a los prop\u00f3sitos de la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En oposici\u00f3n han surgido enfoques que parten de la consideraci\u00f3n que a la heterogeneidad y diversidad no es posible responderse con estrategias diferenciadas y focalizadas, sino que es necesario dar pasos definitivos en la construcci\u00f3n de procesos auton\u00f3micos, donde los grados de libertad para la integraci\u00f3n y el di\u00e1logo entre cultura y pol\u00edtica sea amplia, abierta, real y propositiva.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma se encuentra que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>La diversidad es la expresi\u00f3n de la riqueza de una sociedad<\/li><li>Las expresiones de la historia, la tradici\u00f3n, el desarrollo y las formas de organizaci\u00f3n de la sociedad son la fuente de las visiones de futuro<\/li><li>La cultura es la s\u00edntesis de la riqueza humana de su capacidad enfrentar ese futuro<\/li><li>La globalizaci\u00f3n es rica en tanto se alimente e integre esa riqueza cultural<\/li><li>Una visi\u00f3n de futuro sostenible ser\u00e1 aquella que surja de la integraci\u00f3n de estas visiones, culturalmente determinadas<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Espacio, identidad, territorio, territorialidad<\/strong>. El territorio como eje de una pol\u00edtica p\u00fablica de desarrollo trae consigo una serie de conceptos que ayudan a comprender la naturaleza misma de su objeto de trabajo. Si bien, m\u00e1s adelante se profundiza en estos, es menester tener presente las interpretaciones que de ellos se hacen en el presente cap\u00edtulo, como punto de partida de una reflexi\u00f3n que ha de conducirnos a encontrar respuestas a las preguntas instrumentales que han de mostrar las exigencias y posibilidades que introducir este enfoque, puede traer sobre las estrategias de desarrollo rural.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, ha de establecerse que partimos del espacio como el conjunto de elementos y dimensiones que lo componen y sus relaciones o flujos, incluyendo la base material natural o construida, las actividades econ\u00f3micas que en el se desarrollan, las estructuras sociales que se generan y sus interrelaciones, las instituciones construidas y las reglas de juego, valores y c\u00f3digos adoptados.<\/p>\n\n\n\n<p>En el espacio se generan, como producto de los procesos hist\u00f3ricos que determinan su construcci\u00f3n, procesos de adscripci\u00f3n de la poblaci\u00f3n a ese espacio, definiendo rasgos distintivos y expresi\u00f3n de caracter\u00edsticas propias de cada espacio, reflej\u00e1ndose en una manifestaci\u00f3n que denominamos identidad. Esta aparece como el car\u00e1cter que expresa el puente de apropiaci\u00f3n que realizan las personas a su espacio, el cual puede tener atributos \u00e9tnicos, culturales, econ\u00f3micos o pol\u00edticos. En este caso estamos restringiendo el tema de identidad a su naturaleza espacial, ya que no se puede desconocer que esta abarca y aplica a otras dimensiones y expresiones no espaciales, como pueden ser los rasgos diferenciadores, que expresan preferencias religiosas, pol\u00edticas, est\u00e9ticas o sexuales, las cuales igualmente constituyen rasgos identitarios, pero que no siempre se manifiestan adscritos a un espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, entendemos por territorio, la dimensi\u00f3n pol\u00edtica del espacio, cuando este es referido, reconocido, identificado, como una unidad de gesti\u00f3n pol\u00edtica que lo distingue y le asigna o atribuye una existencia institucionalizada de cualquier forma. No necesariamente un territorio debe constituir una entidad territorial, del tipo municipio, provincia, departamento o estado, sino que basta con que sea reconocido en la dimensi\u00f3n institucional como una unidad que puede gestionar o interactuar ante la institucionalidad, como lo puede ser una cuenca, una uni\u00f3n de entidades territoriales, un espacio de n\u00edtidas caracter\u00edsticas \u00e9tnicas o un espacio determinado por redes econ\u00f3micas claramente caracterizadas.<\/p>\n\n\n\n<p>El territorio, en este sentido puede, inclusive, llegar a constituir espacios discontinuos. Ahora, un elemento central de la reflexi\u00f3n que nos ocupa, es el hecho de que la identidad, como expresi\u00f3n de los rasgos diferenciadores, distintivos, de la poblaci\u00f3n perteneciente a un espacio, se convierte en el esp\u00edritu esencial, b\u00e1sico, estructurante del territorio, sirviendo, no s\u00f3lo a la posibilidad de describir o caracterizar un territorio, sino, m\u00e1s importante, a la orientaci\u00f3n y ordenamiento de las estrategias de desarrollo, soportando y definiendo el car\u00e1cter de las fuerzas motoras que permiten avanzar en el logro del bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p>En el marco pol\u00edtico institucional, la identidad asociada al territorio se expresa como territorialidad que denota el sentimiento pol\u00edtico, la energ\u00eda social, la voluntad colectiva, que hace que existan sentimientos como el nacionalismo, patriotismo, regionalismo, amor por el terru\u00f1o y otras muchas manifestaciones de una fuerza social objetiva, de cuyo reconocimiento y comprensi\u00f3n depende la viabilidad de muchas de las estrategias de desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed que se pueda afirmar que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>La identidad es la expresi\u00f3n diferenciadora de una cultura que se expresa frente a los desaf\u00edos que enfrenta una sociedad, uno de ellos, la formulaci\u00f3n de una visi\u00f3n de futuro<\/li><li>Cuando la identidad es expresi\u00f3n atada a un espacio concreto y se manifiesta como energ\u00eda social en defensa de si misma, se constituye el territorio<\/li><li>El territorio es construcci\u00f3n social, hist\u00f3rica y cultural que tiene una identidad que le imprime un sentido de acci\u00f3n pol\u00edtica<\/li><li>Esa acci\u00f3n llamada territorialidad contiene una visi\u00f3n de futuro, una forma de ser y de hacer, pero sobre todo, una forma de so\u00f1ar y desear el futuro<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"a-manera-de-conclusion\">A manera de conclusi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Siendo que se requiere un nuevo modelo de desarrollo que responda a una nueva visi\u00f3n de futuro la pregunta sobre su factibilidad, es respondida por el aporte que la territorialidad pueda hacer a la construcci\u00f3n de una visi\u00f3n de futuro<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Guatemala es una naci\u00f3n rica en cultura, identidad y territorialidad, es una fuente inagotable de visiones de futuro, desde los territorios<\/li><li>El desaf\u00edo del desarrollo sostenible tiene una v\u00eda de resoluci\u00f3n a trav\u00e9s del reconocimiento de las visiones de futuro de los territorios<\/li><li>Para que esto sea realidad se requiere fortalecer procesos que democraticen la visi\u00f3n de naci\u00f3n, que la enriquezcan desde los territorios<\/li><li>La visi\u00f3n de futuro que nace de los territorios, que rompa las visiones \u00fanicas, insostenibles, basadas en consumo, tienen nuevas oportunidades desde las visiones locales y regionales<\/li><li>El futuro del desarrollo territorial est\u00e1 basado en el reconocimiento de sus implicaciones en las visiones de futuro de la sociedad<\/li><li>La planeaci\u00f3n estrat\u00e9gica territorial, las estructuras de consejos o la descentralizaci\u00f3n se fortalecer\u00e1n en la misma medida en que la sociedad valore el proceso territorial como un camino de futuro, un camino para las pr\u00f3ximas generaciones<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cambio de modelo implica una nueva forma de producci\u00f3n y consumo, basada en el desarrollo sostenible y un enfoque territorial \/ SEGEPLAN Guatemala, 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